jueves, 21 de mayo de 2015

Un fantástico fin de semana en Portugal / Um fim de semana fantástico em Portugal



De genial debo calificar el inicio de este mes de mayo que estamos a punto de terminar. El motivo no es otro que las dos espectaculares jornadas que hemos tenido la suerte de disfrutar los dos primeros días del mes, en compañía de un no menos fantástico grupo de colegas portugueses, con el objetivo de muestrear mariposas en la esquina nororiental de Portugal, más en concreto, en los alrededores de Vimioso y Miranda do Douro. / De grande eu classificaria o início deste mês de maio que estamos prestes a terminar. O motivo não é outro senão os dois dias espetaculares que nós têtivemos a sorte de desfrutar no início do mês, acompanhados por um grupo igualmente fantástico de colegas portugueses, com o objectivo de fazer uma amostragem de borboletas no canto nordeste de Portugal, mais especificamente em torno de Vimioso e Miranda do Douro.
El viernes día 1, Galicia nos despedía con un aguacero interminable que se prolongó desde Pontevedra hasta la frontera con Zamora. A partir de ahí, el tiempo daba una tregua para poder disfrutar del espectacular paisaje que la carretera que baja desde Sanabria en dirección a Bragança ofrece (el vial, eso sí, de los que invitan al mareo y a conducir con marchas cortas). / Na sexta-feira (dia 1), Galicia nos despediu com uma chuva interminável que durou de Pontevedra para a fronteira com Zamora. De lá, o clima deu uma trégua para para nos permitir apreciar a espectacular paisagem alí, a partir da estrada que descende desde Sanabria em direção a Bragança (a estrada, é verdade, de convidar a tontura e a conduzir com marchas curtas).
Fantástica la parte española y no menos fantástico el Parque Natural de Montesinho!, Portugal nos enamoraba a medida que avanzábamos en nuestra ruta en dirección al punto de encuentro: Vimioso. / Fantástica a parte espanhola e não menos fantástico o Parque Natural de Montesinho, Portugal nos apaixonou  camino do nosso destino em Vimioso.
A mediodía, y con una puntualidad  británica llegábamos a nuestro destino. Allí nos esperaban Eduardo y Carlos, que ya llevaban varios días de ruta y muchas mariposas en sus pupilas de sus andanzas en los días precedentes. Teresa y Tatiana habían finalizado ya su estancia con la expedición y estaban ya de vuelta en la Venecia Portuguesa, la ciudad de Aveiro (una ciudad que los que no conozcáis os recomiendo sin duda alguna, muy buen plan para combinar con la acogedora Coímbra). / Ao meio-dia, com pontualidade británica, chegamos ao nosso destino. Naquele lugar esperábamos o Eduardo e o Carlos, que já tinhan vários dias de rota e muitas borboletas nos olhos de suas aventuras nos dias anteriores. Teresa e Tatiana já haviam completado a sua estadia com a expedição, e estavam de volta na Veneza Portuguêsa, a cidade de Aveiro (uma cidade que eu recomendo sem dúvida, muito bom plano para combinar com a maravilhosa Coimbra).
El recibimiento no pudo ser mejor, Eduardo y Carlos son fantásticos. Eduardo (al que ya conocía en formato digital) es un verdadero crack en esto de la entomología, tiene un don. Carlos es auténtico, siempre pendiente de todo y todos, un lujo para la expedición. A la tercera que conocí tenía muchísimas ganas de conocerla, me la presentó Eduardo: Saturnia pyri!… (sin palabras). / A recepção não poderia ser melhor, o Carlos e o Eduardo são fantásticos. Eduardo (que já conhecia em formato digital) é um crack real nesto da entomologia, tem um dom, um talento especial. Carlos é genuíno, sempre consciente de tudo e de todos, um luxo para a expedição. A terceira que Eu quería conhecer  Eduardo me a presentou: Saturnia pyri!!! ... (sem palavras).


