martes, 17 de febrero de 2015

La Procesionaria del pino: Thaumetopoea pityocampa y sus procesiones al anochecer



Desde mediados del pasado mes de enero asistimos a un acontecimiento singular que se repite año tras año allá donde habita Thaumetopoea pityocampa, una mariposa nocturna de la familia Notodontidae. 
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Es al anochecer cuando las procesionarias bajan de los pinos en busca de alimento
Dos o tres meses antes de que las archiconocidas procesiones de Semana Santa inunden las calles de nuestras villas y ciudades, las Procesionarias del pino descienden cada anochecer en grupo de los pinos en los que habitan, y bien organizadas en fila india, guiadas por una hembra, recorren con nocturnidad los pinares en los que residen y se alimentan sin parar hasta que lleguen las primeras horas de la mañana siguiente, cuando nuevamente se reúnen y retornan a sus nidos de seda en aquel pino que les sirve de residencia.
Nido de Procesionaria del pino
Nido de Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
Thaumetopoea pityocampa, la Procesionaria del pino
El “truco” que utilizan en sus viajes de ida y vuelta, y que les ayuda a orientarse y saber volver a casa, no es otro que el de ir dejando un fino hilo de seda durante el viaje iniciático del anochecer, el cual, a la hora de la vuelta, será necesario recorrer en sentido contrario para poder regresar sin perderse, al calor del hogar.
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
Pequeña procesión de Procesionaria del pino
La procesionaria (así la conocemos por extensión) o Procesionaria del Pino, no es la única en comportarse de esta manera, todas las integrantes de la familia a la que pertenece, Thaumetopoeidae, presentan un comportamiento gregario similar.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino
La oruga de Thaumetopoea pityocampa que dirige la procesión marca el camino a seguir
Si nos detenemos a analizar visualmente las orugas de Thaumetopoea pityocampa, vemos que éstas no son de gran tamaño, apenas llegan a los 3 cm. Su cuerpo negruzco está recubierto lateralmente por pilosidades blanquecinas y una serie de penachos que brotan de verrugas de un color más o menos rojo y que aparecen dispuestos dorsalmente a lo largo de todo su cuerpo.

La oruga de Thaumetopoea pityocampa
Vista de detalle de la oruga de Thaumetopoea pityocampa

Oruga de Procesionaria
La oruga de la Procesionaria
Si bien es cierto que resulta un espectáculo visual la contemplación de estas espectaculares procesiones, no debemos despistarnos y guardar siempre una distancia “de seguridad”, y es que nuestras protagonistas, son extremadamente urticantes, y al contacto con la piel humana, o de otros animales, puede producir una gran serie de ronchas, que incluso, en el caso de pequeños animales que puedan llegar a ingerirlas (perros, etc.),  pueden llegar acabar con su vida.
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Todas las orugas de procesionaria siguen a la que va en cabeza
Llegada la primavera, nuestras protagonistas poco a poco irán “independizándose”, abandonarán el nido común en el que crecieron con sus hermanas, para pupar enterradas bajo el suelo y avivar en la estación estival, ya sea la del propio año en curso o del venidero, y es que como otras, puede permanecer más de un año en fase de pupa bajo el suelo sin eclosionar.

La procesionaria en procesion
La Procesionaria en procesión
Las comunidades de Thaumetopoea pityocampa pueden llegar a convertirse en verdaderas plagas de los pinares, siendo su localización bastante sencilla por la espectacularidad de los nidos de seda en los que habitan las distintas “familias”. Si queremos observar los nidos, deberemos extremar siempre las precauciones si no queremos llevarnos un serio disgusto, y es que éstos están repletos de pelillos urticantes utilizados por las orugas para defender su hogar de los depredadores. Cierto es, que tal y como señalan Masó y Pijoan en “Observar mariposas”, determinadas especies se han especializado en la captura y degustación de este delicioso manjar (para ellos), para lo que han sufrido una serie de adaptaciones que, en el caso del Críalo (Clamator glandarius), por ejemplo, les permite invadir los nidos sin sufrir daños aparentes.

