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jueves, 25 de agosto de 2016

Claves visuales para la identificación del género Brenthis en la península ibérica: daphne, ino y hecate


Dentro de la gran familia de los ninfálidos, las tres que nos ocupan hoy guardan un gran parecido entre sí tanto por el anverso como por el reverso de sus alas, por lo que en un primer momento seguro que a muchas y muchos de vosotros os costará diferenciarlas con claridad. Sin embargo, si sabemos dirigir nuestro ojo hacia los lugares clave de su anatomía quizás después de leer este post os resulte un tanto más sencillo acercaros a su correcta identificación, ya sea en campo, dentro de vuestra manga entomológica o analizando vuestras fotografías más cómodamente en casa.

Las tres son mariposas univoltinas de tamaño medio que se dejan ver desde finales de primavera hasta mediados de la estación estival por los sistemas montañosos de la mitad norte peninsular fundamentalmente (Brenthis dahne vuela también en Sierra Nevada, y Brenthis hecate lo hace además también en los Montes de Toledo y puntos orientales de Sierra Morena).

Allá donde coinciden sus áreas de vuelo no es extraño incluso verlas surcando los aires a las tres juntas compartiendo espacios dentro de un mismo prado.

Vayamos al análisis visual. Como mariposas generosas que son en sus poses, nos mostrarán indiferentemente el anverso o el reverso de sus alas, por lo que centraremos nuestro análisis en estas dos miradas.

  • Los anversos


Tanto por el par delantero como por el trasero, las tres que estamos analizando presentan una doble línea de puntos, una al final del área postdiscal y otra en la zona submarginal. Como el par delantero nunca queda tapado nos centraremos en él.

Si os fijáis con atención será fácil cribar a Brenthis hecate de las otras dos, y es que en ésta, los puntos negros de la línea postdiscal presentan un tamaño más o menos homogéneo, cosa que no ocurre en el caso de Brenthis daphne y Brenthis ino, donde el punto submarginal ubicado en el especio s4 llama poderosamente la atención por su reducido tamaño respecto a los demás que completan la serie.

Ahora bien, para separar ino de daphne, nos fijaremos ya en la zona marginal de ambos pares de alas. En el caso de Brenthis ino, se observa con mayor o menor claridad una línea prácticamente continua que recorre las cuatro alas a modo de sierra dentada, mientras que en el caso de Brenthis Daphne,más que una línea, lo que observaremos es una sucesión de manchas negras de aspecto más o menos romboidal que no dan una clara sensación de línea continua.

Lo vemos en fotos:

Brenthis dahne, ino y hecate
Claves visuales en los anversos de las Brenthis: daphne, ino y hecate

Anversos de las Brenthis de la península ibérica
Los anversos de las Brenthis ibéricas


  • Los reversos


Otra vez es Brenthis hecate la que se separa claramente de las otras dos. La doble línea de puntos negros de la que hablábamos para el anverso se deja ver con claridad meridiana en el reverso, tanto en el par delantero como en el trasero.

Para Brenthis ino y Brenthis daphne las diferencias son mucho más sutiles, pero hay un detalle visual que ayudará para separar ambas especies. Deberemos dirigir nuestra mirada  a la parte central del ala del par trasero, allí en el espacio 4 localizaremos una mancha poligonal blancoamarillenta en Brenthis ino que en el caso de Brenthis daphne presenta una tonalidad más o menos extensa de color pardo violácea hacia su mitad superior. En fotos lo veremos mucho más claro:

Los reversos de las Brenthis ibéricas
Claves visuales en los reversos de las Brenthis: daphne, ino y hecate

Brenthis ino, daphne y hecate en la península ibérica: los reversos
Los reversos de las Brenthis ibéricas



… y ahora unas cuantas imágenes de nuestras tres protagonistas para poner en práctica los conocimientos adquiridos (para comprobar la solución poned el cursor sobre cada una de las fotografías):

Brenthis hecate
¿Quién soy?

