martes, 3 de diciembre de 2013

Pararge aegeria, Lassiomata maera y Lassiomata megera: claves visuales para no confundirlas más



El trío de mariposas que nos ocupa hoy suele causar algún que otro quebradero de cabeza al observador inexperto debido al gran parecido que parecen presentar a primera vista: la Pararge aegeria (Mariposa de los muros), la Lasiommata megera (Saltacercas) y la Lasiommata maera (Pedregosa).
Las tres lucen un bonito vestido de escamas marrón oscuro salpicado de una serie de manchas más o menos grandes de color anaranjado, todo ello acompañado de un destacado ocelo negro con pupila blanca cerca del ápice en el anverso las alas delanteras y una serie de tres o cuatro más en la zona post-discal de las alas traseras.

Pararge aegeria
Pararge aegeria
Lasiommata megera
Lasiommata megera
Lasiommata maera
Lasiommata maera
Sin embargo, además de semejanzas, si nos detenemos un momento y comparamos con cierto  detenimiento estas tres mariposas, pronto podremos identificar una serie de caracteres clave que nos ayudarán a diferenciarlas sin dificultad y sin miedo a equivocarnos:
  • El ocelo próximo al ápice de las alas delanteras
  • La decoración de la celda por el anverso alar
  • Los ocelos de las alas traseras, tanto por el anverso como por el reverso
Por tamaños (cuestión difícil de valorar hasta que se tiene una experiencia un tanto dilatada de observaciones en el campo), la Lasiommata megera destaca por ser la de menor tamaño de las tres, seguida de la Pararge aegeria y de la Lasiommata maera, que por lo tanto es la mayor de las tres.
Pasemos a continuación al análisis más detallado de los caracteres diferenciadores a los que antes hacíamos referencia (*AD= Alas delanteras; AT= Alas traseras):

  • El ocelo próximo a la zona apical de las alas anteriores

Ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera


  • Apariencia de la celda

Celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias de apariencia de la Celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias de apariencia de la celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera

  • Ocelos de las alas traseras vistas por el anverso

Ocelos anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias Ocelos anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias en la serie de ocelos del anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera

  • Ocelos de las alas traseras vistos por el reverso

Ocelos reverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelos reverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias en la serie de ocelos del reverso de las AT de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera

lunes, 25 de noviembre de 2013

Para no confundir las Polyommatus icarus, Lysandra bellargus y las Aricia cramera


Muchas veces vemos en distintos foros fotográficos dudas acerca de la identificación de determinadas especies que por guardar cierto parecido acostumbran a confundir al observador inexperto. Incluso, en determinadas ocasiones y debido a diversos factores como el desgaste alar que conllevan las múltiples horas de vuelo, un posible ángulo en escorzo de la toma, o la modificación de color ocasionada un hipotético retoque fotográfico, pueden llegar a confundir a personas más iniciadas en la materia.

Entre los licénidos, el caso que nos ocupa es el que más reiteradamente aparece en dichos foros, la dificultad que presenta para muchos aficionados la distinción entre individuos de Polyommatus icarus, Lysandra bellargus y Aricia cramera cuando el lepidóptero de la fotografía está retratado con las alas plegadas en vertical.

Tres serán los focos fundamentales en los que debemos de fijar nuestra atención:

·         la presencia o no de un punto cercano a la zona basal en el reverso de las alas delanteras

·         la coloración de las fimbrias (ajedrezadas o no)

·         la colocación o dibujo que presenta el conjunto de máculas negras presente en el reverso de las alas traseras.

Polyommatus icarus
Zonas clave en las que fijarse para distinguir los licénidos que nos ocupan 
(en la foto un macho de Polyommatus icarus)


El siguiente flujograma nos servirá (habiendo descartado otras especies y teniendo la certeza de que se trata de una de estas tres: Polyommatus icarus, Polyommatus bellargus, Aricia cramera) para, guiándonos por nuestra foto
saber cual es la especie en cuestión:


Flujograma diferenciación Lysandra bellargus, Polyommatus icarus, Aricia cramera
Flujograma diferenciación Lysandra bellargus, Polyommatus icarus, Aricia cramera

A continuación se muestran estos caracteres diferenciadores en tres fotografías, una para cada especie:

Diferencias básicas entre Aricia cramera, Polyommatus icarus y Lysandra bellargus
 Diferencias entre Polyommatus icarus, Lysandra bellargus y Aricia cramera


  • Aricia cramera 
 
Aricia cramera
Aricia cramera


  • Lysandra bellargus (Lysandra bellargus)

Lysandra bellargus
Lysandra bellargus (Lysandra bellargus)

  • Polyommatus icarus
 
Polyommatus icarus
Polyommatus icarus


Nota: hemos hecho referencia a Polyommatus icarus durante toda la entrada, es necesario recordar que Polyommatus celina es otra especie de similar apariencia que vuela también por la Península. Aunque generalizando mucho, podemos decir que icarus vuela por los dos tercios norte de la Península Ibérica mientras que Celina lo hace por el restante tercio sur, aunque como bien es sabido, existen excepciones y zonas donde comparten vuelo. Para saber más puedes consultar este enlace que hace referencia a estudios moleculares realizados a ambas especies y donde nos cuentan un poco más acerca de su distribución en Europa y Península Ibérica.

lunes, 11 de noviembre de 2013

El sexo de las mariposas (I): sencillas claves visuales para aprender a discernir machos y hembras


Cuando como puros aficionados nos acercamos al estudio del mundo de los lepidópteros, inicialmente nuestros primeros esfuerzos siempre suelen ir dirigidos a la identificación de las distintas especies que vuelan cerca de nuestros hogares, ya sea en nuestro pueblo o concejo, en nuestra provincia, en nuestra comunidad autónoma o incluso directamente las que vuelan por el país en el que vivimos.

Pasado un tiempo, y tras este primer esfuerzo lleno de valiosas recompensas (en forma de nueva primera cita para nuestro catálogo particular de observaciones), tratamos de ir un poco mas allá y averiguar algún aspecto más de esas especies que ya conocemos. Ya no nos basta con saber que estamos ante una Pararge aegeria o ante una Colias crocea, ahora queremos saber además si se trata de un macho o una hembra, cual es la planta nutricia de la cual se alimentan sus orugas y cual es el aspecto de estas últimas.

Así, si además de disfrutar simplemente con la observación directa de estos maravillosos seres, vamos acumulando material fotográfico de nuestra propia cosecha, podremos elaborar un interesante catálogo fotográfico o base de datos fotolepidopterológica donde además de esa escogida foto del imago de una determinada especie, figure alguna de su planta o plantas nutricias, de su oruga, y del imago en sus dos vertientes sexuales, macho y hembra.
Si somos muy exquisitos y tenemos esa suerte y un buen ojo "de campo", incluso podremos acompañarlas también del huevo y de la crisálida... muchos cromos pues son los que hacen falta para completar nuestra colección.

Al hilo de todo esto, y viendo los comentarios que surgen alrededor de muchas fotos publicadas en nuestro muro de Facebook de Mariposas y orugas, o en otros donde también se comparte, enseña, aprende y discute sobre lepidópteros, se nos ha ocurrido hacer esta entrada donde trataremos de ayudar al lector a discernir el sexo de algunas de las mariposas más comunes que vuelan por el territorio peninsular español y portugués.

Y por una vez ella será la protagonista, la que comentaremos en primer lugar, y es que bien que lo merece la que quizás sea la mariposa más común en nuestro territorio (y por ello la que en muchas ocasiones menos caso le hagamos): la Mariposa de los muros, Pararge aegeria.
  • Pararge aegeria
El principal carácter en el que se deberá fijar el observador inexperto para poder diferenciar al macho de la hembra de esta elegante mariposa se encuentra en el par de las delantero, donde sobre el fondo de color marrón característico, se presenta un conjunto de manchas anaranjado-amarillentas. En los machos, ambos colores están prácticamente al 50%, o predomina el marrón sobre el anaranjado. En las hembras sin embargo, el color predominante es el que aportan las manchas anaranjadas, más grandes que en los machos y por lo tanto ocupando una mayor superficie alar.


Diferencias entre machos y hembras de Pararge aegeria
 Diferencias entre machos y hembras de Pararge aegeria
  • Colias crocea
Esta mariposa tiene la peculiaridad de que prácticamente nunca se posa con sus alas abiertas, por lo que si deseamos una foto con esa pose tendremos que hacérsela en vuelo o en el instante justo del despegue. Esta particularidad nos va a dificultar la identificación del sexo por medio de fotografías, ya que con las alas plegadas, son bastante similares.