El camino se hace al andar
Decía el poeta: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar..."
Orugas de la Procesionaria del pino
El camino a seguir ...
Detalle de la unión en procesion
Detalle de la unión en procesión de Thaumetopoea pityocampa: cabeza-segmento anal
Si queréis ver el imago de esta especie podéis hacerlo pinchando en el siguiente enlace.

martes, 10 de febrero de 2015

Operophtera brumata, una mariposa de invierno

La que nos ocupa hoy es una discreta mariposa nocturna de la familia Geometridae, su nombre científico es Operophtera brumata, un pequeño lepidóptero que los británicos, que tienen mucha tradición en esto de bautizarlas con nombres populares, han dado en llamar Mariposa de invierno (Winter moth), mientras que en el país vecino, al otro lado de los montes Pirineos, nuestros vecinos franceses la conocen como “La Phalène brumeuse” o Polilla de la niebla.


Operophtera burmata
Operophtera burmata

Así las cosas, no será difícil darnos cuenta de que se trata de una mariposa a la que no le gusta demasiado el calor, y por lo menos, por lo que a Galicia se refiere, parece que el máximo apogeo en sus emergencias se produce los primeros días del año, durante todo el mes de enero.


Otro ejemplar de Operophtera burmata
Otro ejemplar de Operophtera burmata

Hay una serie de aspectos que me han llamado poderosamente la atención durante el conjunto de observaciones que he podido llevar a cabo durante los dos últimos años a varios ejemplares de esta especie de aspecto tan frágil.

  • El primero de ellos, es que no resulta extraño encontrarnos en ocasiones a Operophtera brumata con las alas plegadas sobre la vertical de su cuerpo, de la misma manera que lo hacen muchos de los ropalóceros, a los que nos referimos habitualmente como “mariposas” y que vuelan durante el día de flor en flor o de posadero en posadero y que diferenciamos por este hecho de los heteróceros, “polillas” o “mariposas nocturnas” (si bien en más de una ocasión ya hemos comentado que ésta es una separación un tanto artificial, y muchas de las que se consideran nocturnas presentan hábitos de vuelo diurnos).

Operophtera brumata posada con las alas en vertical
Operophtera brumata posada con las alas en vertical

No es habitual este comportamiento entre las mariposas nocturnas, las cuales, como ya hemos señalado en anteriormente, descansan con las alas en plano horizontal, tapando el par delantero al trasero, a modo de tejadillo.
  • El segundo de los aspectos a los que antes hacía referencia, no es otro que un acertado mecanismo de defensa que la ayuda a no ser devorada por sus depredadores. Así, Operopthtera brumata, cuando se ve acosada o en peligro, no duda en “hacerse la muerta”, replegando sus alas y dejándose caer al suelo o superficie donde esté, simulando yacer como cadáver, lo cual, verdaderamente no la hace muy apetecible para servir como menú …

Operophtera brumata simulando estar muerta
Operophtera brumata simulando estar muerta
  • Otro aspecto destacable, es que as formas más habituales de nuestro pequeño geométrido acostumbran a presentar tonalidades ocres tirando a claro, son los ejemplares típicos de la especie, sin embargo, también nos podremos encontrar con algún que otro ejemplar melánico como el que podéis ver a continuación y que descansaba en una pared en Cerdedo (Pontevedra) no hace demasiados días.


Ejemplar melánico de Operophtera brrumata
Ejemplar melánico de Operophtera brrumata

  • Un detalle más antes de terminar por hoy. Normalmente, los ejemplares de Operophtera brumata que nos encontramos descansando sobre paredes, bigas, tejas, et., suelen ser casi siempre machos, muy fáciles de distinguir de las hembras, ya que éstas, al igual que las de alguna que otra especie, carecen prácticamente de alas, y es que su anatomía está diseñada para una finalidad prácticamente reproductiva. Se hacen imago para reproducirse y después morir, por lo que no necesitan para nada los apéndices alados, que en su caso son tan residuales que no son aptos para el vuelo.

Operophtera brumata hiberna como huevo y acostumbra a pupar hacia el mes de mayo. Su período de vuelo abarca desde el mes de noviembre hasta bien entrado el mes de febrero, no resultando extraño encontrárnosla en medios urbanizados.
A medida que crece como oruga se alimenta de frutales como el peral o el manzano y de otras muchas especies vegetales, como robles, abedules, avellanos, etc.

