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domingo, 29 de junio de 2014

Cuatro reversos alares discretos que esconden un anverso espectacular: Nymphalis antiopa, Nymphalis polychloros, Aglais urticae y Aglais io



No cabe duda de que dentro de la gran familia Nymphalidae se encuentran muchas de las más espectaculares mariposas que vuelan por nuestro territorio. Quien todavía no ha conseguido ver una Aglais io (Pavo real), sueña con el ansiado día del encuentro, con poder enfocarla con precisión y capturarla para siempre en una fantástica imagen que ocupe un lugar de privilegio en sus archivos. Lo mismo, o algo muy parecido ocurre con  la siempre elegante Nymphalis antiopa (Antíopa), y en la que nos sentimos aludidos respecto del comentario anterior, pues no ha sido hasta este año cuando hemos podido por fin retratarla como ella se merece (y sé de algún que otro amigo leonés al que le ha ocurrido lo mismo …). Aglais urticae y Nymphalis polychloros, o lo que es lo mismo, la Ortiguera y la Olmera, son los otros dos naipes que completan nuestro espectacular póker de ninfálidos, y del que vamos a hablar un poquito a continuación.

  • Nymphalys antiopa (Antíopa)

Sería sin duda la anfitriona de un gran baile de gala al hipotéticamente hubiesen sido invitadas el resto de las mariposas ibéricas.  Luce un fantástico y elegante traje color burdeos, adornado hacia los pies con un bordado de ocelos azulados, flotando sobre una preciosa banda blanca más o menos amarillenta dependiendo del ejemplar ... (a medida que estoy escribiendo esto me viene inmediatamente a la memoria Juan Ramón Córdoba, cuando, hace apenas unos días, y encabezando una de sus maravillosas fotografías, creo recordar que se trataba de una Boloria selene, aludía a la cantidad de diseños que existen en la naturaleza, dispuestos a echar una mano al mejor diseñador del mundo…).

Anverso de Nymphalis antiopa
Anverso alar de Nymphalis antiopa


La Antíopa no la confundiremos con ninguna otra especie de las que vuelan por nuestra geografía, ella es “única”, tanto por el anverso como por el reverso de sus apéndices alares.

Reverso de Nymphalis antiopa
Reverso alar de Nymphalis antiopa


Esta maravilla vuela solamente por el norte peninsular, pudiendo disfrutar de ella como imago hasta el final de los meses que nos traen calor, allá por el mes de septiembre. 

  • Aglais io (Pavo real)

Inconfundible por su anverso, donde mejor una imagen que mil palabras que traten de describirla, cuando “apaga la luz” y nos muestra el oscuro reverso de sus alas,  podríamos llegar a confundirla en la distancia con alguna de las dos Nymphalis que hablaremos un poco más adelante (a diferencia de ellas, ésta presenta un tono mucho más homogéneo).

Anverso de Aglais io
Anverso alar de Aglais io, hasta hace poco Inachis io


Reverso de Inachis io
Reverso alar de Aglais io, hasta hace poco Inachis io


Fue a ella a quien dedicamos la primera entrada en nuestro blog, cuando tratábamos de relataros sus variados mecanismos de defensa ante hipotéticos ataques de sus depredadores.

Del mismo modo que la anterior, vuela sobre todo por la mitad norte peninsular (ésta entre los meses de marzo y octubre), aunque también se deja ver de cuando en vez hacia la esquina suroriental (incluso repasando la guía de Mariposas por la Vida,  hemos visto también un puntito rojo en el Algarve que ilustra alguna cita del sur portugués).

  • Nymphalis polychloros y Aglais urticae, parecidos mas que razonables

Los dos últimos ninfálidos a los que nos vamos a referir, guardan un gran parecido tanto por el anverso como por el reverso de sus alas, por los que a los ojos del observador inexperto pueden crear bastante confusión. 

Nymphalis polychloros soleándose
Nymphalis polychloros soleándose

Aglais urticae tomando temperatura
Aglais urticae tomando temperatura

Es por ello que a continuación nos centraremos en las diferencias entre Nymphalis polychloros y Aglais urticae.

La Olmera (Nymphalis polychloros) se presenta en tamaño ligeramente más grande que la Ortiguera (Aglais urticae), además, la coloración anaranjada que predomina en el anverso de sus alas es sensiblemente más apagada que en el caso de la urticae, la cual presume de un anaranjado  muy vivo y llamativo.

Además de éstas y otras diferencias menores, hay un detalle fácil de observar en el anverso de las alas anteriores que resultará clave a la hora de separar una de la otra: el lunar que presenta Nymphalis polychloros cerca del ángulo anal del que carece su compañera Aglais urticae.