Si estamos en el campo deberemos fijarnos en la mancha negra que presentan estas mariposas en el área submarginal de sus dos pares de alas, así, si el negro es uniforme, estaremos ante un macho, mientras que si este fondo negro aparece salpicado de una serie de manchas amarillentas, la que tendremos ante nosotros será una hembra.

Con las alas plegadas, en bastantes ocasiones podremos también atinar con su sexo, dependerá del efecto de trasluz. Así muchas veces, y al trasluz se consigue intuir el salpicado de manchas amarillas sobre el fondo negro al que antes hacíamos referencia, señal inequívoca de que estaremos ante una hembra.
Diferencias entre machos y hembras de Colias crocea
 Diferencias entre macho y hembra de Colias crocea

Además de las formas amariloanaranjadas, la Colias crocea presenta 2 formas más que afectan a un 10% de los ejemplares. La forma hélice de color cremoso y la forma helicina, prácticamente blanca. Averiguar aquí el sexo es bastante sencillo, ya que estas dos formas o variantes solamente se dan en ejemplares de sexo femenino.

Colias crocea forma helice
 Colias crocea forma hélice (siempre son hembras)
  •  Anthocharis cardamines
La que nos ocupa a continuación no presenta dificultad alguna a la hora de identificar su sexo. El acusado dimorfismo sexual de la Anthocharis cardamines se manifiesta en la mancha que presentan hacia el ápice de las alas delanteras. Si dicha mancha es grisácea se trata de una hembra, mientras que si el color que presenta es anaranjado, lo que tenemos ante nuestros ojos es indudablemente un macho.

Diferencias entre machos y hembras de Anthocharis cardamines
 Diferencias entre macho y hembra de Anthocharis cardamines
  • Pieris rapae, brassicae, napi & manni
Para diferenciar los sexos de estos cuatro piéridos nos deberemos de fijar en el par de alas delanteras, donde aparecen o no un par de manchas negras características, tal y como explicamos en su día cuando tratamos la identificación de piéridos (Véase Diferenciando piéridos sin dificultad: las pieris, las leptidea y la Aporia crataegi )

  • Hipparchia statilunus
La Hipparchia statilinus es otra de esas mariposas a las que no les gusta posarse con las alas desplegadas, es por ello que para poder diferencias deberemos de fijarnos bien en el reverso alar del par trasero.

Tal y como se observa en la fotografía, las hembras de esta especie presentan una tonalidad general bastante más clara que los machos (esto vale también para el anverso alar), pero además, y quizás el rasgo más fácilmente visible y aclaratorio, sean las dos líneas tan fuertemente marcadas que presenta el macho en los límites de la zona discal, una que hace de "frontera" con la zona basal y la otra que lo hace con la zona post-discal, y que en el caso de las hembras son mucho más tenues, siendo la que hace de frontera entre la zona basal y discal casi imperceptible.

Diferencias entre machos y hembras de Hipparchia statilinus
Diferencias entre machos y hembras de Hipparchia statilinus

jueves, 3 de octubre de 2013

Las mariposas del Sadar



Corren tiempos de crisis, y todos, las personas, las distintas administraciones, las entidades e instituciones públicas y privadas, debemos en mayor o menor medida apretarnos el cinturón para capear el temporal que está cayendo.

Por norma general, los de a pie optamos por reducir gastos sobre todo en artículos o actividades “prescincibles” en estos duros momentos, tratando de adecuar con un mayor o menor nivel de éxito (y según las posibilidades de cada cual) nuestros presupuestos a aquellas necesidades más imperiosas y cotidianas, esperando la llegada de tiempos mejores, que llegarán, seguro que llegarán…

A nivel institucional, las administraciones (hablo en su conjunto, gobernadas por quienes las gobiernen… unos aquí y otros allá), presumen de actuar de manera parecida, recortando gastos dedicados a actividades, bienes, o servicios considerados como “fácilmente prescindibles” en estos momentos…, lo malo es que las primeras damnificadas, “casualmente” suelen ser siempre las partidas destinadas a cultura y por qué no!, a medio ambiente, ámbitos “no productivos” (… y yo me pregunto, ¿seguro que NO son productivos ….?).