Perfil de Operophtera brumata
Perfil de Operophtera brumata
Todas las fotografías que ilustran esta entrada han sido tomadas en diferentes lugares de la provincia de Pontevedra, como el propio municipio capitalino, Cercedo, Cotobade o Cangas do Morrazo durante el mes de enero que acabamos de despedir este año 2015.

lunes, 12 de enero de 2015

Cuando el semáforo alar se pone en ámbar o Cuatro piéridos con “luces” anaranjadas: Anthocharis cardamines, Anthocharis euphenoides, Zegris eupheme y Colotis evagore


Tercera entrada dedicada a los piéridos en nuestro blog. En las precedentes fueron protagonistas las Gonepteryx por un lado y las Pieris,Aporia, Leptidea por el otro. Así las cosas en esta ocasión les toca el turno a un cuarteto francamente espectacular: las dos Anthocharis peninsulares (cardamines y euphenoides), Zegris eupheme y la fantástica Colotis evagore.

Trataremos de hacer hincapié en aquellos detalles fundamentales que nos servirán para identificarlas sin dificultad, fundamentalmente en detalles visuales, dejando de lado otros aspectos como los requerimientos alimenticios, climáticos, estacionales, los cuales podréis consultar en vuestras guías de referencia.

Todas ellas (a excepción de la hembra de la cardamines) presentan una mancha anaranjada más o menos grande cerca del ápice en el par alar delantero, siendo este detalle el  que funcionará como DNI cuando las analicemos un poco al detalle y veamos cuál es su apariencia en unas y en otras.
Para comenzar, estudiaremos la pareja de Anthocharis, y en un segundo momento le llegará el turno a las Zegris y Colotis.


  • Anthocharis cardamines (Musgosa) y Anthocharis euphenoides (Bandera española)


Los machos

No los confundiremos jamás. El macho de Anthocharis cardamines es de color blanco, con una gran mancha anaranjada que va desde la zona post-discal hasta el ápice de las alas anteriores, donde se oscurece un poco y toma color parduzco . El patrón del macho de Anthocharis euphenoides es similar al anterior, salvo por dos circunstancias, donde aquella es blanca ésta es amarilla, y además, la mancha anaranjada presenta en ésta un sombreado oscuro en el límite postdiscal del que carece la cardamines.

Ahora veamos a través de fotos toda esta verborrea:

Diferencias entre machos de Anthocharis euphenoides y cardamines
Diferencias entre machos de
Anthocharis euphenoides y cardamines


Las hembras

Si los machos no los confundimos, las hembras tampoco, y es que aunque ambas son blancas por el anverso, la hembra de Anthocharis cardamines carece de mancha naranja alguna mientras que la de Anthocharis euphenoides sí que la presenta, eso sí, reducida al propio ápice del ala, allá donde a su macho se le oscurecía el naranja para mostrar el ápice parduzco oscuro.

Que sí, que una imagen vale más que mil palabras (o no):

Diferencias entre hembras de Anthocharis euphenoides y cardamines
Diferencias entre hembras de
Anthocharis euphenoides y cardamines


¿Podríamos confundir entonces el macho de cardamines y la hembra de euphenoides?, las dos son blancas…, las dos tienen la mancha anaranjada… Pues tampoco, y es que la mancha de color naranja tiene forma de uña en el macho de la cardamines (arrancando desde la celda aproximadamente),  mientras que en la hembra de euphenoides, ésta es mucho más pequeña y su forma se asemeja en cierto modo a un boomerang, quedando reducida al ápice del ala.

Diferencias entre la hembra de Anthocharis euphenoides y el macho de Anthocharis cardamines
Diferencias entre la hembra de Anthocharis euphenoides
y el macho de Anthocharis cardamines

Hemos hablado de anversos hasta ahora para diferenciar la Musgosa de la Bandera española, pero sus reversos también difieren, y en muchos casos ésta es la parte de su cuerpo que nos muestran cuando están posadas.

En el caso de machos y hembras de Anthocharis cardamines, el reverso  del ala posterior que es el que se mostrará al completo, presenta una tonalidad verde (a modo de musgo) sobre fondo blanco, donde cada uno de estos colores se reparte casi al 50%.