Brenthis ino
Ésta es muy fácil...

Brenthis daphne
La clave está en la zona submarginal...

Brenthis daphne
Su nombre es Brenthis y su apellido...

Anverso y reverso de Brenthis hecate
Muchas pistas para dar con mi nombre...

Anverso de Brenthis daphne
Aunque en escorzo, ésta se saca fácilmente...

Brenthis hecate, en Ourense
La más fácil quizás...

Brenthis ino
Brenthis ... ¿qué?

domingo, 27 de septiembre de 2015

Brintesia circe: un felino que pocas veces muestra su faz


La mariposa que nos ocupa hoy vuela por gran parte de la Península Ibérica, desde las húmedas tierras del norte hasta la parte más septentrional de Andalucía, eso sí, a Brintesia circe (todavía no tengo claro si su nombre común en español es el de Rey mozo o Rey moro) salvo en Cataluña, difícil será verla volar cerca de la costa en el resto del territorio hispano-portugués.


Mariposa Brintesia circe
Brintesia circe


No son pocas las ocasiones en las que durante mis singladuras sin rumbo fijo a lo largo y ancho de red, arribo a algún bonito puerto en forma de blog o de portal fotográfico donde disfruto con maravillosas imágenes de esta especie. De cuando en vez, alguna de ellas figura con una  identificación errónea o que simplemente le sugiere y plantea bastantes dudas al intrépido fotógrafo. Chazaras, Satyrus, Arethusanas e Hipparchias  (hermione y fagi sobre todo) suelen “tener la culpa” de esta confusión, mariposas en su  gran mayoría de mediados-finales de verano.

Brintesia circe, Rey moro, Rey mozo
Brintesia circe ¿Rey moro o Rey mozo?


Hay sin embargo un detalle, una marca de nacimiento en el reverso de las alas posteriores de Brintesia Circe que nos guiará por el buen camino a la hora de lograr una identificación correcta: la pequeña mancha basal blanca.

Brintesia circe y su mancha blanca basal
Brintesia circe y su mancha blanca basal


Más o menos marcada, prácticamente siempre se apreciará en el reverso de las alas de nuestra Brintesia circe esta marca característica, tal y como vemos en esta serie de fotografías de ejemplares más y menos volados tomadas todas ellas en Galicia.

Brintesia circe sobre vegetación quemada
Malditos incendios!


Si os habéis encontrado a nuestra amiga en más de una ocasión en vuestros paseos por el campo, sabréis u os habréis dado cuenta de que a Brintesia circe no le gusta demasiado posarse con sus alas extendidas mostrándonos el espectacular diseño que engalana el anverso de sus alas, una verdadera pena, y es que a mí (e imagino que a más de uno), nos recuerda a un inquietante felino… una verdadera maravilla!

En este sentido, es necesario aclarar que aunque no acostumbra a posar de dicha manera, en ocasiones, aunque no muchas, sí que lo hace, a diferencia de otras como Colias crocea,  Coenonympha pamphilus por citar dos, que prácticamente no lo hacen nunca.

Como un servidor todavía no ha podido sorprender con su cámara a esta maravilla alada en tal pose, os pongo este enlace a Wikimedia para que juzguéis por vosotros mismos: Brintesia circe.

Nuestra cenicienta mariposa vuela en nuestras latitudes desde entrado el mes de junio hasta mediados de septiembre en una sola generación anual.

Brintesia circe en Ourense
La mancha blanca basal de Brintesia circe no la presenta Hipparchia hermione


Hipparchia hermione
Hipparchia hermione


Antes de poder surcar los cielos, y todavía sin haberse ganado el par de alas, se alimentan de diversas especies de Bromus, Festuca, y otras, poco tiempo después de salir de los huevos que sus madres han liberado en pleno vuelo entre los campos de gramíneas. Después del primer o segundo estadío de crecimiento dejarán de hacerlo e hibernarán como oruga hasta el momento propicio de la primavera siguiente en el que reanudarán su alimentación para pupar hacia mediados/finales del mes de mayo.