Es por ello por lo que me sorprendió muy gratamente la iniciativa un pequeño ayuntamiento navarro,  el Ayuntamiento del Valle de Aranguren (con sus apenas 8.000 hab.), quien a finales de mayo del presente año 2013 editaba y presentaba públicamente una publicación (de carácter gratuito) destinada a dar a conocer la riqueza lepidopterológica del valle a quien da nombre.


Mariposas del Valle de Aranguren
Portada de la guía de Mariposas del Valle de Aranguren

La publicación es estupenda, una cuidada edición bilingüe castellano/euskera ilustrada con magníficas fotografías, donde sus autores, Yeray Monasterio y Ruth Escobés (miembros de la Asociación Zerynthia), nos presentan además de el casi centenar de ropalóceros que vuelan por el valle que riega el Sadar, un pequeño conjunto de heteróceros entre el que destaca sin duda alguna la reina de las noches peninsulares, la bella Actias isabellae (Graëlls, 1849).

Páginas interiores de Mariposas del Valle de Aranguren
Cuidada edición la de la monografía

Sabia decisión la del Ayuntamiento del Valle de Aranguren, consciente de que actuaciones de este tipo, además de poner en valor los recursos naturales del lugar y difundirlos entre la ciudadanía (muchas veces desconocedora de los grandes tesoros que se esconden a pocos kilómetros de sus viviendas), sirven de tarjeta de presentación de estos enclaves a muchos otros que residen en lugares más distantes, convirtiéndose en verdaderos recursos turísticos…, y es que el “turismo de naturaleza”, tal y como indican muchos de los últimos informes en materia turística, es una tendencia en auge… lo que demuestra que el medio ambiente (y la cultura), aunque a muchos les cueste verlo … SÍ que generan riqueza…

Coincidencia o puede que una especial sensibilidad la navarra para con los lepidópteros, el caso es que hace poco más de dos años, y a muy pocos kilómetros del Valle de Aranguren, siguiendo el cauce que marca el río Sadar, el propio Ayuntamiento de Pamplona, dentro de una magnífica colección de monografías dedicadas al estudio y puesta en valor de la biodiversidad urbana de Pamplona, incluía ya un volumen dedicado al apasionante mundo de las mariposas diurnas que vuelan por la bella localidad pamplonica…

Colección de Biodiversidad urbana de Pamplona
Colección de Biodiversidad Urbana de Pamplona

Mi más sincera enhorabuena pues a ambos ayuntamientos y a sus correspondientes concejalías de Medio Ambiente, y a todos aquellos que obran en similar dirección, como el caso de Pontevedra por ejemplo, con sus publicaciones dedicadas al estudio de la Biodiversidad existente en enclaves tan interesantes como A Xunqueira de Alba, el río Lérez, etc.,  o el de los Ayuntamientos de Arnedo, Cornago, Herce y Préjano, con su guía de Mariposas diurnas fáciles de ver en Arnedo, Cornago, Herce y Préjano, por llevar a cabo iniciativas de este tipo, sobre todo en tiempos donde tristemente y como ya hemos apuntado, la tijera suele apuntar siempre hacia una misma dirección.

[Actualización]: Recientemente he recibido los 2 volúmenes que componen la obra de Emili Requena i Miret "Papallones de la comarca d'Anoia", una obra editada por el Ajuntament d'Igualada entre los años 1982 y 1987. Felicidades pues también a este ajuntament por llevar a cabo iniciativas de este tipo.
Publicaciones sobre Biodiversidad local del Concello de Pontevedra
Publicaciones sobre Biodiversidad local del Concello de Pontevedra

Mariposas diurnas fáciles de ver en Arnedo, Cornago, Herce y Préjano
Mariposas diurnas fáciles de ver en Arnedo, Cornago, Herce y Préjano
Papallones de la comarca d Anoia
Papallones de la comarca d'Anoia

jueves, 19 de septiembre de 2013

Diferenciando piéridos sin dificultad: las Pieris, las Leptidea y la Aporia crataegi



La gran familia de los piéridos está representada en la Península Ibérica por dos docenas de especies. Son mariposas  en las que predominan fundamentalmente los tonos blancos, verdes (más o menos pálidos) y amarillentos. Con un vuelo más o menos pausado estas mariposas de tamaño medio suelen estar en ocasiones salpicadas de pequeñas manchas negras que muchas veces nos ayudarán a diferenciar especies, o, incluso dentro de la misma, cuales son los machos y cuales las hembras.
A continuación se establecen unas pequeñas claves visuales que nos ayudarán a diferenciar algunas de estas especies.
Es importante señalar que para la correcta interpretación del texto el lector deberá familiarizarse mínimamente con la terminología empleada a la hora de hablar de la morfología de los lepidópteros. Para ello puedes acceder a través del siguiente enlace.

