viernes, 1 de febrero de 2013

Las vanesas que destronaron a monarcas ...


Hace pocos meses que tuvimos noticia de la resolución de uno de los grandes misterios lepidopterológicos que traían de cabeza a mas de un investigador durante los últimos años: el destino de los ejemplares europeos de las vanesas de los cardos (Vanesa cardui, Linnaeus 1758) cuando, al llegar el final del verano, dejaban de verse por nuestros campos y desaparecían prácticamente por completo del viejo continente.

Un equipo de investigadores con significativa representación española (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales y del Museo de Ciencias Naturales de Granollers) han constatado que la Vanesa cardui, al llegar al otoño, y tras haber disfrutado de la benevolencia del clima en las latitudes europeas durante los meses de primavera y verano, emprende un largo y duro viaje de regreso desde países tan lejanos como Noruega o Islandia hacia las cálidas tierras africanas de las que partieron como migrantes a finales del invierno anterior.

En total, entre ida y vuelta, son mas de 14.000 los kilómetros los que recorren estas intrépidas del aire. Para que os hagáis una idea, el equivalente a un viaje en avión en línea recta entre Madrid y la ciudad australiana de Perth, superando por tanto con creces el viaje que emprende en el continente americano la archiconocida mariposa Monarca (Danaus plexippus, Linnaeus 1758) entre México y Canadá.

Migración vanessa cardui y Dannaux plexippus

No confundirla con la Vanessa virginiensis (Drury, 1773)

La Vanesa cardui es un ninfálido de tamaño medio/grande que presenta la cara superior de sus alas de color anaranjado, con pequeñas manchas negras y una serie de pequeños lunares blancos hacia el ápice de las mismas. Entre sus plantas nutricias destacan el cardo (Carduus) del que recibe su nombre vulgar y las malvas, aunque dentro de sus hábitos alimenticios encontramos bastantes más. Esta mariposa presenta un período de vuelo polivoltino, así pues, las generaciones se suceden prácticamente durante todo el año.

Existe otra especie en nuestro país (de menor tamaño) con la se podría llegar a confundir: la Vanesa Virginiensis. Para diferenciarlas sin temor a equivocarnos bastará con observar si presenta o no una pequeña mancha blanca en el ala anterior a la altura del S2, en caso afirmativo estaríamos ante una Vanesa virginiensis, mientras que si esta mancha no está presente se trataría de una cardui. Ahora bien, si no tenemos la suerte de observarla por el anverso y lo que vemos es el reverso de sus alas, sabremos que se trata de una V. virginiensis si presenta un par de grandes ocelos en S2 y S5 (la cardui presenta cuatro y de mucho menor tamaño). También su distribución puede ser un carácter que nos ayude a descartar a una en beneficio de la otra, y es que en la Península, la Vanesa virginiensis es bastante más difícil de ver, y cuando lo hace suele ser siempre hacia el oeste (por lo que respecta a Galicia en el Baixo Miño) o en puntos muy localizados del centro peninsular o la costa levantina.
  
Bolboreta Vanessa cardui
Vanessa cardui

La migración

Han sido más de 60.000 las observaciones realizadas en más de 50 países europeos y africanos, y gracias a ellas, se ha constatado también que para poder cerrar el ciclo de principio a fin, desde su partida africana a principios de la primavera hasta su regreso en otoño, son necesarias seis generaciones de mariposas (en el caso de las monarca, son cuatro las generaciones necesarias para completar la migración, tres para el viaje de ida y tan solo una más para el viaje de regreso a tierras mejicanas).

El viaje de ida lo realizan en dos etapas, la primera coincidiendo con la estación primaveral, en la que colonizan amplias regiones de la cuenca mediterránea, y una segunda etapa, de carácter estival en la que la descendencia de esta primera oleada se expande por las tierras del centro y del norte de Europa, permaneciendo allí mientras dure el buen tiempo.


A finales de verano y durante el otoño, las nuevas generaciones iniciarán el camino de regreso a África, hasta las fértiles tierras de Ghana y  Senegal, que tras la época de lluvias se constituyen en lugares idóneos para la reproducción de la especie. Finalmente, mas avanzado el invierno, se concentrarán sobre todo en las Islas Canarias y al sur del Magreb antes de iniciar un nuevo ciclo migratorio.

Pero, ¿cuál es la razón por la cual había pasado desapercibido hasta ahora este viaje de retorno?, ¿cómo es posible que unos seres de apariencia tan frágil, cuyo peso corporal no supera el gramo sean capaces de semejante proeza?, la explicación está en las corrientes de aire atmosférico, y es que, para minimizar los esfuerzos necesarios a la hora de emprender tan largo viaje, estas mariposas de vuelo poderoso no dudan en ascender a grandes altitudes (500-1000 m) en busca de las grandes corrientes de aire sabedoras de que les van a facilitar la tarea.
                                              
Bolboreta Vanessa cardui

Bolboreta Vanessa cardui

Mas rápidas que Usain Bolt!

Seguro que os preguntareis que velocidades pueden alcanzar durante el viaje, pues bien, éstas pueden llegar a alcanzar los 40-50 Km/h, bastante superior incluso que el mismísimo Usain Bolt, quien en su mágica carrera de agosto del 2009 corrió los 100 metros que le separaban de la meta a una velocidad media de 37,5 Km/h (con picos de velocidad rozando los 45 Km/h en el tramo comprendido entre los 60 y 80 metros).

Por lo que atiende a la cantidad de individuos implicados en esta gran migración, es una cifra bastante difícil de calcular, si bien, las estimaciones más realistas indican éstos pueden llegar a alcanzar cifras de varios cientos de millones. … y sé de varios colegas (y amigos) que pudieron disfrutar de su paso por Cataluña en un grandioso espectáculo visual durante la famosa migración del año 2009.


5 comentarios:

  1. Fantastico hay datos que no sabia este año parece que se ven más que el pasado

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  3. Hola, enhorabuena por el blog. Gracias a esta entrada pude identificar una crisálida que tengo en la finca. Está bajo un cubo de metal que tengo encima del pozo, creo que sin duda se trata de una crisálida de Iphiclides podalirius, la descubrí allí desde octubre y no ha experimentado grandes cambios, me gustaría grabar la emergencia si pudiera y casi todos los días la observo. Quería hacerte una consulta a ver si me puedes ayudar... a estas alturas del año que crees que podría pasar? Sobrevivirá, hibernación,...? Emergerá en este "verano de San Martiño" de máximas de 20ºC?
    Un saludo
    Yago Carreño

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    1. Hola Yago, lo normal sería que emergiese la próxima primavera... aunque con este tiempo tan loco, con más de 23º en Galicia a 9 de noviembre, vete tú a saber...

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  4. Entonces podría aguantar hasta la primavera que viene!? Gracias por la respuesta

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