Reverso de Anthocharis cardamines
Reverso de Anthocharis cardamines (un macho en este caso)

El reverso de Anthocharis euphenoides es totalmente diferente, de color amarillento sobre el que destaca un dibujo lineal de color oliva prácticamente continuo en el que si echamos a volar nuestra imaginación veremos una “U” descansando sobre una “m”.

Reverso de Anthocharis euphenoides
Reverso de Anthocharis euphenoides (ejemplar macho)


  • Zegris eupheme (el Zegrí) y Colotis evagore (el Desierto)


Zegris eupheme, tanto en machos como en hembras, presenta por el anverso alar una tonalidad blanquecida que desaparece a medida que nos acercamos al ápice donde hace presencia una mancha triangular de color entre grisáceo y oliva y en cuya base “reposa” una mancha alargada anaranjada, sensiblemente más grande y vistosa en el caso de los machos que en el de las hembras.

Zegris eupheme y su mancha apical
Véase la mancha apical triangular grisácea con base anaranjada en esta
maravillosa foto cortesía de mi gran amigo Guillermo Martínez

Por el reverso alar, la confusión podría darse con la mariposa precedente, ya que presenta un fondo amarillo igual que aquella sobre el que destaca un dibujo lineal continuo de color oliva, sin embargo, y volviendo a echar nuestra imaginación a volar (como las mariposas), si nos fijamos con detalle, veremos que en este caso, la que reposa sobre una “m” es una “W” y no una “U”.

Reverso de Zegris eupheme
Véase el reverso de Zegris eupheme con su "W" y su "m"
Foto cortesía de Guillermo Martínez.


Reverso de Anthocharis euphenoides y Zegris eupheme
Compárense ambos reversos: "U" sobre "m" frente a "W" sobre "m"


Zegris eupheme
Zegris eupheme en cópula en otra foto de Guillermo Martínez.
Si nos fijamos en el detalle al trasluz, se aprecia el diferente tamaño
de la mancha anaranjada del macho a la derecha y hembra a la izquierda


Colotis evagore, esa perla que vuela por el sur peninsular, es una mariposa blanca de pequeño tamaño que a diferencia de las anteriores, por el anverso de sus alas y en la zona marginal, se adorna perimetralmente con una especie de aureola de color negro.

Sin embargo, y como las precedentes, a medida que nos acercamos al ápice del par delantero por el anverso sus alas, éstas se hacen anaranjadas.

El diseño que se produce es bastante curioso al llegar al ápice, y como si de un águila se tratase, Colotis evagore nos muestra sus plumas, y es que si os fijáis, plumas son las que se dibujan en color anaranjado cuando éste se encuentra con el negro apical.

En los machos, estas plumas son un todo continuo con el resto del ala blanca, sin embargo, en las hembras, la pequeña corona de plumas, perfectamente alineada, flota a modo de archipiélago sobre el negro fondo apical.

… quizás en foto resulte menos poético pero más sencillo:

Colotis evagore, ejemplar macho
Ejemplar macho de Colotis evagore en fotografía de Rosa Fuentes Justicia

Colotis evagore, ejemplar hembra
Ejemplar hembra de Colotis evagore en otra fantástica imagen
cortesía de Rosa Fuentes Justicia

El reverso de Colotis, es amarillento en las hembras y blanquecino en los machos.

Reverso alar de Colotis evagore
Reverso alar de Colotis evagore. Rosa Fuenes Justicia hizo la foto.

Dejadme dar las gracias antes de terminar a Rosa Fuentes y Guillermo Martínez, por su colaboración en la presente entrada a través de la aportación de las fotografías que ilustran las Colotis evagore y Zegris eupheme, sin cuyo aporte esta entrada no hubiese sido posible.

martes, 9 de diciembre de 2014

La oruga es bella: materiales para el inicio de una Guía de orugas del noroeste peninsular 2: orugas espinosas y orugas glabras


Orugas espinosas

  • Euphydryas aurinia (Fam. Nymphalidae)
La Doncella de ondas rojas, no hace honor a este nombre cuando todavía no se ha ganado las alas y come y crece como oruga en compañía de otras como ella, y es que ésta, como muchas otras, presenta un comportamiento típicamente gregario en esta fase de su vida.