Saturnia pyri
Mi primera Saturnia pyri


Apenas unos minutos tardaron en llegar también María Alexandra, Ana Rita, Ed e Isaías. María Alexandra consigue que las fotos hablen solas, el intimismo preside su creación fotográfica. Ana es tímida, disfruta de lo lindo en el campo, y siempre aparecía con algún bicho en la mano, incluso por las noches. Ed es un tipo sereno, atento, y al que se le nota que cada día disfruta más de una pasión compartida, las mariposas. De Isaías destaco su alegría y buen humor, siempre con una sonrisa, de él aprendí mi primer chiste en el idioma de Camões. / Em breve, a poucos minutos chegaron Maria Alexandra, Ana Rita, Ed e Isaías. As fotos de Maria Alexandra falam por si sozhinhas, o íntimo preside sua criação fotográfica. Ana é tímida, e goza muito no campo,  ele sempre apareceu com uma bicharada na mão, mesmo durante a noite. O Ed é um tipo sereno, amigável, e você pode ver que a cada dia desfruta mais de uma paixão compartilhada, as borboletas. Isaías destaca pola sua alegria e bom humor, sempre com um sorriso, dele eu aprendi minha primeira piada na língua de Camões.
A José lo conocimos más tarde,  cuando la primera jornada de nocturnas estaba a punto de comenzar. José es un tipo tranquilo y curioso, no se separa de su cámara fotográfica para no perderse nada. / Eu conheci José mais tarde, quando a noite do primeiro dia estava prestes a começar. José é um tipo tranquilo e curioso, ele não se separa de sua câmera para não se perder nenhuma borboleta.
No cambié la hora en el reloj, con horario español y en Portugal, la primera noche regresamos al hotel hacia las 06:30 de la mañana, señal de que la cosa no fue nada mal. Tal y como predecía Eduardo en una de nuestras provechosas charlas, primero los micros, geométridos, noctuidos y notodóntidos entre otros, con la noche bien entrada hicieron aparición los árctidos y para finalizar, las esfinges pusieron el colofón a una noche inolvidable. / Eu não mudei o tempo no relógio, com horário espanhol e em Portugal, a primeira noite voltamos para o hotel cerca de 06:30, um sinal de que a coisa não era ruim. Assim como o Eduardo tinha me dito em uma de nossas conversas rentáveis, primeiro apareceram os micros, Geometridae, Noctuidae, Notodontidae, mais tarde os Arctiidae e, finalmente, as esfinges para colocar o toque final para uma noite inesquecível…


Los inicios del muestreo ...


Primeros momentos del muestreo
Poco a poco iban apareciendo micros, geométridos y noctuidos


Conversaciones entorno a la lámpara
Conversaciones entorno a la lámpara ...


Preparando el generador
Preparando el generador ...


Entre borboleta y borboleta (mariposa y mariposa), algún que otro sapo (uno enorme!!), escorpión o mosquito … todo ello acompañado de una mágica melodía interpretada por las diferentes aves que poblaban el lugar. / Entre borboleta e borboleta, um sapo enorme!, um escorpião, muitas moscas e mosquitos (para o deleite de Ana) ... tudo acompanhado por uma melodia mágica desempenhada pelas diferentes aves que habitavam o lugar.

Cucullia sp.
Cucullia sp.
Drasteria cailino
Drasteria cailino
Macdunnoughia confusa
Macdunnoughia confusa
Menophra abruptaria & nycthemeraria
Menophra abruptaria & nycthemeraria
Neoharpyia verbasci
Neoharpyia verbasci
Opisthograptis luteolata
Opisthograptis luteolata
Epicallia villica
Epicallia villica
Atlantarctia tigrina
Atlantarctia tigrina 
Laothoe populi
Laothoe populi
Smerinthus ocellata
Smerinthus ocellata
Saturnia pyri
Dos hembras de Saturnia pyri

También varias diurnas nos brindaron su compañía aquella noche. No olvidaré nunca mi primer contacto con Carcharodus boeticus. Primero las orugas, y no muy lejos  de ellas descansaba para alegría de mis ojos el imago. Eduardo fue de nuevo quien me la presentó. / Além disso, várias borboletas diurnas nos deron sua companhia naquela noite. Eu nunca vou esquecer o meu primeiro contato com Carcharodus boeticus. Primeiro as lagartas, não muito despois, para a alegria dos meus olhos, o imago. Eduardo foi novamente que me a apresentou.