Brintesia circe al atardecer en Monterrei (Ourense)
Una Brintesia circe de final de verano al atardecer en Monterrei (Ourense)

Brintesia circe volada
Un ejemplar volado de Brintesia circe en Ourense, cerca ya de Zamora





miércoles, 29 de julio de 2015

Las dos tornasoladas: Apatura iris y Apatura ilia: claves visuales identificativas

Si tratamos de rankear las mariposas más espectaculares que vuelan por nuestra geografía ibérica (visualmente hablando), y aunque como ya hemos mencionado en más de una ocasión “para gustos los colores”, creo que no cabe duda alguna de que el par que vamos a analizar hoy se encuentra si o si entre ellas.

Nuestras dos Apatura (Fam. Nymphalidae) vuelan por el norte peninsular compartiendo prácticamente áreas de vuelo, sin embargo Apatura ilia, bastante más restrictiva, no se deja ver cerca de la costa y desaparece en determinadas áreas de la geografía norteña, como la Asturias oriental o la parte más occidental de los Pirineos. Además de esto, Apatura iris se deja ver también en el centro de la Península Ibérica en la Sierra del Guadarrama.

Si nos detenemos a analizar los períodos de vuelo de ambas especies, Apatura iris es una mariposa estrictamente veraniega y univoltina, durante los meses de junio, julio y agosto, mientras que Apatura ilia, con dos períodos de vuelo, se veja ver desde mayo hasta el mes de septiembre.

Para alimentarse cuando todavía son oruga, a la Tornasolada (Apatura iris) le van diferentes especies de Salix (caprea, cinerea, etc.), mientras que la Tornasolada chica (Apatura ilia), incluye en sus menús además de Salix diferentes especies de Populus (tremula, alba, nigra…).

  • Identificación y diferenciación: los anversos


Aunque a primera vista resultan dos especies bastante parecidas, disponemos como siempre de algún truco o clave visual para aprender a diferenciarlas sin miedo a equivocarnos.

En el caso de nuestras Apatura, existe un detalle clave en cada uno de los dos pares de alas, las delanteras y las traseras.

Si nos fijamos en el par primer par de alas, las delanteras, veremos que en el caso de Apatura ilia, el ocelo oscuro que se aprecia en la zona postdiscal del espacio s2, se presenta circunvalado por un anillo anaranjado, cosa que no ocurre en el caso de Apatura iris, donde el ocelo o mancha es totalmente negro sin borde alguno de color.

Puede que por causas de deterioro alar, como posibles mutilaciones, u otros, no nos sea posible observar este detalle, será obligado entonces dirigir nuestra vista al par alar trasero. Allí nos será fácil observar que en Apatura iris en este caso, a la altura de s4, y casi en el centro geométrico del ala, la franja blanca que recorre la misma deja de ser regular y presenta un pronunciado apuntamiento hacia la zona externa del ala, cosa que no ocurre en las Apatura ilia.


Como ya sabéis que nos gusta ilustrar estos detalles con imágenes para hacerlos más comprensibles, a continuación lo explicamos con un par de fotografías de las dos especies.

Apatura ilia y Apatura iris, anverso alar
Anverso alar de Apatura ilia y Apatura iris


  • Identificación y diferenciación: los reversos


Si nuestra mariposa lo que nos muestra es su reverso y no su anverso la identificación también es fácil si sabemos dónde fijarnos. Aquí la clave es la banda discal banca, que en el caso de Apatura iris se muestra muy definida y contrastada con el resto del fondo alar y con el apuntamiento del que antes hablamos al mencionar los anversos, mientras que en el caso de Apatura ilia, la blanca banda discal aparece muy difuminada y sin apuntamiento alguno. Veámoslo a través de fotografías:

Apatura ilia y Apatura iris, reverso alar
Apatura ilia y Apatura iris, reverso alar


Decíamos al principio que “para gustos los colores”, pues en el caso de las Apatura los colores, del mismo modo que los gustos pueden cambiar. Los cambios en la coloración en estas estas mariposas se deben a fenómenos ópticos (reflexión, refracción e interferencia lumínica). Así, dependiendo del ángulo de visión y la incidencia de la luz sobre sus escamas, tanto Apatura iris como Apatura ilia pueden mostrársenos más o menos azules dependiendo del momento.

