jueves, 19 de septiembre de 2013

Diferenciando piéridos sin dificultad: las Pieris, las Leptidea y la Aporia crataegi



La gran familia de los piéridos está representada en la Península Ibérica por dos docenas de especies. Son mariposas  en las que predominan fundamentalmente los tonos blancos, verdes (más o menos pálidos) y amarillentos. Con un vuelo más o menos pausado estas mariposas de tamaño medio suelen estar en ocasiones salpicadas de pequeñas manchas negras que muchas veces nos ayudarán a diferenciar especies, o, incluso dentro de la misma, cuales son los machos y cuales las hembras.
A continuación se establecen unas pequeñas claves visuales que nos ayudarán a diferenciar algunas de estas especies.
Es importante señalar que para la correcta interpretación del texto el lector deberá familiarizarse mínimamente con la terminología empleada a la hora de hablar de la morfología de los lepidópteros. Para ello puedes acceder a través del siguiente enlace.

Pieris rapae, manni, reali, brassicae y napi

Si bien por cuestiones de tamaño la Pieris brassicae destaca sobre el resto de compañeras de género por presentarse como la más grande, a ojos del observador inexperto este carácter puede resultar de difícil interpretación en el campo. Es por ello por lo que a la hora de diferenciar estas cinco especies nos fijaremos en un aspecto clave de su “indumentaria”, un lugar concreto donde cada una de ellas presenta un patrón que le es propio: la mancha negra del ápice en el par de alas delantero (carácter fácilmente observable tanto por el anverso del ala, como por el reverso, ya que en la mayoría de las ocasiones es posible apreciar por el reverso los dibujos o manchas del anverso gracias al efecto del trasluz en las alas).

Tal y como se aprecia en el esquema anterior, en el caso de la Pieris brassicae esta mancha (con forma de boomerang) aparece muy marcada, de un negro bastante vivo,  avanzando bastante tanto por la costa como por el margen del ala.
Mancha negra apical de Pieris brassicae
Pieris brassicae, se aprecia la mancha negra apical
Para diferenciar machos y hembras nos fijaremos si presenta o no un par de manchas negras adicionales a modo de lunares en el anverso de las alas delanteras, en caso afirmativo estaremos ante una hembra, mientras que si no los presenta tendremos ante nosotros un macho.
Pieris brassicae hembra
Pieris brassicae, una hembra
En el caso de la Pieris rapae esta mancha apical se extiende bastante más por la costa que por el margen alar tal y como se aprecia en la siguiente fotografía.
Macho de Pieris rapae y mancha apical
Macho de Pieris rapae y su mancha apical

Para diferenciar machos y hembras nos fijaremos en el par de manchas negras adicionales a modo de lunares que presenta en el anverso de las alas delanteras. Si son de un negro más o menos intenso estaremos ante una hembra, mientras que si la tonalidad es más bien pálida estaremos ante un macho.
Pieris rapae hembra
Pieris rapae, una hembra (compárese con la anterior)
La Pieris manni presenta la mancha apical en cierto modo parecida a la P. rapae, si bien y aunque de manera muy estrecha y casi difuminada, en este caso se extiende hacia abajo por el margen alar llegando en ocasiones a la vena 4.
Machos y hembras de  manni se diferencian como en el caso de la P. rapae por el mayor o menor tamaño e intensidad del negro en las manchas de las alas delanteras, siendo las hembras las que las presentan más grandes y con un negro más oscuro.
Por su parte, la mancha del ápice alar de la Pieris ergane, se caracteriza por presentar una forma prácticamente cuadrada.
Machos y hembras de ésta se diferencian aplicando las mismas reglas que para las dos anteriores.