Cacharodus boeticus

Con el amanecer, y tras una intensa noche en la que la chispeante lluvia apenas hizo aparición un par de veces, regresamos al hotel. Había que recargar pilas. El sábado daban buen tiempo durante el día y había que aprovecharlo. / Com o amanhecer, e depois de uma noite intensa quando choveu apenas duas vezes, nós retornamos para o hotel para descansar. O Sábado previram  um bom tempo durante o dia e tinhamos que aproveitar.
A mediodía, tras descansar apenas unas horas, regresamos al “local” de la noche anterior para muestrear diurnas. Allí me esperaba Lycaena bleusei, en un impresionante prado donde no pisar una orquídea se hacía complicado, esto es lo que Saleta venía buscando, disfrutar de las maravillas que la botánica nos podía ofrecer es este bello paraje portugués. Para alegría de Ed, allí saque la lámpara y le concedí un deseo: Glaucopsyche alexis. Cierto es que quien la capturó no fui yo, sino Eduardo, pero tras oírle comentar a Ed en más de una ocasión las ganas que tenía de ver a la alexis, no me podía perder su la expresión de su rostro en el momento del ansiado encuentro, valió la pena. Cosas que solo entiendes si de verdad te apasiona este mundo. Junto a bleusei, cinxias a puñados, y otras muchas más que llenaban de vida el lugar. / Ao meio-dia, depois de algumas horas de descanso, voltamos para o "local" de o dia anterior  à noite para amostrar durante o dia. Lá esperava Lycaena bleusei!, em um prado deslumbrante onde não pisar uma orquídea tornou-se complicado, isso é o que Saleta estava procurando, desfrutar das maravilhas botânicas que este belo campo Português poderíamos oferecer. Para o deleite de Ed, Eu levei a lâmpada maravilhosa e lá eu dei-lhe um desejo: Glaucopsyche Alexis. A borboleta foi caçada polo Eduardo, mas depois de ouvi-lo comentar a Ed em mais de uma ocasião o desejo que tinha de ver Alexis, eu não poderia perder a expressão de seu rosto no momento esperado da reunião, valeu a pena. Você entende as coisas só se você realmente ama este mundo. Ao lado da bleusei, punhados de cinxias, e muitos outros que enchiam o lugar da vida.


Lycaena bleusei
Lycaena bleusei
Pseudophilotes panoptes
Pseudophilotes panoptes
Un poco más tarde, y cuando nuestros estómagos demandaban mantenimiento, tuve la suerte de toparte con una Pseudophilotes panoptes (no la veía desde hace tres años). Apenas pude tirarle una mala foto. El viento, que nos acompañó durante todo el día se alió con ella en su plan de fuga. Una lástima. / Um pouco mais tarde, quando nossos estômagos pediron manutenção, tive a sorte de encontrar uma Pseudophilotes panoptes (não observada por min desde há três anos). Eu mal podia fazerlhe uma foto ruim. O vento que nos acompanhou durante todo o dia foi aliado com ela em seu plano de fuga. Uma pena.
Cuando la tarde ya no daba más de sí emprendimos camino a Miranda do Douro, un enclave privilegiado y lleno de magia. Hay que verlo. José nos ilustró con un poco de historia sobre el lugar, su lengua propia, etc. / À noite fomos para Miranda do Douro, um enclave privilegiado e mágico. Deve ser visto. José disse-nos de um pouco de história sobre o lugar, a sua língua própria, etc.
Tras acomodarnos en el hotel y cenar, emprendimos rumbo hacia el “local” elegido para el muestreo nocturno. Los incendios habían dejado huella en el paisaje Mirandés, por lo que tuvimos que cambiar nuestros planes iniciales. / Depois de deixar as coisas no hotel e jantar, partimos rumo para o "local" escolhido para a amostragem da noite. O fogo tinha deixado a sua marca na paisagem Mirandes, então tivemos que mudar nossos planos iniciais.
De aquella segunda noche me quedo con la experiencia de tener ante mis ojos una primera cita para Portugal. Un privilegio. / Nesta segunda noite eu fico com a experiência de ter diante de mim uma primeira nomeação para Portugal. Um privilégio.
Aunque la previsión era buena, la lluvia no se portó tan bien como la primera noche, y hacia al final de la misma, hasta se hizo complicado realizar el recuento y anotaciones en el Cuaderno de campo de Eduardo. Su cuaderno delata su pasión por este mundo, es un verdadero tesoro. / Embora a previsão era bom, a chuva não se comportou bem como na primeira noite, e no final da mesma, até que tornou-se difícil para contar as e anotá-las no notebook de campo do Eduardo. Seu notebook revela sua paixão pelo mundo das borboletas, é um verdadeiro tesouro.