Es una oruga negra de pequeño tamaño (apenas alcanza los 3 cm) con el cuerpo recubierto de pequeñas espinas negras y salpicado de finos puntos de color blanco.


Para comer, sus gustos se decantan hacia la Madreselva y el Llantén entre otras. Pasan el invierno hibernando agrupadas en nidos de seda que tejen sobre su nutricia. En Primavera avivan de nuevo y realizan sus últimas mudas para pupar y eclosionar a finales del mes de abril y anunciar que queda “oficialmente”  inaugurada la temporada de mariposas en el noroeste ibérico.

Oruga de Euphydryas aurinia
Las Orugas de Euphydryas aurinia son gregarias
Orugas de Euphydryas aurinia
Una pareja de orugas de Euphydryas aurinia 
Oruga de Euphydryas aurinia
Oruga de Euphydryas aurinia en otro estadío de crecimiento

  • Melitaea cinxia (Fam. Nymphalidae)
Oruga negra con espinas, gregaria y de pequeño tamaño (apenas alcanza los 3 cm). Recuerda a las orugas de otros ninfálidos, pero la cabeza roja, en fuerte contraste con el cuerpo la delata.

Es una gran devoradora de Llantén y relativamente fácil de localizar por los nidos donde cohabita con el resto de sus hermanas, pero será  en abril, al final del ciclo larvario, cuando alcanzen un tamaño más grande y sean más fáciles de ver.

Orugas gregarias de Melitaea cinxia
Las orugas de Melitaea cinxia son gregarias



  • Melitaea trivia (Fam. Nymphalidae)
La oruga de Melitaea trivia, que no alcanza un excesivo tamaño (3-4 cm), presenta como muchas otras comportamiento gregario. Cuando nacen, y a medida que van creciendo, comparten un nido de seda en el que habitan en su planta nutricia, varias especies de Verbascum en este caso.

Presentan el cuerpo lleno de pequeñas espinas de color blanquecino con pilosidades negras que le ayudan a pasar un tanto inadvertidas en la propia nutricia, muy aterciopelada..

Para pupar, buscarán alguna piedra cercana, aunque también lo hacen sobre la propia planta nutricia o en el tallo de gramíneas.




  • Vanessa atalanta (Fam. Nymphalidae)
Es una oruga de color muy variable, habiendo ejemplares muy oscuros y otros mucho más claros. con el cuerpo protegido por espinas. Es una oruga de tamaño mediano que se alimenta de ortigas (suerte tiene ella que lo le irritan!)

Con un par de generaciones al año, la primavera es un buen momento para verlas en su nutricia, en una especie de pequeños escondrijos que se construyen envolviendo las hojas de ortiga.

No la confundáis con la oruga de Aglais urticae, a mi me pasó!

Oruga de Aglais urticae
Oruga de Aglais urticae


  • Nymphalis polychloros (Fam. Nymphalidae)
Una oruga gregaria oscura y espinosa que vista cenitalmente muestra un par de líneas longitudinales paralelas de color amarillo-anaranjado separadas por otra de color negro.

Las espinas son anaranjadas y los pelos que la abrigan son cortos y blanquecinos. Puede llegar a alcanza casi 5 cm de longitud.

Se alimenta de diferentes frutales como el Cerezo o el Peral y de otros árboles de hoja caduca como el Sauce, Abedul, etc.

El mejor momento para disfrutar de  maravillosas orugas es el principio de la estación veraniega.

Oruga de Nymphalis polychloros
Oruga de Nymphalis polychloros 

  • Coscinia striata (Fam. Arctiidae)

Oruga con espinas, muy oscura y atravesada por una línea longitudinal blanca que la recorre desde la cabeza hasta los ganchos anales.

Su cabeza es negra y presenta penachos de color blanquecino a la altura del cordón blanco de la parte inferior de ambos lados.

Se alimenta de Festuca, Calluna y otros… El ejemplar de la foto fue visto en Monforte de Lemos a principios del mes de mayo.