Nos queda por analizar la quinta de las Pieris peninsulares, la Pieris napi. La hemos dejado para el final por ser la de más fácil identificación de las cinco o la que difiere más notablemente de entre todas ellas, y es que más que en la mancha negra apical, para identificar correctamente a esta mariposa bastará con que nos fijemos en las venas, donde comprobaremos que están recubiertas de verde grisáceo, un aspecto que queda mucho más patente por el reverso que por el anverso alar, donde también se observa pero en menor medida.
Pieris napi
Pieris napi
Para diferenciar machos y hembras aplicaremos la misma fórmula que para las anteriores.
Cópula de Pieris napi
Pieris napi en cópula, obsérvense las diferencias entre macho y hembra
Geográficamente, brassicae, rapae y napi las podemos encontrar por prácticamente toda la Península Ibérica. La manni donde más abunda es en la España mediterránea, mientras que la ergane se encuentra mucho más localizada en enclaves del norte de León y Palencia, Norte de Aragón y Cataluña y algún otro enclave del centro/este peninsular.
Las Leptidea (sinapis, reali )

En territorio peninsular vuelan dos especies del género Leptidea prácticamente imposibles de diferenciar a primera vista, la Leptidea sinapis y la Leptidea reali (quizás la segunda con la pigmentación un tanto más oscura que la primera ...).
Ambas Leptideas presentan un aspecto sumamente frágil y delicado (igual que su vuelo)  que las diferencian sin dificultad del resto de piéridos peninsulares.
Si retomamos el análisis de la mancha negra apical del par delantero, en éstas la forma es redondeada (más clara en la primera que en la segunda generación).

Leptidea sinapis
Leptidea sinapis, delicada, frágil, pausada


Las hembras se diferencian de los machos por presentar la mancha negra apical mucho más clara, menos negra y más grisácea (llegando en las de segunda generación a estar prácticamente ausente).


Otra vista de Leptidea sinapis

Leptidea sinapis


Aporia crataegi
La que a continuación  nos ocupa es una mariposa de gran porte y que no plantea confusión posible debido al exclusivo diseño que presenta en sus alas, donde el color blanco del fondo solamente se ve interrumpido por el juego de líneas negras que dibujan las venas a lo largo y ancho del miembro volador. Estas líneas son muy finas y definidas por lo que la confusión con la Pieris napi no es posible.

Aporia crataegi
Aporia crataegi, compárese su nervadura con la de la P. napi

jueves, 29 de agosto de 2013

Nunca las verás posadas con las alas abiertas: las Coenonymphas ibéricas




El género Coenonympha, del cual en el continente europeo se cuentan 16 especies (alguna más según diversos autores), se encuentra encuadrado dentro de la gran familia Nymphalidae:  mariposas de tamaño y coloración variable, donde predominan las medianas/grandes y las coloraciones anaranjadas/marrones.

Los imagos de esta gran familia presentan  el primer par de patas bastante peludo, extremadamente corto y no funcional para la marcha.

Son mariposas que por norma general presentan un escaso dimorfismo sexual, en la mayoría de los casos limitado a pequeñas diferencias de tamaño y las manchas androconiales. Muchas de ellas (tantas que hasta hace poco tiempo la sistemática las consideraba una familia aparte: “Satyridae”) están adornadas con uno o más ocelos que utilizan para sus estrategias defensivas.
Coenonympha pamphillus
Coenonympha pamphilus