Comentando las incidencias
Comentando las incidencias...
Pero antes de recoger todo e irnos la noche todavía nos deparaba una sorpresa, al lado de los coches, dos orugas de Melitaea didyma posaban para mí en mi primer encuentro con esta especie. / Mas antes de nós deixar o campo, a noite ainda tinha uma surpresa. Aao lado do carro, duas lagartas de Melitaea didyma pousaram para nós no meu primeiro encontro com esta espécie.


Oruga de Melitaea didyma
Melitaea didyma
No es mi deseo aburriros con más detalles que quizás os parezcan superfluos. Os dejo a continuación una pequeña selección de lo que vimos esta segunda noche para que os hagáis una idea de lo que ese día pudimos disfrutar. / Não é meu desejo aborrecê-lo com detalhes que podem parecer-lhe supérfluo. Deixo então uma pequena seleção do que vimos esta segunda noite para lhe dar uma idéia do que esse dia poderia desfrutar.
Acontia lucida
Acontia lucida 
Callopistria letreillei
Callopistria letreillei
Cilix glaucata
Cilix glaucata 
Coscinia cribaria
Coscinia cribaria 
Drymonia rufiformis
Drymonia rufiformis 
Harpyia milhauseri
Harpyia milhauseri 
Hyles livornica & Peridea anceps
Hyles livornica & Peridea anceps 
Minucia lunaris
Minucia lunaris 
Pterostoma palpina
Pterostoma palpina, Adactylotis gesticularia y cía.
Selenia lunularia
Selenia lunularia fué la última en aparecer aquella noche.

El domingo amanecimos, desayunamos y comimos en Miranda con el resto de la expedición. De vuelta a casa nos llevábamos muchas experiencias y fotos de momentos inolvidables, pero sobre todo, el recuerdo imborrable de 7 nuevos amigos que seguramente nos volveremos a encontrar, quien sabe cuándo, en nuestro camino de la vida. / No domingo nós acordamos, tomamos café da manhã e comemos em Miranda do Douro com o resto da expedição. De volta para casa, trouxe muitas experiências e fotografias de momentos inesquecíveis, mas acima de tudo, a memória duradoura de 7 novos amigos que certamente nos encontraremos de novo, quem sabe quando, em nossa estrada da vida.


La foto de despedida y hasta otra!
De izquierda a derecha: Ed von Ems, Isaías Ferreira, María Alexandra Abrunhosa,
José Fernandes, Eduardo Marabuto, José Rodrigo, Ana Rita Gonçalves,
Saleta González e Carlos Silva.
(Peço desculpas pela minha má tradução para o Português, mas eu espero que você entenda...)

viernes, 24 de abril de 2015

Como diferenciar las especies del género Melitaea: Melitaea phoebe y la gran mancha en e3



La mariposa que nos ocupa en esta entrada, pertenece a uno de los géneros que más traen de cabeza al observador inexperto de mariposas diurnas: las Melitaea. Sin embargo, la “Docella mayor” (así se conoce popularmente a Meliatea phoebe en castellano), es una de las más fáciles de identificar dentro de esta complicada familia, ya que presenta una mancha característica en el anverso de las alas anteriores que la diferencia del resto de integrantes de la misma: “la gran mancha submarginal en e3”.

Muchos de vosotros os estaréis preguntando a que me refiero con “la gran mancha submarginal en e3”. Para orientaros un poco, comentar que la anatomía de las mariposas, más allá de cabeza, tórax, abdomen, patas y alas, se fija entre otras muchas más cosas en las venas que recorren las alas y en los espacios que van quedando entre ellas, ya que este es un esquema que se repite en la inmensa mayoría de las mariposas, con muy escasas excepciones, y que resulta de mucha utilidad al describir especies por caracteres visuales que se puedan ubicar en uno u otro espacio, más o menos cerca de la base del ala, etc…