Pieris rapae, manni, reali, brassicae y napi

Si bien por cuestiones de tamaño la Pieris brassicae destaca sobre el resto de compañeras de género por presentarse como la más grande, a ojos del observador inexperto este carácter puede resultar de difícil interpretación en el campo. Es por ello por lo que a la hora de diferenciar estas cinco especies nos fijaremos en un aspecto clave de su “indumentaria”, un lugar concreto donde cada una de ellas presenta un patrón que le es propio: la mancha negra del ápice en el par de alas delantero (carácter fácilmente observable tanto por el anverso del ala, como por el reverso, ya que en la mayoría de las ocasiones es posible apreciar por el reverso los dibujos o manchas del anverso gracias al efecto del trasluz en las alas).

Tal y como se aprecia en el esquema anterior, en el caso de la Pieris brassicae esta mancha (con forma de boomerang) aparece muy marcada, de un negro bastante vivo,  avanzando bastante tanto por la costa como por el margen del ala.
Mancha negra apical de Pieris brassicae
Pieris brassicae, se aprecia la mancha negra apical
Para diferenciar machos y hembras nos fijaremos si presenta o no un par de manchas negras adicionales a modo de lunares en el anverso de las alas delanteras, en caso afirmativo estaremos ante una hembra, mientras que si no los presenta tendremos ante nosotros un macho.
Pieris brassicae hembra
Pieris brassicae, una hembra
En el caso de la Pieris rapae esta mancha apical se extiende bastante más por la costa que por el margen alar tal y como se aprecia en la siguiente fotografía.
Macho de Pieris rapae y mancha apical
Macho de Pieris rapae y su mancha apical

Para diferenciar machos y hembras nos fijaremos en el par de manchas negras adicionales a modo de lunares que presenta en el anverso de las alas delanteras. Si son de un negro más o menos intenso estaremos ante una hembra, mientras que si la tonalidad es más bien pálida estaremos ante un macho.
Pieris rapae hembra
Pieris rapae, una hembra (compárese con la anterior)
La Pieris manni presenta la mancha apical en cierto modo parecida a la P. rapae, si bien y aunque de manera muy estrecha y casi difuminada, en este caso se extiende hacia abajo por el margen alar llegando en ocasiones a la vena 4.
Machos y hembras de  manni se diferencian como en el caso de la P. rapae por el mayor o menor tamaño e intensidad del negro en las manchas de las alas delanteras, siendo las hembras las que las presentan más grandes y con un negro más oscuro.


Por su parte, la mancha del ápice alar de la Pieris ergane, se caracteriza por presentar una forma prácticamente cuadrada.
Machos y hembras de ésta se diferencian aplicando las mismas reglas que para las dos anteriores.

Nos queda por analizar la quinta de las Pieris peninsulares, la Pieris napi. La hemos dejado para el final por ser la de más fácil identificación de las cinco o la que difiere más notablemente de entre todas ellas, y es que más que en la mancha negra apical, para identificar correctamente a esta mariposa bastará con que nos fijemos en las venas, donde comprobaremos que están recubiertas de verde grisáceo, un aspecto que queda mucho más patente por el reverso que por el anverso alar, donde también se observa pero en menor medida.
Pieris napi
Pieris napi
Para diferenciar machos y hembras aplicaremos la misma fórmula que para las anteriores.
Cópula de Pieris napi
Pieris napi en cópula, obsérvense las diferencias entre macho y hembra
Geográficamente, brassicae, rapae y napi las podemos encontrar por prácticamente toda la Península Ibérica. La manni donde más abunda es en la España mediterránea, mientras que la ergane se encuentra mucho más localizada en enclaves del norte de León y Palencia, Norte de Aragón y Cataluña y algún otro enclave del centro/este peninsular.
Las Leptidea (sinapis, reali )

En territorio peninsular vuelan dos especies del género Leptidea prácticamente imposibles de diferenciar a primera vista, la Leptidea sinapis y la Leptidea reali (quizás la segunda con la pigmentación un tanto más oscura que la primera ...).
Ambas Leptideas presentan un aspecto sumamente frágil y delicado (igual que su vuelo)  que las diferencian sin dificultad del resto de piéridos peninsulares.
Si retomamos el análisis de la mancha negra apical del par delantero, en éstas la forma es redondeada (más clara en la primera que en la segunda generación).