Coenonympha glycerion
Coenonympha glycerion

Por lo que respecta a la Península Ibérica, este género Coenonympha está representado por cuatro especies diferentes:
Coenonymphas
Todas ellas son mariposas de vuelo bajo (respecto al suelo) y al igual que las Colias, no les gusta posarse con las alas abiertas, así, cuando se posan bien sea para reposar simplemente, para establecer labores de vigilancia o para libar un apetecible trago de néctar, acostumbran a hacerlo siempre con las alas replegadas en vertical sobre el abdomen.
Anverso Coenonympha pamphillus
Anverso alar de la Coenonympha pamphilus
 en el instante del aterrizaje ...
Coenonympha pamphilus (Linnaeus, 1758)
Con una envergadura alar de entre 25-30 mm aproximadamente, la Níspola que es como se conoce comúnmente a esta mariposa, es la más pequeña de las cuatro y quizás la más abundante.
La Coenonympha pamphilus es una mariposa de color anaranjado con finos bordes marginales grisáceos, además, presenta un pequeño ocelo oscuro cerca del ápice en el anverso de las alas anteriores,  el cual es fácilmente observable en el reverso de las mismas. Los ocelos de la zona post-discal del reverso de las alas traseras suelen ser vestigiales o presentarse prácticamente ausentes.
Posadero de Coenonympha pamphillus
Coenonympha pamphilus en posadero
Dimorfismo sexual poco acusado, limitado a un oscurecimiento  alar en la zona basal en el reverso de las alas traseras, de manera mucho más acusada en el macho que en la hembra (ligeramente más grande que el macho).
Níspola
La Níspola en reposo
Polivoltina de febrero a octubre (vivoltina en Galicia), sus orugas se alimentan de gramíneas (Poa annua, Poa pratensis, etc.).   Un hecho curioso es que no todas las orugas nacidas durante  la primera generación primaveral crisalidan para convertirse en imago, aparearse  y dar lugar con posterioridad a la segunda generación, y es que parte de ellas, y al pie de sus plantas nutricias, entran en un estado de hibernación que durará aproximadamente un año, hasta la próxima primavera, momento en el que “despertarán” del largo letargo, completarán su fase alimentaria, crisalidarán para convertirse finalmente en la primera generación de imagos del año siguiente.
Coenonympha pamphillus alas plegadas
Vigilando el territorio ...
Presente prácticamente en todo el territorio de la Península Ibérica y Archipiélago Balear no la encontraremos sin embargo si nos desplazamos a las Islas Canarias, Madeira o Azores.
Macho de Coenonympha pamphillus
Pequeño macho de Coenonympha pamphilus
Coenonympha dorus (Esper, 1782)
Esta especie de apariencia bastante variable según las latitudes  en las que se encuentre, es ligeramente más grande que la anterior y se le conoce comúnmente como Velada de negro.
Un poco más oscura que la anterior y con los bordes alares más marcados que la pamphilus. Los ocelos de la zona post-discal del reverso de las alas traseras acostumbran a estar mucho más marcados que en el caso de la anterior, si bien nuestro caso esta regla se rompe ligeramente ya que la subespecie bieli que es la que vuela por aquí los presenta más pequeños (en ocasiones incluso vestigiales). La zona post-discal del reverso de las alas posteriores de esta especie es de color cremoso, y los ocelos de s4 y s5 (cuando aparecen) se encuentran sensiblemente desplazados del resto, más hacia la zona submarginal del ala.
Coenonympha dorus bieli
Coenonympha dorus bieli
De tamaño prácticamente  similar, los machos se diferencian de  las hembras por presentar una tonalidad bastante más oscura que la de ellas.
Univoltina durante los meses de junio a mediados de agosto, sus orugas se alimentan también de diversas gramíneas como la Poa pratensis.
Coenonympha dorus
Otro ejemplar de Coenonympha dorus,
mas ocelada que la anterior
De muy amplia distribución a lo largo y ancho de toda la península, no la encontramos en los archipiélagos más importantes de España y Portugal.
Coenonympha arcania (Poda, 1761)
La Macha leonada (nombre común con el que se conoce a esta tercera especie) se presenta un pelín mayor en tamaño que la anterior, con una envergadura alar de entre 28 y 35 mm.
Cromáticamente, por lo que se refiere al anverso alar, presenta las alas posteriores de color parduzco oscuro.