A través del siguiente enlace al vocabulario del blog, podéis acceder a un sencillo esquema visual que resume todo este pequeño entramado de espacios y venas del que os estoy hablando y que es conveniente ir memorizando poco a poco a medida que nos adentramos un poquito más en el conocimiento de este maravilloso mundo lepidópterológico…

Veamos a continuación cual es y donde se ubica esa gran mancha submarginal en el espacio e3 del reverso de las alas delanteras de Melitaea phoebe y que nos servirá para identificar este ninfálido sin miedo a confundirnos con otras especies de la misma familia. Como en ocasiones anteriores, una (o varias) imágenes valen más que mil palabras:

Melitaea phoebe
Ubicación de ma gran mancha submarginal en las alas de Melitaea phoebe


Si os fijáis con atención, la mancha alcanza el límite superior de la segunda banda de manchas anaranjadas de la zona submarginal, cosa que en prácticamente ninguna otra de las Melitaea que vuelan por La Península Ibérica y archipiélagos ocurre.

Detalle del ala de Melitaea phoebe
Detalle del ala de Melitaea phoebe

Si acaso, las hembras de Melitaea aetherie podrían llegar a plantear la duda (los machos no, que son mucho más claros y con un diseño mucho menos ajedrezado), sin embargo la aethetie a diferencia de la phoebe, presenta en el anverso de las alas traseras la banda de manchas anaranjadas postdiscales fundida con el fondo anaranjado del ala, acentuándose a medida que nos acercamos al margen interno de la misma, mientras que en el caso de la Doncella mayor (Melitaea phoebe), esta banda está completamente definida y diferenciada del fondo anaranjado del ala.



Comparativa Melitaea phoebe y Melitaea aetherie
Comparativa del par alar trasero de Melitaea aetherie y Meliatea phoebe,
en fotos de Rafa Obregón la primera y un servidor la segunda.


A través de la siguiente imagen podéis buscar vosotros mismos la mancha clave de la que estamos hablando para identificar sin miedo a error a Melitaea phoebe.

Melitaea phoebe al sol
¿Localizáis la mancha?

Una vez que ya sabemos localizar la mancha, comparémosla con la que ocupa el mismo lugar en las alas de otras especies de Melitaea que vuelan por nuestras latitudes, como Melitaea deione, Melitaea celadussa o la propia Melitaea parthenoides:

 
Comparativa alar de Melitaea phoebe y otras Melitaea
Comparativa alar de Melitaea phoebe y otras Melitaea

Ahora que sabemos reconocer a Melitaea phoebe por el anverso de sus alas, trataremos de identificar las claves fundamentales para saber reconocerla si lo que nos muestra es el reverso alar.

Por un lado, la franja blanca postdiscal de las alas posteriores se ve atravesada longitudinalmente por una línea de trazos negros discontinua y fuertemente marcada, en oposición al grupo diamina, parthenoides, celadussa y deione en la que aparece mucho menos marcada y prácticamente continua.

Además, y en contraposición a éstas también, en las cuales en la zona submarginal del ala trasera se aprecia un par de finas y continuas líneas negras paralelas que recorren el ala desde el ángulo anal hasta el ápice, en el caso de Melitaea phoebe, la línea superior, que delimita por la base a las lúnulas blancas, es discontinua y cada pequeño trazo es más ancho por su parte central que por los extremos y no suele alcanzar a las venas que lo encierran.

Reverso alar de Melitaea phoebe
Reverso alar de Melitaea phoebe
Cara inferior de las alas de Melitaea phoebe
Melitaea phoebe en posadero
Si la comparamos de nuevo con Melitaea aetherie, vemos que entre otros aspectos, en ésta última, la línea que cierra por la base las lúnulas blancas, es prácticamente continua, y no se aprecia el mayor grosor central de cada tramo delimitado por cada par de venas, tal y como podemos observar en esta maravillosa imagen cedida por Rafa Obregón (al que le estoy fuertemente agradecido):
Reverso de Melitaea aetherie
Reverso de Melitaea aetherie
(foto de Rafa Obregón)

Veámoslo en detalle:

Reversos de Melitaea phoebe y aetherie
Comparativa de los reversos de Melitaea phoebe y Melitaea aetherie