Oruga de Coscinia striata
Oruga de Coscinia striata


  • Libythea celtis (Fam. Libytheidae)

La oruga de Libythea celtis suele ser de color verde (aunque también nos podemos encontrar alguna de color pardo oscuro), algo que le ayuda sin duda a la hora de tratar de pasar inadvertida para sus depredadores en el envés de las hojas del Celtis australis (Almez), árbol del que se alimenta.

Presenta una serie de pequeñas espinas, más que pelillos, que le dan un toque aterciopelado. Si se ve acosada, en muchas ocasiones pone en práctica un particular método de defensa que recuerda a la famosa escena de "Misión imposible" en la que Tom Cruise cae del techo y queda suspendido de un cable a poca distancia del suelo ..., así, esta pequeña oruga se deja caer de la hoja de la que se alimenta o en la que reposa y queda suspendida de un hilo de seda a cierta distancia del suelo, para volver a ascender una vez ha pasado el peligro ... 

Oruga de Libythea celtis
Oruga de Libythea celtis



Orugas glabras

  • Cerura iberica (Fam. Notodontidae)

Cerura ibérica, tal y como su “apellido” indica, es una mariposa de la familia Notodontidae endémica de nuestra península, y que se encuentra presente también en el archipiélago balear. En la península, puede confundirse con su prima Cerura vinula en la franja norte del país, sobre todo en la zona pirenaica, y es que la distinción entre ambas especies es extremadamente difícil realizarla en base a análisis de visu en fase de imago y debe fundamentarse en los análisis de sus genitalias o del propio material genético. Cuando carecen todavía de alas y crecen como oruga, la diferenciación es más sencilla, y el ojo deberá fijarse bien en la “silla de montar” que parece dibujarse en la parte superior de su anatomía, verde oscura surcada por líneas paralelas longitudinales de color blanco en la C. ibérica, mientras que en el caso de C. vinula, el color de fondo es de color amarronado o violáceo.

Como otras mariposas de la familia a la que pertenecen, sus orugas son francamente espectaculares (juzgad vosotros por las fotos que acompañan al texto). Cerura ibérica es de color marrón oscuro en el primer instar de crecimiento, donde llaman poderosamente la atención el par de “colas” en el gancho anal.

Larva de Cerura iberica
Larva de primera edad de Cerura ibérica

Cuando restan ya pocos días para pupar, es cuando la Cerura ibérica luce todo su esplendor. Enfundada en su verde abrigo, a la altura de la cabeza, y vista ésta de frente, destacan un par de falsos ojos negros sobre un contorno anillado de color blanco por el margen externo y rosa fuerte por el interno. Dentro ya de esta fantástica “capucha”, se encuentra su cabeza anaranjada, mucho más discreta, al estilo de otras orugas más comunes. Una franja de color blanco-amarillento recorre su cuerpo a cada lado desde la cabeza hasta cada una de las ahora blancas colas del gancho anal.

Oruga de Cerura iberica
Espectacular siempre la oruga adulta de Cerura ibérica



Chopos y sauces sobre todo constituyen su dieta entre los meses de abril y julio.

  • Brithys crini (Fam. Noctuidae)


La hemos conocido ya a través del esquema fotográfico corporal que hemos analizado anteriormente.

Se trata de un un lepidópero (recordemos que el término oruga atiende a la segunda fase de desarrollo metamórfico de las mariposas) que no resulta complicado encontrar en los ecosistemas dunares costeros, y es que su planta nutricia, el Pancratium maritimun, crece en estos lugares.

Es una Oruga negra con patas y cabeza roja salpicada de manchas blancas a lo largo de todo el cuerpo. Su tamaño es medio, alcanzando los 5 cm en el último estadío de crecimiento.

Desde junio y hasta bien entrado el otoño se las puede ver alimentándose y creciendo hasta que les llegue el momento de pupar. Así, cuando llegue el momento oportuno, abandonarán la planta nutricia y se enterrarán bajo la arena para emerger a finales de la primavera siguiente.