El par anterior es de color anaranjado, con un grueso borde del mismo pardo que las traseras hacia la zona submarginal, bastante más grueso en el caso de los machos que en el de las hembras.
Coenonympha arcania
Coenonympha arcania
En el reverso de las alas posteriores presenta una banda de color crema en la zona post-discal limitada hacia la zona submarginal por una hilera de vistosos ocelos con vértice amarillento y bordes de color claro anaranjado.
Vuela en una sola generación entre los meses de junio y agosto. Sus orugas se alimentan de gramíneas como la Poa pratensis, Holcus lanatus, etc.
En la Península Ibérica vuela por la mitad norte.
Coenonympha arcania posada
La misma Coenonympha arcania en otra pose
Coenonympha Glycerion (Borkhausen, 1788)
La última de las coenonymphas ibéricas es la Castaño morena, nombre  común con el que se conoce a la más grande de todas, la Coenonympha glycerion.
Coenonympha glycerion
La Coenonympha glycerion y su collar de ocelos
Los machos son de color parduzco amarronado con apenas tonos anaranjados en el anverso alar. Las hembras son más vistosas, con las alas delanteras anaranjadas y las traseras pardas.
En el reverso de las alas posteriores presenta un arco completo de ocelos con vértice y bordes blanco-amarillentos a la altura de la zona post-discal.
Coenonympha glycerion posada
Coenonympha glycerion en posadero
En el territorio español vuela la subespecie iphioides, la cual presenta unas marcadas bandas de color anaranjado en la zona antemarginal de las alas, habiendo autores que la llegan a considerar como una especie distinta…
Castaña morena
La Castaña morena a ras de suelo
Del mismo modo que la arcania, vuela en una sola generación entre los meses de junio y agosto. Sus orugas se alimentan de gramíneas como la Poa trivialis, Poa annua, Poa pratensis, etc.

Coenonympha glycerion con las alas plegadas
La misma sobre la hierba
Coenonympha glycerion en posadero
En la Península Ibérica vuela por la mitad norte, si bien en zonas costeras su presencia es muy rara.

miércoles, 17 de julio de 2013

La Erebia palarica, un precioso endemismo ibérico


La Erebia palarica Chapman, 1905 (conocida vulgarmente como Montañesa gigante o Erebia cantábrica) es un endemismo ibérico que solamente podemos encontrar en las zonas montañosas del Noroeste español (Galicia, Asturias, Cantabria, Palencia, Zamora y León),  como verdaderas reliquias glaciares, a altitudes comprendidas entre los 800m y los 2000m aproximadamente y en terrenos no calcáreos.

Erebia palarica libando
Erebia palarica libando rico néctar
Como todas las erebias, es una mariposa de color marrón oscuro (para captar mayor radiación solar que les ayude a calentarse)  adornada con una serie de pequeños ocelos negros con el centro blanco que aparecen en la zona postdiscal sobre un fondo  de color marronáceo-anaranjado mucho mas claro y vivo.

Erebia palarica refrescándose en el camino
Erebia palarica refrescándose en el camino
Las hembras se diferencian de los machos por presentar una coloración sensiblemente mas clara además de un mayor número de ocelos.

A primera vista, esta mariposa podría confundirse con una compañera de généro, la Erebia meolans, si bien la Erebia palarica destaca sin lugar a dudas por su gran tamaño, y es que hablamos  de la más grande de todas las Erebias conocidas, con una envergadura alar que puede llegar a alcanzar los 6´5 cm. Además de por el tamaño, la zona de transición de la basal a la discal en el reverso de las alas posteriores aparece bastante mas marcada en el caso de la  palarica que en el de la meolans, que presenta un color bastante más homogéneo.  Por lo que respecta a la distrubución de ambas, la Erebia meolans está mucho mas extendida por la península, encontrándose prácticamente en todos los sistemas montañosos de la mitad norte del país.

El discreto reverso de la Erebia palarica
El discreto reverso de la Erebia palarica
Es sabido que la forma de las escamas de los lepidópteros es bastante variable de unas especies a otras. Así por ejemplo,  las de la Vanessa atalanta presentan forma de pala o remo, las de la Pyrgus malvoides son delgadas y se van afilando a medida que llegan al extremo, las de el hespérico Ocholodes sylvannus  terminan en doble punta … y las de nuestra protagonista, la Erebia palarica ofrecen forma de lanza apuntada rematada en una especie de penacho o pequeño plumero.