Melitaea aetherie vuela solamente por el tercio sur peninsular en una única generación entre los meses de abril y mayo principalmente. Sus orugas se alimentan de varias especies de Centaurea y Cynara cardunculus.
Melitaea phoebe, vuela sin embargo en dos generaciones por toda la Península Ibérica  desde abril hasta bien entrado septiembre. Durante su etapa larvaria crecen alimentándose de diversas especies de Centaurea sobre todo.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Pontia daplidice y Mickey Mouse


En anteriores ocasiones hemos abordado ya diversas especies de piéridos y nos hemos detenido a analizar pequeños detalles visuales que nos pueden ayudar a identificarlos sin miedo a confundirnos. Hoy le toca el punto a Pontia daplidice, la Blanquiverdosa, una mariposa que vuela a lo largo y ancho de nuestra Península Ibérica, desde el nivel del mar hasta alturas de más de 2500 metros, y que además, dentro de España la podremos encontrar también los archipiélagos Canario y Balear, y por lo que a Portugal se refiere, en la Isla de Madeira como un raro migrador.

Pontia daplidice posada
Pontia daplidice, Blanquiverdosa

Pontia daplidice es una mariposa polivoltina, así, vuela en varias generaciones entre los meses de Marzo y bien entrado Octubre, siendo finales de verano el mejor momento para disfrutar de ella en cuanto a número de ejemplares en vuelo.

 Pontia daplidice, vista frontal
 Pontia daplidice, vista frontal

Por el anverso de sus alas esta mariposa nos puede recordar a otros piéridos, como su prima Pontia callidice, la hembra de Anthocharis cardamines  o las propias Euchloe.

A diferencia de ellas, la mancha negra apical, es más extensa que en las que acabamos de mencionar y baja sensiblemente más por el margen alar en dirección al ángulo anal. Si nos detenemos a observar esta mancha con detenimiento, observaremos que las salpicaduras blancas que la decoran presenta la forma de pequeños cálices o copas, mientras que en Pontia callidice estas manchas parecen gotas que caen hacia el interior del ala y puntos más o menos grandes en el caso de las Euchloe.

Ápice del par delantero de Pontia daplidice
Véase el ápice del par delantero de Pontia daplidice

Será sin embargo el reverso de sus alas posteriores, la parte de su anatomía que nos suele mostrar cuando está posada, el que nos dé la clave definitiva para poder identificarla sin miedo a error.

La vista la dirigiremos hacia la zona submarginal, y será allí donde, si echamos a volar nuestra imaginación, veremos unas cuantas “cabezas de Mickey Mouse”  de color verde (y no negro) bien alineadas, decorando sus fantásticas alas.


Cabezas de Mickey Mouse en las alas de Pontia daplidice
Interpretación artística de las cabezas  de Mickey Mouse en las alas de Pontia daplidice


Detalle de Mickey Mouse en las alas de Pontia daplidice
Detalle de Mickey Mouse en las alas de Pontia daplidice
 
Pontia daplidice posada
¿Conseguís ver la cabeza del Ratón?
 
Las hembras y los machos los diferenciaremos por el anverso,  fijándonos en la extensión de las manchas negras de la zona submarginal de las alas posteriores, muy acusado en el caso de las hembras y muy poco marcado en el caso de los machos.

Pontia daplicice en as Gándaras de Budiño
Pontia daplicice en as Gándaras de Budiño (Porriño, Pontevedra)

Una vez encontremos o sepamos buscar a Mickey Mouse en las alas de Pontia daplidice, no la confundiremos con ningún otro piérido de nuestras latitudes, y es que su compañera de familia en la Península, Pontia callidice (Blanquiverdosa balcánica), en vez de la silueta de la cabeza del fantástico roedor animado, se decora con una serie de puntas de lápiz bien afilados … (no os puedo enseñar una foto propia de este maravilloso lepidóptero, porque en nuestro país solamente vuela en la Cordillera Pirenaica, en cotas alrededor de los 2000 m de altitud), pero podéis disfrutar de ella y buscar los lápices que decoran sus alas en la fotografía que nos muestra el siguiente enlace.