Leptidea sinapis
Leptidea sinapis, delicada, frágil, pausada


Las hembras se diferencian de los machos por presentar la mancha negra apical mucho más clara, menos negra y más grisácea (llegando en las de segunda generación a estar prácticamente ausente).


Otra vista de Leptidea sinapis
Leptidea sinapis
Aporia crataegi
La que a continuación  nos ocupa es una mariposa de gran porte y que no plantea confusión posible debido al exclusivo diseño que presenta en sus alas, donde el color blanco del fondo solamente se ve interrumpido por el juego de líneas negras que dibujan las venas a lo largo y ancho del miembro volador. Estas líneas son muy finas y definidas por lo que la confusión con la Pieris napi no es posible.

Aporia crataegi
Aporia crataegi, compárese su nervadura con la de la P. napi

jueves, 29 de agosto de 2013

Nunca las verás posadas con las alas abiertas: las Coenonymphas ibéricas




El género Coenonympha, del cual en el continente europeo se cuentan 16 especies (alguna más según diversos autores), se encuentra encuadrado dentro de la gran familia Nymphalidae:  mariposas de tamaño y coloración variable, donde predominan las medianas/grandes y las coloraciones anaranjadas/marrones.

Los imagos de esta gran familia presentan  el primer par de patas bastante peludo, extremadamente corto y no funcional para la marcha.

Son mariposas que por norma general presentan un escaso dimorfismo sexual, en la mayoría de los casos limitado a pequeñas diferencias de tamaño y las manchas androconiales. Muchas de ellas (tantas que hasta hace poco tiempo la sistemática las consideraba una familia aparte: “Satyridae”) están adornadas con uno o más ocelos que utilizan para sus estrategias defensivas.
Coenonympha pamphillus
Coenonympha pamphilus