Erebia palarica en todo su explendor
Erebia palarica en todo su explendor
Con un período de vuelo univoltino (finales de mayo-principios de agosto) estas elegantes mariposas de vuelo bajo, pausado y suave, raras veces las veremos volar a alturas superiores a los 2 metros respecto al suelo, seguramente buscando el resguardo de los fuertes vientos que suelen azotar las zonas montañosas en las que habitan. Para poder observarlas bueno es saber que gustan de perderse y revolotear entre los brezales y acercarse a los bordes de los caminos (cuando hay).

La Erebia cantábrica descansando sobre una roca
La Erebia cantábrica descansando sobre una roca
Sus ocreáceas orugas se alimentan de gramineas (Festuca ovina, Poa annua, etc.).


Erebo. Cuenta Hesíodo que al principio era el Caos…, después apareció Gea (la Tierra) y finalmente Eros … Precisamente del Caos nacieron Erebo y la Noche, dioses de las oscuridades y las sombras.


Palas.  Epíteto de la diosa Atenea, hay teorías que la citan como la hija de esta diosa.

Erebia palarica de perfil
El perfil de la Erebia gigante

martes, 2 de julio de 2013

Las ninfas del bosque y de los arroyos

El género Limenitis (Fabricius, 1807) está representado en España por dos especies diferentes aunque bastante parecidas a primera vista, la Ninfa de los Arroyos o Limenitis reducta (Staudinger, 1901) y la Ninfa del Bosque o Limenitis camilla (Linnaeus, 1763).

Limenitis reducta descansando sobre la rama de un árbol
Limenitis reducta descansando sobre la rama de un árbol

Como caracteres diferenciadores podríamos destacar entre otros la diferencia de tamaño, así la camilla es un poco mayor que la reducta. Por lo que se refiere a los patrones de coloración alar, por el anverso ambas mariposas son de color negro azulado con tintes metalizados salpicado de una serie de grandes manchas blancas que le confieren un aspecto bastante elegante. La reducta presenta una de estas manchas blancas en la celda con forma de cacahuete de la que carece la camilla. Por el reverso de las alas (donde predominan los blancos y marrones teja) y dentro del área submarginal, la reducta presenta en ambas alas una hilera simple de puntos negros, mientras que en el caso de la camilla esta hilera de puntos es doble y paralela.

La Limenitis reducta presenta una sola linea de puntos en el reverso alar
La Limenitis reducta presenta una sola linea de puntos en el reverso alar

Se aprecia sobre todo en el ala posterior la doble hilera de puntos de la Limenitis camilla
Se aprecia sobre todo en el ala posterior la doble hilera de puntos de la Limenitis camilla

Los imagos macho de Limenitis reducta son bastante territoriales como la gran mayoria de las mariposas. No es raro encontrárnoslos ejerciendo vigilancia desde sus posaderos preferidos entre los meses de abril  y octubre (en el caso de las polivoltinas meditarráneas) o mayo-agosto en latidudes más septentrionales (donde presenta vuelos uni o bivoltinos). La L. camilla sin embargo es un poco mas tardía y suele aparecer a principios de junio dejándose ver hasta finales de agosto en una sola generación. A la hora de libar sin embargo, es frecuente encontrar varios ejemplares frecuentando las mismas flores.

Limenitis reducta tomando temperatura en el margen de un río
Limenitis reducta tomando temperatura en el margen de un río

Ambas especies gustan de frecuentar pequeños cursos de agua y arroyos así como sobrevolar las copas de los árboles cercanos (aspecto este que ya se deduce prestando atención a sus nombres vulgares e incluso también a los científicos, ya que como indicamos en su día al hablar del origen mitológico de muchos de los nombres de los ninfálidos, Limenitis alude a Venus, Afrodita, siempre relacionada con el agua ... y Camilla, joven diosa criada en los bosques por su padre...).