Pontia daplidice, comúnmente, Blanquiverdosa
Pontia daplidice en un ecosistema dunar costero (Cabo Home, Pontevedra)
Cuando salen de los huevos, las orugas de Pontia daplidice se alimentan de la planta en la que han sido puestos de manera individualizada por su madre, resedáceas y crucíferas fundamentalmente como Sisymbrium austriacum, Reseda amarilla, Mostaza (Sinapis arvensis), etc. La última de las generaciones de cada año hibernará como pupa para eclosionar a finales del invierno siguiente y dar comienzo a un nuevo ciclo de vida.

martes, 17 de febrero de 2015

La Procesionaria del pino: Thaumetopoea pityocampa y sus procesiones al anochecer



Desde mediados del pasado mes de enero asistimos a un acontecimiento singular que se repite año tras año allá donde habita Thaumetopoea pityocampa, una mariposa nocturna de la familia Notodontidae. 
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Dos o tres meses antes de que las archiconocidas procesiones de Semana Santa inunden las calles de nuestras villas y ciudades, las Procesionarias del pino descienden cada anochecer en grupo de los pinos en los que habitan, y bien organizadas en fila india, guiadas por una hembra, recorren con nocturnidad los pinares en los que residen y se alimentan sin parar hasta que lleguen las primeras horas de la mañana siguiente, cuando nuevamente se reúnen y retornan a sus nidos de seda en aquel pino que les sirve de residencia.
Nido de Procesionaria del pino
Nido de Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
El “truco” que utilizan en sus viajes de ida y vuelta, y que les ayuda a orientarse y saber volver a casa, no es otro que el de ir dejando un fino hilo de seda durante el viaje iniciático del anochecer, el cual, a la hora de la vuelta, será necesario recorrer en sentido contrario para poder regresar sin perderse, al calor del hogar.
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
La procesionaria (así la conocemos por extensión) o Procesionaria del Pino, no es la única en comportarse de esta manera, todas las integrantes de la familia a la que pertenece, Thaumetopoeidae, presentan un comportamiento gregario similar.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino
La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino a seguir
Si nos detenemos a analizar visualmente las orugas de Thaumetopoea pityocampa, vemos que éstas no son de gran tamaño, apenas llegan a los 3 cm. Su cuerpo negruzco está recubierto lateralmente por pilosidades blanquecinas y una serie de penachos que brotan de verrugas de un color más o menos rojo y que aparecen dispuestos dorsalmente a lo largo de todo su cuerpo.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa
Vista de detalle de la oruga de Thaumetopoea pityocampa

Oruga de Procesionaria
La oruga de la Procesionaria
Si bien es cierto que resulta un espectáculo visual la contemplación de estas espectaculares procesiones, no debemos despistarnos y guardar siempre una distancia “de seguridad”, y es que nuestras protagonistas, son extremadamente urticantes, y al contacto con la piel humana, o de otros animales, puede producir una gran serie de ronchas, que incluso, en el caso de pequeños animales que puedan llegar a ingerirlas (perros, etc.),  pueden llegar acabar con su vida.
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Llegada la primavera, nuestras protagonistas poco a poco irán “independizándose”, abandonarán el nido común en el que crecieron con sus hermanas, para pupar enterradas bajo el suelo y avivar en la estación estival, ya sea la del propio año en curso o del venidero, y es que como otras, puede permanecer más de un año en fase de pupa bajo el suelo sin eclosionar.

La procesionaria en procesion
La Procesionaria en procesión
Las comunidades de Thaumetopoea pityocampa pueden llegar a convertirse en verdaderas plagas de los pinares, siendo su localización bastante sencilla por la espectacularidad de los nidos de seda en los que habitan las distintas “familias”. Si queremos observar los nidos, deberemos extremar siempre las precauciones si no queremos llevarnos un serio disgusto, y es que éstos están repletos de pelillos urticantes utilizados por las orugas para defender su hogar de los depredadores. Cierto es, que tal y como señalan Masó y Pijoan en “Observar mariposas”, determinadas especies se han especializado en la captura y degustación de este delicioso manjar (para ellos), para lo que han sufrido una serie de adaptaciones que, en el caso del Críalo (Clamator glandarius), por ejemplo, les permite invadir los nidos sin sufrir daños aparentes.

El camino se hace al andar
Decía el poeta: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar..."
Orugas de la Procesionaria del pino
El camino a seguir ...
Detalle de la unión en procesion
Detalle de la unión en procesión de Thaumetopoea pityocampa: cabeza-segmento anal
Si queréis ver el imago de esta especie podéis hacerlo pinchando en el siguiente enlace.