Las fotografías que os pongo a continuación (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, finales de julio de 2015) ilustran este comentario y pertenecen a un mismo ejemplar con un intervalo de tiempo entre ambas tomas de apenas unos segundos.

Apatura iris
Apatura iris en azules...


Apatura iris color negro
Apatura iris en negro...


Así como son de bonitas, no parecen bastante “refinadas” a la hora de refrigerarse, y es que a estas mariposas (como a muchas otras) les encanta libar entre otras cosas sudores humanos, orina y excrementos de origen animal... 

viernes, 24 de abril de 2015

Como diferenciar las especies del género Melitaea: Melitaea phoebe y la gran mancha en e3



La mariposa que nos ocupa en esta entrada, pertenece a uno de los géneros que más traen de cabeza al observador inexperto de mariposas diurnas: las Melitaea. Sin embargo, la “Docella mayor” (así se conoce popularmente a Meliatea phoebe en castellano), es una de las más fáciles de identificar dentro de esta complicada familia, ya que presenta una mancha característica en el anverso de las alas anteriores que la diferencia del resto de integrantes de la misma: “la gran mancha submarginal en e3”.

Muchos de vosotros os estaréis preguntando a que me refiero con “la gran mancha submarginal en e3”. Para orientaros un poco, comentar que la anatomía de las mariposas, más allá de cabeza, tórax, abdomen, patas y alas, se fija entre otras muchas más cosas en las venas que recorren las alas y en los espacios que van quedando entre ellas, ya que este es un esquema que se repite en la inmensa mayoría de las mariposas, con muy escasas excepciones, y que resulta de mucha utilidad al describir especies por caracteres visuales que se puedan ubicar en uno u otro espacio, más o menos cerca de la base del ala, etc…

A través del siguiente enlace al vocabulario del blog, podéis acceder a un sencillo esquema visual que resume todo este pequeño entramado de espacios y venas del que os estoy hablando y que es conveniente ir memorizando poco a poco a medida que nos adentramos un poquito más en el conocimiento de este maravilloso mundo lepidópterológico…

Veamos a continuación cual es y donde se ubica esa gran mancha submarginal en el espacio e3 del reverso de las alas delanteras de Melitaea phoebe y que nos servirá para identificar este ninfálido sin miedo a confundirnos con otras especies de la misma familia. Como en ocasiones anteriores, una (o varias) imágenes valen más que mil palabras:

Melitaea phoebe
Ubicación de ma gran mancha submarginal en las alas de Melitaea phoebe


Si os fijáis con atención, la mancha alcanza el límite superior de la segunda banda de manchas anaranjadas de la zona submarginal, cosa que en prácticamente ninguna otra de las Melitaea que vuelan por La Península Ibérica y archipiélagos ocurre.

Detalle del ala de Melitaea phoebe
Detalle del ala de Melitaea phoebe

Si acaso, las hembras de Melitaea aetherie podrían llegar a plantear la duda (los machos no, que son mucho más claros y con un diseño mucho menos ajedrezado), sin embargo la aethetie a diferencia de la phoebe, presenta en el anverso de las alas traseras la banda de manchas anaranjadas postdiscales fundida con el fondo anaranjado del ala, acentuándose a medida que nos acercamos al margen interno de la misma, mientras que en el caso de la Doncella mayor (Melitaea phoebe), esta banda está completamente definida y diferenciada del fondo anaranjado del ala.



Comparativa Melitaea phoebe y Melitaea aetherie
Comparativa del par alar trasero de Melitaea aetherie y Meliatea phoebe,
en fotos de Rafa Obregón la primera y un servidor la segunda.