Oruga de Brithys crini
Oruga de Brithys crini 

  • Papilio machaon (Fam. Papilionidae)

Francamente fácil de identificar una vez que ya la hemos visto  por vez primera.  Como oruga su tamaño máximo llega a superar los 4 cm. Es una oruga de la que ya hemos hablado antes en el blog, sin pelos visibles y de color verde sobre el que destacan una serie de líneas transversales de color negro de las cuales, una sí y otra no, se ven adornadas por una serie de puntos anaranjados.

Sus comidas preferidas son el Hinojo y la Ruda. Con dos generaciones anuales los mejores momentos para disfrutar de estas maravillosas orugas son principio del verano y final del mismo hasta principios de la estación otoñal.

Oruga de Papilio machaon instar inicial
Oruga de Papilio machaon en uno de los instars iniciales
Oruga de Papilio machaon
Oruga de Papilio machaon

  • Hyles tithimali gallaeci (Fam. Sphingidae)

Sustituye en Galicia a Hyles euphorbiae. Fantástica mariposa cuya oruga en su último estadío de crecimiento alcanza la nada desdeñable longitud de 8 cm!

Su llamativa cabeza de color rojo da continuidad a este color a lo largo de una delgada línea que alcanza la base cuerno típico que presentan las orugas de los esfíngidos. En la parte superior del cuerpo predomina el color negro, mientras que a medida que descendemos hacia los lados es el amarillo quien gana fuerza. Allí, una serie de ocelos rosáceos se ven rodeados de una mancha negra abierta y  una línea amarilla que los une.  Una segunda banda amarilla en la parte inferior del cuerpo se ve salpicada de puntos intermitentes de color rojizo.

Típica en arenales costeros de la costa gallega, su alimentación la basa en Euphorbia paralias.

Oruga de Hyles tithimali gallaeci
Oruga de Hyles tithimali gallaeci 
Oruga de Hyles tithimali gallaeci comiendo
Oruga de Hyles tithimali gallaeci comiendo

  • Agrius convolvuli (Fam. Sphingidae)

Cuando todavía no ha llegado a imago ni a pupa es una oruga grande que puede alcanzar los 11 cm! De color bastante variable, es típica la coloración del ejemplar de la fotografía, verde muy oscura (casi negra) y con aspecto acorazado. Se distinguen a su vez una serie de puntos blancos a lo largo de su anatomía, espiráculos de color negro y un “cordón” blanco en la parte inferior. El típico cuerno que adorna a las esfinges y a su vez despista o amenaza al depredador es de color negro. La cabeza muestra una serie de rayas verticales alternando el pardo y el negro.

Tal y como su nombre popular indica (Esfinge de la Correhuela), se alimenta de varias especies de Convolvulus.

Tiene varias generaciones a lo largo del año. El ejemplar de la fotografía fue visto a mediados del mes de octubre en un arenal de la costa Coruñesa.

Oruga de Agrius convolvuli
Oruga de Agrius convolvuli 

  • Biston betularia (Fam. Geometridae)

En fase de crecimiento esta mariposa es una oruga verde alargada y delgada que alcanza sin dificultad los 6 cm de largo, con la cabeza bastante pequeña en la que destacan sus poderosas mandíbulas.

Como todos los geométridos carece de propatas en los segmentos intermedios, presentando un solo par al final del segmento 9 y unos prominentes ganchos anales. Esta morfología es la que propicia su modo de desplazamiento a modo de arqueamientos de todo el cuerpo hacia arriba, donde para cada “paso” el único par de propatas se aproxima bastante al tercer par de patas reales, como si estuviese midiendo el terreno a “palmos”, y es que el nombre de esta familia, Geometridae,  alude precisamente a esto (en griego Geómetra=Agrimensor).

Viendo la imagen sobra decir que llevan la cripsis (enlace) al extremo, hasta el punto de parecer verdaderas ramas de las plantas de las que se alimentan.

Si os preguntáis que les gusta comer, os diré que fundamentalmente hojas de caducifolios como Abedul, Roble, Olmo, Sauce, etc.

Oruga de Biston betularia
Oruga de Biston betularia 

  • Hadena bicruris (Fam. Noctuidae)

Es una oruga pequeña, que apenas sobrepasa los 3 cm de largo y color pardo, que, vista desde arriba dibuja una serie de puntas de flecha de un tono marrón más oscuro en una línea central que va desde la cabeza hasta los ganchos anales. Lateralmente, a la altura de sus pequeños espiráculos oscuros la tonalidad se hace más clara hacia la parte de abajo.