Coenonympha glycerion
Coenonympha glycerion

Por lo que respecta a la Península Ibérica, este género Coenonympha está representado por cuatro especies diferentes:
Coenonymphas
Todas ellas son mariposas de vuelo bajo (respecto al suelo) y al igual que las Colias, no les gusta posarse con las alas abiertas, así, cuando se posan bien sea para reposar simplemente, para establecer labores de vigilancia o para libar un apetecible trago de néctar, acostumbran a hacerlo siempre con las alas replegadas en vertical sobre el abdomen.
Anverso Coenonympha pamphillus
Anverso alar de la Coenonympha pamphilus
 en el instante del aterrizaje ...
Coenonympha pamphilus (Linnaeus, 1758)
Con una envergadura alar de entre 25-30 mm aproximadamente, la Níspola que es como se conoce comúnmente a esta mariposa, es la más pequeña de las cuatro y quizás la más abundante.
La Coenonympha pamphilus es una mariposa de color anaranjado con finos bordes marginales grisáceos, además, presenta un pequeño ocelo oscuro cerca del ápice en el anverso de las alas anteriores,  el cual es fácilmente observable en el reverso de las mismas. Los ocelos de la zona post-discal del reverso de las alas traseras suelen ser vestigiales o presentarse prácticamente ausentes.
Posadero de Coenonympha pamphillus
Coenonympha pamphilus en posadero
Dimorfismo sexual poco acusado, limitado a un oscurecimiento  alar en la zona basal en el reverso de las alas traseras, de manera mucho más acusada en el macho que en la hembra (ligeramente más grande que el macho).
Níspola
La Níspola en reposo
Polivoltina de febrero a octubre (vivoltina en Galicia), sus orugas se alimentan de gramíneas (Poa annua, Poa pratensis, etc.).   Un hecho curioso es que no todas las orugas nacidas durante  la primera generación primaveral crisalidan para convertirse en imago, aparearse  y dar lugar con posterioridad a la segunda generación, y es que parte de ellas, y al pie de sus plantas nutricias, entran en un estado de hibernación que durará aproximadamente un año, hasta la próxima primavera, momento en el que “despertarán” del largo letargo, completarán su fase alimentaria, crisalidarán para convertirse finalmente en la primera generación de imagos del año siguiente.
Coenonympha pamphillus alas plegadas
Vigilando el territorio ...
Presente prácticamente en todo el territorio de la Península Ibérica y Archipiélago Balear no la encontraremos sin embargo si nos desplazamos a las Islas Canarias, Madeira o Azores.
Macho de Coenonympha pamphillus
Pequeño macho de Coenonympha pamphilus
Coenonympha dorus (Esper, 1782)
Esta especie de apariencia bastante variable según las latitudes  en las que se encuentre, es ligeramente más grande que la anterior y se le conoce comúnmente como Velada de negro.
Un poco más oscura que la anterior y con los bordes alares más marcados que la pamphilus. Los ocelos de la zona post-discal del reverso de las alas traseras acostumbran a estar mucho más marcados que en el caso de la anterior, si bien nuestro caso esta regla se rompe ligeramente ya que la subespecie bieli que es la que vuela por aquí los presenta más pequeños (en ocasiones incluso vestigiales). La zona post-discal del reverso de las alas posteriores de esta especie es de color cremoso, y los ocelos de s4 y s5 (cuando aparecen) se encuentran sensiblemente desplazados del resto, más hacia la zona submarginal del ala.
Coenonympha dorus bieli
Coenonympha dorus bieli
De tamaño prácticamente  similar, los machos se diferencian de  las hembras por presentar una tonalidad bastante más oscura que la de ellas.
Univoltina durante los meses de junio a mediados de agosto, sus orugas se alimentan también de diversas gramíneas como la Poa pratensis.
Coenonympha dorus
Otro ejemplar de Coenonympha dorus,
mas ocelada que la anterior
De muy amplia distribución a lo largo y ancho de toda la península, no la encontramos en los archipiélagos más importantes de España y Portugal.
Coenonympha arcania (Poda, 1761)
La Macha leonada (nombre común con el que se conoce a esta tercera especie) se presenta un pelín mayor en tamaño que la anterior, con una envergadura alar de entre 28 y 35 mm.
Cromáticamente, por lo que se refiere al anverso alar, presenta las alas posteriores de color parduzco oscuro.

El par anterior es de color anaranjado, con un grueso borde del mismo pardo que las traseras hacia la zona submarginal, bastante más grueso en el caso de los machos que en el de las hembras.
Coenonympha arcania
Coenonympha arcania
En el reverso de las alas posteriores presenta una banda de color crema en la zona post-discal limitada hacia la zona submarginal por una hilera de vistosos ocelos con vértice amarillento y bordes de color claro anaranjado.
Vuela en una sola generación entre los meses de junio y agosto. Sus orugas se alimentan de gramíneas como la Poa pratensis, Holcus lanatus, etc.
En la Península Ibérica vuela por la mitad norte.
Coenonympha arcania posada
La misma Coenonympha arcania en otra pose
Coenonympha Glycerion (Borkhausen, 1788)
La última de las coenonymphas ibéricas es la Castaño morena, nombre  común con el que se conoce a la más grande de todas, la Coenonympha glycerion.
Coenonympha glycerion
La Coenonympha glycerion y su collar de ocelos
Los machos son de color parduzco amarronado con apenas tonos anaranjados en el anverso alar. Las hembras son más vistosas, con las alas delanteras anaranjadas y las traseras pardas.
En el reverso de las alas posteriores presenta un arco completo de ocelos con vértice y bordes blanco-amarillentos a la altura de la zona post-discal.
Coenonympha glycerion posada
Coenonympha glycerion en posadero
En el territorio español vuela la subespecie iphioides, la cual presenta unas marcadas bandas de color anaranjado en la zona antemarginal de las alas, habiendo autores que la llegan a considerar como una especie distinta…
Castaña morena
La Castaña morena a ras de suelo
Del mismo modo que la arcania, vuela en una sola generación entre los meses de junio y agosto. Sus orugas se alimentan de gramíneas como la Poa trivialis, Poa annua, Poa pratensis, etc.

Coenonympha glycerion con las alas plegadas
La misma sobre la hierba
Coenonympha glycerion en posadero
En la Península Ibérica vuela por la mitad norte, si bien en zonas costeras su presencia es muy rara.