A través de la siguiente imagen podéis buscar vosotros mismos la mancha clave de la que estamos hablando para identificar sin miedo a error a Melitaea phoebe.

Melitaea phoebe al sol
¿Localizáis la mancha?

Una vez que ya sabemos localizar la mancha, comparémosla con la que ocupa el mismo lugar en las alas de otras especies de Melitaea que vuelan por nuestras latitudes, como Melitaea deione, Melitaea celadussa o la propia Melitaea parthenoides:

 
Comparativa alar de Melitaea phoebe y otras Melitaea
Comparativa alar de Melitaea phoebe y otras Melitaea

Ahora que sabemos reconocer a Melitaea phoebe por el anverso de sus alas, trataremos de identificar las claves fundamentales para saber reconocerla si lo que nos muestra es el reverso alar.

Por un lado, la franja blanca postdiscal de las alas posteriores se ve atravesada longitudinalmente por una línea de trazos negros discontinua y fuertemente marcada, en oposición al grupo diamina, parthenoides, celadussa y deione en la que aparece mucho menos marcada y prácticamente continua.

Además, y en contraposición a éstas también, en las cuales en la zona submarginal del ala trasera se aprecia un par de finas y continuas líneas negras paralelas que recorren el ala desde el ángulo anal hasta el ápice, en el caso de Melitaea phoebe, la línea superior, que delimita por la base a las lúnulas blancas, es discontinua y cada pequeño trazo es más ancho por su parte central que por los extremos y no suele alcanzar a las venas que lo encierran.

Reverso alar de Melitaea phoebe
Reverso alar de Melitaea phoebe
Cara inferior de las alas de Melitaea phoebe
Melitaea phoebe en posadero
Si la comparamos de nuevo con Melitaea aetherie, vemos que entre otros aspectos, en ésta última, la línea que cierra por la base las lúnulas blancas, es prácticamente continua, y no se aprecia el mayor grosor central de cada tramo delimitado por cada par de venas, tal y como podemos observar en esta maravillosa imagen cedida por Rafa Obregón (al que le estoy fuertemente agradecido):
Reverso de Melitaea aetherie
Reverso de Melitaea aetherie
(foto de Rafa Obregón)

Veámoslo en detalle:

Reversos de Melitaea phoebe y aetherie
Comparativa de los reversos de Melitaea phoebe y Melitaea aetherie

Melitaea aetherie vuela solamente por el tercio sur peninsular en una única generación entre los meses de abril y mayo principalmente. Sus orugas se alimentan de varias especies de Centaurea y Cynara cardunculus.
Melitaea phoebe, vuela sin embargo en dos generaciones por toda la Península Ibérica  desde abril hasta bien entrado septiembre. Durante su etapa larvaria crecen alimentándose de diversas especies de Centaurea sobre todo.


domingo, 29 de junio de 2014

Cuatro reversos alares discretos que esconden un anverso espectacular: Nymphalis antiopa, Nymphalis polychloros, Aglais urticae y Aglais io



No cabe duda de que dentro de la gran familia Nymphalidae se encuentran muchas de las más espectaculares mariposas que vuelan por nuestro territorio. Quien todavía no ha conseguido ver una Aglais io (Pavo real), sueña con el ansiado día del encuentro, con poder enfocarla con precisión y capturarla para siempre en una fantástica imagen que ocupe un lugar de privilegio en sus archivos. Lo mismo, o algo muy parecido ocurre con  la siempre elegante Nymphalis antiopa (Antíopa), y en la que nos sentimos aludidos respecto del comentario anterior, pues no ha sido hasta este año cuando hemos podido por fin retratarla como ella se merece (y sé de algún que otro amigo leonés al que le ha ocurrido lo mismo …). Aglais urticae y Nymphalis polychloros, o lo que es lo mismo, la Ortiguera y la Olmera, son los otros dos naipes que completan nuestro espectacular póker de ninfálidos, y del que vamos a hablar un poquito a continuación.