Ambas especies toman temperatura con las alas completamente extendidas en paralelo a las hojas sobre las que se posan, mientras que descansan vigilantes con las mismas plegadas sobre la vertical de su cuerpo. En el caso concreto de la camilla, se siente profundamente atraída por las flores de las zarzas donde no es raro encontrárnosla libando en los calurosos días de verano.

Plano trasero de la Limenitis camilla libando
Plano trasero de la Limenitis camilla libando en la flor de la zarza (nótese la ausencia de la mancha blanca en la celda)

Aunque son de carácter bastante precavido, en ocasiones se dejan fotografiar con cierta facilidad si no se las incordia en demasía.

En vuelo son bastante rápidas, sin embargo, cuando están más serenas, se presentan como hábiles planeadoras.

Altitudinalmente, la Limenitis reducta coloniza áreas bastante elevadas, llegando incluso hasta los 2000m mientras que la Limenitis camilla muy raramente sobrepasa los 1500m.

Limenitis camilla
Limenitis camilla

Entre las nutricias de ambas especies destacan las (ricas) madreselvas (Loniceras implexa, peryclimenum, xylosteum, etc.). Hacia finales de verano emergen las orugas de ambas especies y llegadas al segundo o tercer estadío hibernan en un refugio construído con hojas de su planta nutricia. Será a la primavera siguiente cuando “despierten” de su letargo invernal para reanudar las labores alimenticias y completar su desarrollo larvario hasta que llegue el momento de la crisalidación.

Limenitis reducta
Limenitis reducta

La L. reducta se encuentra distribuida por prácticamente toda la mitad norte de la Península Ibérica (además de alguna cita por tierras situadas al sur de Castilla la Mancha), mientras que la L. camilla presenta un área de distribución más restringida hacia el norte peninsular (aunque con alguna cita antigua en la provincia de Teruel y alguna mas reciente en los montes de Valsaín, en Segovia). Así pues, y por suerte para nuestros ojos, en territorio gallego nos podemos encontrar a ambas especies. 

martes, 18 de junio de 2013

Ni son invasoras, ni son gigantes, ni vienen en son de guerra : la migración de las Autographa gamma

Estos últimos días se ha montado un revuelo enorme en toda la Península (prensa, radios, televisiones, redes sociales, etc.) debido a la visita que nos está haciendo un curioso grupo de viajantes en ruta.

Autographa gamma
Autographa gamma


Cuando digo curioso, lo digo por su indumentaria, un traje de color gris-parduzco decorado con una llamativa mancha blanca en cada una de sus alas con forma de letra griega, lambda para unos y gamma para otros, siendo esta última letra la que además, y por tal motivo, le da nombre a la especie: Autographa gamma (Linnaeus, 1758).

lambda y gamma
Hay quien ve una lambda y hay quien ve una gamma ...

Lo llamativo de esta visita (inesperada para unos y no tanto para otros) y por lo que se ha convertido en noticia, es por el número de individuos que integran la expedición. No cientos, tampoco miles, si no millones de ejemplares, debido seguramente a la primavera fría y tan lluviosa que hemos sufrido este año, y que ha desembocado en una gran “explosión” de vegetación en los campos, y que unido a otras serie de circunstancias ha contribuido sin duda a la explosión demográfica de esta temporada.

El fenómeno no es nuevo, ni mucho menos. Similares visitas de individuos de esta especie a nuestro territorio tuvieron lugar a principios de los años 60, a mediados de los 90 ( 1995 y 1996), y más recientemente en el año 2006.

La Autographa gamma es una mariposa nocturna de unos 4 cm de envergadura alar perteneciente a la familia Noctuidae. Coloniza lugares entre los 0 y los 2.000 m de altitud. Como imago, presenta hábitos de vuelo tanto diurnos como nocturnos, mientras que como oruga, su actividad fitófaga se produce fundamentalmente por las noches. 