Es típico verlas comer con la cabeza literalmente metida dentro del contenedor de semillas de su nutricia, Silene dioica, tal y como se aprecia en la foto de ejemplo.

Pueden tener una o dos generaciones (verano-otoño), la de la foto es de la generación otoñal de este mismo año y fue vista en la costa sur de la provincia de A Coruña.

Oruga de Hadena bicruris
Oruga de Hadena bicruris 

  • Melanchra persicariae (Fam. Noctuidae)

Se trata de una mariposa cuya oruga en fase adulta es de tamaño mediano: 4 cm. Su coloración varía mucho de unos individuos a otros, siendo los verdes y los pardos (como el de la foto) los colores típicos.

Posee una llamativa joroba al final del cuerpo, en los últimos segmentos. Justo detrás de la cabeza, como si de un adorno se tratara se aprecia un rectángulo marrón (en nuestro caso) dividido a la mitad por una línea longitudinal que atraviesa todo el cuerpo desde aquí hasta el segmento final. Lateralmente llaman la atención una serie de líneas paralelas inclinadas que parten de las propatas hacia la línea espiracular.

Comen Ortigas y caducifolios, en el caso de la fotografía (Montederramo, Ourense), se estaba alimentando de Frangula alnus. Las orugas se dejan ver a principios de primavera y en otoño. Tras pupar, el imago eclosiona a principios del verano siguiente.

Oruga de Melanchra persicariae
Oruga de Melanchra persicariae 

  • Cryphia muralis  (Fam. Noctuidae)

Pequeña oruga de un noctuido de escaso tamaño que se alimenta de líquenes y que apenas alcanza los 3 cm. Es de color verde y su cuerpo se ve recorrido por la parte superior por una línea blanca que se ensancha en pequeños guiones del mismo color al final de cada segmento. Estos colores, blancos y verde los conserva más tarde en el imago.

Oruga de Cryphia muralis
Oruga de Cryphia muralis  

  • Leptotes pirithous (Fam. Lycaenidae)

Sin duda, las de los licénidos, son de las orugas más difíciles de ver en el campo por dos motivos fundamentales: su pequeño tamaño y la asociación con hormigas de muchas de ellas que incluso las llegan a “esconder” en sus hormigueros.

La que tomamos como ejemplo, Leptotes pirithous es de color variable, las podremos encontrar verdes, ocres y más o menos pardas.

Mendicago, Genista, Retama, Calluna vulgaris y otras son sus plantas nutricias.

Oruga de Leptotes pirithous
Oruga de Leptotes pirithous

  • Aglaope infausta (Fam. Zygaenidae)

Es la representante de la familia Zygaenidae que os voy a presentar. Es una oruga pequeña,  de aspecto aplanado, con un diseño cromático dominado por los malvas y amarillos en forma de líneas longitudinales.

Su alimentación la basa en Prunus spinosa, Crataegus y otras, siendo mayo el mejor mes para poder disfrutar de ellas. 

Oruga de Aglaope infausta
Oruga de Aglaope infausta 

… y ahora, una maestra del reciclaje…

  • Psyche casta (Fam. Psychidae)

Las orugas de los psíquidos son fascinantes. Viven dentro de pequeñas cápsulas que se construyen con materiales que se van encontrando por el suelo, y lo que resulta más curioso, y a la vez fundamental para su identificación, es que cada especie utiliza un tipo de material determinado, no les sirve pues cualquier cosa.

La de la foto, cual leñador con los maderos a cuestas, se llama Psyche casta, y se paseaba por O Grove (Pontevedra) a principios de mayo de este año 2014. Su tamaño muy pequeño, apenas 1 cm y pico…

Oruga de Psyche casta
Oruga de Psyche casta 

… y para terminar y a la vez no terminar, comentar que esta entrada, cual oruga glotona, seguirá alimentándose con todas aquellas nuevas orugas que me vaya encontrando en el camino, con el objetivo de constituirse en una pequeña y personal Guía de orugas del noroeste peninsular, Galicia.