  • Nymphalys antiopa (Antíopa)

Sería sin duda la anfitriona de un gran baile de gala al hipotéticamente hubiesen sido invitadas el resto de las mariposas ibéricas.  Luce un fantástico y elegante traje color burdeos, adornado hacia los pies con un bordado de ocelos azulados, flotando sobre una preciosa banda blanca más o menos amarillenta dependiendo del ejemplar ... (a medida que estoy escribiendo esto me viene inmediatamente a la memoria Juan Ramón Córdoba, cuando, hace apenas unos días, y encabezando una de sus maravillosas fotografías, creo recordar que se trataba de una Boloria selene, aludía a la cantidad de diseños que existen en la naturaleza, dispuestos a echar una mano al mejor diseñador del mundo…).

Anverso de Nymphalis antiopa
Anverso alar de Nymphalis antiopa


La Antíopa no la confundiremos con ninguna otra especie de las que vuelan por nuestra geografía, ella es “única”, tanto por el anverso como por el reverso de sus apéndices alares.

Reverso de Nymphalis antiopa
Reverso alar de Nymphalis antiopa


Esta maravilla vuela solamente por el norte peninsular, pudiendo disfrutar de ella como imago hasta el final de los meses que nos traen calor, allá por el mes de septiembre. 

  • Aglais io (Pavo real)

Inconfundible por su anverso, donde mejor una imagen que mil palabras que traten de describirla, cuando “apaga la luz” y nos muestra el oscuro reverso de sus alas,  podríamos llegar a confundirla en la distancia con alguna de las dos Nymphalis que hablaremos un poco más adelante (a diferencia de ellas, ésta presenta un tono mucho más homogéneo).

Anverso de Aglais io
Anverso alar de Aglais io, hasta hace poco Inachis io


Reverso de Inachis io
Reverso alar de Aglais io, hasta hace poco Inachis io


Fue a ella a quien dedicamos la primera entrada en nuestro blog, cuando tratábamos de relataros sus variados mecanismos de defensa ante hipotéticos ataques de sus depredadores.

Del mismo modo que la anterior, vuela sobre todo por la mitad norte peninsular (ésta entre los meses de marzo y octubre), aunque también se deja ver de cuando en vez hacia la esquina suroriental (incluso repasando la guía de Mariposas por la Vida,  hemos visto también un puntito rojo en el Algarve que ilustra alguna cita del sur portugués).

  • Nymphalis polychloros y Aglais urticae, parecidos mas que razonables

Los dos últimos ninfálidos a los que nos vamos a referir, guardan un gran parecido tanto por el anverso como por el reverso de sus alas, por los que a los ojos del observador inexperto pueden crear bastante confusión. 

Nymphalis polychloros soleándose
Nymphalis polychloros soleándose

Aglais urticae tomando temperatura
Aglais urticae tomando temperatura

Es por ello que a continuación nos centraremos en las diferencias entre Nymphalis polychloros y Aglais urticae.

La Olmera (Nymphalis polychloros) se presenta en tamaño ligeramente más grande que la Ortiguera (Aglais urticae), además, la coloración anaranjada que predomina en el anverso de sus alas es sensiblemente más apagada que en el caso de la urticae, la cual presume de un anaranjado  muy vivo y llamativo.

Además de éstas y otras diferencias menores, hay un detalle fácil de observar en el anverso de las alas anteriores que resultará clave a la hora de separar una de la otra: el lunar que presenta Nymphalis polychloros cerca del ángulo anal del que carece su compañera Aglais urticae.