La Autographa gamma en reposo
La Autographa gamma en reposo


Estas mariposas, comienzan su migración en tierras africanas, penetrando en Europa por el sur peninsular a partir de los meses de marzo/abril. Poco a poco van colonizando el continente alcanzando incluso la tercera o cuarta generación las tierras escandinavas. Llegado el otoño, la última generación es la encargada de regresar a África, a aquellos lugares de los que partieron inicialmente para completar el ciclo migratorio (tal y como hace la diurna Vanessa cardui).

Sobra decir que son seres inofensivos para el hombre. Aunque lo habitual es que las orugas de las mariposas se alimenten de una o pocas especies de plantas, en el caso de la Autographa gamma esta regla no se cumple. Baste decir que en pruebas de tipo experimental se ha conseguido criar esta mariposa  con mas de 200 especies de plantas pertenecientes a más de 50 familias diferentes (Mariposas / Ivo Novák, 1986). 

Aunque también lo hacen de tréboles, ortigas y otras especies sin interés económico, el problema viene cuando las insaciables y verduzcas orugas se alimentan de otras que si lo tienen, como por ejemplo las plantas del guisante, las coles, las lechugas, etc., con las negativas consecuencias de tipo económico que ello puede ocasionar.

De adultos, cuando han completado por fin la metamorfosis y ya tienen aspecto de mariposa, dejan de alimentarse con fines de crecimiento, y simplemente se dedican a libar néctar en las flores para conseguir el aporte energético suficiente que les facilite las labores del vuelo.

La mariposa libando néctar
La mariposa libando néctar

Volviendo al tema que señalábamos en un principio, considero del todo exagerado el revuelo que se ha formado alrededor de todo este tema durante los últimos días. Para muestra, cuatro botones en forma de titulares:
  • “Una plaga de polillas gigantes invade Madrid”
  • “Invasión de polillas en Madrid”
  • “Alerta ante una posible plaga de polillas africanas”
  • “Madrid, Salamanca y Ciudad Real sufren una invasión de polillas gigantes”

(…)

¿gigantes?!! … alerta ¿?!! … sensacionalismos que contribuyen a crear confusión…

Seguramente todo esto sea  fruto del desconocimiento generalizado que presenta la población en lo relativo a la vida de los insectos, sus costumbres, etc., y es que, su pequeño tamaño, las fobias, y las tan temidas picaduras y alergias que en ocasiones pueden llegar a producir estos seres diminutos (hablo de los insectos en general),   pueden ser los motivos en los que se enraíce este desconocimiento.

la mariposa tomando el sol
El Noctuido descansa ...

Tampoco hasta la fecha los medios de comunicación han contribuido mucho a promover el conocimiento de los mismos. Todos hemos visto y disfrutado de los maravillosos reportajes de los grandes (en tamaño) protagonistas de fauna continental y oceánica … Gracias a ellos, mucha gente conoce con detalle la vida de los elefantes, de los leones de la sabana, de las jirafas o de los orangutanes… , animales que problamente nunca haya visto de frente (si acaso en un zoo). Sin embargo  (aunque la tendencia es verdad que está cambiando y se empiezan a ver cada vez más), pocos son todavía los reportajes que nos muestran los detalles de la vida de estos pequeños pero interesantes seres...

No quisiera finalizar sin un apunte final en lo relativo a los motivos visuales, ya sean videos, dibujos o fotografías que suelen acompañar a las noticias de este tipo. Y es que en muchas ocasiones, en vez de informar creo que llegan a producir el efecto inverso, y  “desinforman” (si se puede utilizar esta palabra), ya que no son pocos los casos en los que la especie del vídeo, dibujo, o fotografía que acompaña las noticias, nada tiene que ver con la protagonista de las mismas…

La mariposa nocturna en otra pose
La mariposa nocturna que nos ocupa, en otra pose ...


A modo de despedida, se me presenta una duda … ¿y si todo esto no fuera más que una gran campaña de marketing por parte de los grandes organismos internacionales tras las últimas recomendaciones sobre los beneficios que conlleva la dieta de insectos? …

domingo, 2 de junio de 2013

Por fin me encontré con Perico!

A mediados de este mes de mayo cumplía uno de los objetivos que me tenía marcado para este año 2013 … Éste no era otro que el de intentar fotografiar al fin un ejemplar en libertad de Hamearis lucina (Linnaeus, 1758), el único representante europeo de la familia Riodinidae, de la cual se han descrito alrededor de 1500 especies en todo el mundo.

Los imagos de las mariposas de esta familia (de distribución fundamentalmente neotropical) se caracterizan por presentar un acusado dimorfismo sexual en sus patas. Así, mientras los machos presentan el primer par atrofiado como las mariposas de la familia Lycaenidae (hecho éste por el cual durante mucho tiempo se la consideraba como una subfamilia de ésta), las hembras lo presentan totalmente desarrollado y aptas para la marcha. Son además, mariposas de pequeño tamaño y vuelo rápido. Reciben popularmente el apelativo de “metalmarks” por las manchas plateadas que presentan muchas especies en sus pequeñas alas. Además, es curiosa la costumbre que presentan también muchas de ellas de posarse en los enveses de las hojas de sus plantas preferidas para descansar entre vuelo y vuelo.

Hamearis lucina
Mi primera (y única hasta la fecha) Hamearis lucina!

Volviendo a nuestra pequeña protagonista (entre 2 y 3 cm de envergadura alar), y al día de hechos en concreto, he de confesar que en un primer momento, y a distancia, pensé que se trataba de una pequeña melitaea … pero mi sorpresa fue mayúscula al darme cuenta del error y comprobar que se trataba de la tan ansiada Hamearis lucina!

Bautizada por Agenjo (1964)como "Perico", en homenaje a su primo Pedro Alfaro (un estudioso que se dedicó a estudiar la especie a través de una gran colección de ejemplares capturados en tierras burgalesas, cuando la fotografía nada tenía que ver con la que conocemos hoy en día …).

Es una mariposa de belleza incuestionable, sobre todo por la cara inferior de sus alas, donde  destacan dos hileras o series de manchas de color blanco nacarado, una basal y la otra postdiscal. Desgraciadamente, a nuestra amiga orensana le pudo el pudor mi y me dejó sin la deseada foto del reverso alar ... Aquí tenéis un enlace a una compañera de especie pero aragonesa, la foto de Enrique Gil.

Los machos de esta especie son extremadamente territoriales, y no dudan en expulsar de inmediato a cualquier intruso que tenga la osadía de presentarse por "sus" dominios.

En cuanto a los períodos de vuelo, dependiendo de las variables altitudinales y latitudinales puede ser univoltina (mayo-junio) o bivoltina, con una segunda generación entre los meses de julio y septiembre.

De presencia bastante escasa y localizada en Galicia, en el territorio español la podemos encontrar en el tercio norte de la Península, y de ahí se extiende ya de manera más o menos continua por el resto del continente Europeo … (a excepción de Dinamarca y Finlandia donde hasta el momento no hay citas de la especie). Altitudinalmente, no suele verse por encima de los 1300 m.

Hamearis lucina en otro posadero
La misma Hamearis lucina en otro posadero

Años atrás era considerada una mariposa bastante común, si bien durante los últimos años ha venido experimentando un retroceso bastante considerable, explicable en gran medida, por el uso cada vez mas extendido de pesticidas en las labores agrícolas ...

Sus pequeñas y robustas orugas son de color parduzco y extremadamente pilosas. De actividad fundamentalmente nocturna, se alimentan de Prímulas (vulgaris, veris o elatior). Transcurrido un tiempo hibernan hasta la primavera siguiente en la que completan el ciclo y crisalidan. Al cabo de dos semanas aproximadamente se produce la emergencia de los imagos, siendo los mejores lugares para verlas los prados y zonas marginales de bosques de hoja caducifolia.