Diferencias entre Nymphalis polychloros y Aglais urticae
Nymphalis polychloros y Aglais urticae: la diferencia clave la marca un punto


Pero puede que no haya demasiado sol y que no tengamos la suerte de que el ropalócero nos muestre el espectacular anverso de sus alas y lo que nos muestre sea el reverso, deberemos entonces fijar nuestra atención en la zona postdiscal. Así, mientras que la Ortiguera la posee de una tonalidad ocre y que contrasta bastante con el oscuro casi negro de las zonas basal y discal, la Olmera, nos muestra en su reverso una tonalidad marronácea un tanto más clara que la anterior. Si además el ejemplar quiere colaborar y nos muestra también parte del reverso de las anteriores, podremos observar además que el contraste tonal entre las zonas discal y postdiscal es mucho más acusado en Aglais urticae que en Nymphalis polychloros.

Reverso alar de Aglais urticae y Nymphlis polichloros
Reverso alar de Aglais urticae y Nymphlis polichloros

En cuanto a la geografía de vuelo, la Olmera lo hace por prácticamente toda la península entre los meses de marzo y octubre, mientras que la Ortiguera vuela por prácticamente los mismos lugares y fechas que lo hace Aglais io (la razón la tienen el clima y sobre todo su nutricia, la Urtica), aunque a diferencia de esta última, en la esquina suroriental peninsular la urticae es bastante más común. 

Aquí, y por su anverso vemos juntas a nuestras cuatro protagonistas de hoy:

Anverso de Aglais urticae, Aglais io, Nymphalis polycloros y Nymphalis antiopa
Póker de ninfálidos

 Resumen final del reverso de estas cuatro maravillas, para facilitar la comparación entre especies:

Reverso de Aglais urticae, Aglais io, Nymphalis polycloros y Nymphalis antiopa
Los cuatro discretos anversos de nuestras protagonistas

martes, 3 de diciembre de 2013

Pararge aegeria, Lasiommata maera y Lasiommata megera: claves visuales para no confundirlas más



El trío de mariposas que nos ocupa hoy suele causar algún que otro quebradero de cabeza al observador inexperto debido al gran parecido que parecen presentar a primera vista: la Pararge aegeria (Mariposa de los muros), la Lasiommata megera (Saltacercas) y la Lasiommata maera (Pedregosa).
Las tres lucen un bonito vestido de escamas marrón oscuro salpicado de una serie de manchas más o menos grandes de color anaranjado, todo ello acompañado de un destacado ocelo negro con pupila blanca cerca del ápice en el anverso las alas delanteras y una serie de tres o cuatro más en la zona post-discal de las alas traseras.

Pararge aegeria
Pararge aegeria
Lasiommata megera
Lasiommata megera
Lasiommata maera
Lasiommata maera
Sin embargo, además de semejanzas, si nos detenemos un momento y comparamos con cierto  detenimiento estas tres mariposas, pronto podremos identificar una serie de caracteres clave que nos ayudarán a diferenciarlas sin dificultad y sin miedo a equivocarnos:
  • El ocelo próximo al ápice de las alas delanteras
  • La decoración de la celda por el anverso alar
  • Los ocelos de las alas traseras, tanto por el anverso como por el reverso
Por tamaños (cuestión difícil de valorar hasta que se tiene una experiencia un tanto dilatada de observaciones en el campo), la Lasiommata megera destaca por ser la de menor tamaño de las tres, seguida de la Pararge aegeria y de la Lasiommata maera, que por lo tanto es la mayor de las tres.
Pasemos a continuación al análisis más detallado de los caracteres diferenciadores a los que antes hacíamos referencia (*AD= Alas delanteras; AT= Alas traseras):

  • El ocelo próximo a la zona apical de las alas anteriores

Ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelo Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera


  • Apariencia de la celda

Celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias de apariencia de la Celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias de apariencia de la celda de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera

  • Ocelos de las alas traseras vistas por el anverso

Ocelos anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias Ocelos anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias en la serie de ocelos del anverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera

  • Ocelos de las alas traseras vistos por el reverso

Ocelos reverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias ocelos reverso alas traseras de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera
Diferencias en la serie de ocelos del reverso de las AT de Pararge aegeria, Lasiommata megera y Lasiommata maera