Diferencias entre Nymphalis polychloros y Aglais urticae
Nymphalis polychloros y Aglais urticae: la diferencia clave la marca un punto


Pero puede que no haya demasiado sol y que no tengamos la suerte de que el ropalócero nos muestre el espectacular anverso de sus alas y lo que nos muestre sea el reverso, deberemos entonces fijar nuestra atención en la zona postdiscal. Así, mientras que la Ortiguera la posee de una tonalidad ocre y que contrasta bastante con el oscuro casi negro de las zonas basal y discal, la Olmera, nos muestra en su reverso una tonalidad marronácea un tanto más clara que la anterior. Si además el ejemplar quiere colaborar y nos muestra también parte del reverso de las anteriores, podremos observar además que el contraste tonal entre las zonas discal y postdiscal es mucho más acusado en Aglais urticae que en Nymphalis polychloros.

Reverso alar de Aglais urticae y Nymphlis polichloros
Reverso alar de Aglais urticae y Nymphlis polichloros

En cuanto a la geografía de vuelo, la Olmera lo hace por prácticamente toda la península entre los meses de marzo y octubre, mientras que la Ortiguera vuela por prácticamente los mismos lugares y fechas que lo hace Aglais io (la razón la tienen el clima y sobre todo su nutricia, la Urtica), aunque a diferencia de esta última, en la esquina suroriental peninsular la urticae es bastante más común. 

Aquí, y por su anverso vemos juntas a nuestras cuatro protagonistas de hoy:

Anverso de Aglais urticae, Aglais io, Nymphalis polycloros y Nymphalis antiopa
Póker de ninfálidos

 Resumen final del reverso de estas cuatro maravillas, para facilitar la comparación entre especies:

Reverso de Aglais urticae, Aglais io, Nymphalis polycloros y Nymphalis antiopa
Los cuatro discretos anversos de nuestras protagonistas

jueves, 24 de enero de 2013

Una mariposa con cuatro mecanismos de defensa

La primera especie que voy a publicar es una bastante común pero no por ello deja de ser una de las mas llamativas que vuelan en nuestro entorno, la Aglais io (Linnaeus, 1758) o Mariposa Pavo real, como se la conoce popularmente debido a la similitud de sus grandes ocelos con los que presentan los machos de estas aves en sus plumas caudales. 

Aglais io
Aglais io


Pertenece a la familia Nymphalidae, mariposas de tamaño medio/grande, vuelo poderoso, y con colores predominantemente oscuros, que se caracterizan fundamentalmente por presentar el primer par de patas totalmente atrofiado, y por lo tanto, totalmente inútiles para la marcha. Además, como el caso que nos ocupa, no presentan un gran dimorfismo sexual.

La Aglais io es una mariposa de tamaño medio y que tiene período de vuelo univoltino, ello quiere decir que presentan una sola generación durante todo el año. Suelen volar de mayo (ejemplares que han hibernado) a octubre en la península si bien los mejores meses para verlas son los comprendidos entre junio y agosto. Les gusta volar cerca de las orillas de los ríos donde hay árboles o en los claros de los bosques donde inciden los rayos solares, aunque también lo hacen en prados con bastante humedad y no es extraño poder observarla en parques y jardines.

Con las alas abiertas es una mariposa inconfundible, incluso a primera vista. El traje de escamas que lleva puesto es totalmente diferente por el anverso que por el reverso de las alas. Así, en el anverso, presenta un color rojizo-amarronado sobre el que destacan sus cuatro grandes ocelos (responsables de su nombre vulgar) con tonalidades azuladas y negro amarillentas. Por el reverso, sin embargo, la coloración es bastante menos espectacular, prácticamente negruzca. 

Aglais io
Reverso de Aglais io


El motivo de estos colores y contrastes ha sido explicado por los especialistas como un múltiple método de defensa. En primer lugar, cuando reposa mostrando sus alas plegadas en vertical, trata de pasar desapercibida, mimetizándose con el entorno (troncos de árboles, por ejemplo), pero, si esta estrategia falla, no duda en poner en marcha el segundo método de defensa, donde, ante el ataque de posibles depredadores, la mariposa, reposando, al darse cuenta de un eventual ataque del depredador, abriría las alas mostrando sus grandes ocelos generando durante unos pequeños instantes un estado de confusión en éste último, tiempo que la Inachis que aprovecharía para darse a la fuga (tercer método de defensa dentro de una misma secuencia: mimetismo-sorpresa-huida). Aún así, si toda la estrategia anterior hubiese fallado, y el insecto llega a sufrir el ataque de un pájaro por ejemplo, los ocelos cumplen una función de reclamo ante dicho ataque, y aunque sufriendo daños de mayor o menor gravedad, al ser éstos en las alas y no en el propio cuerpo, en muchas ocasiones, aún con las alas maltrechas, estas maravillas de la evolución consiguen escapar de su adversario.

En España vuela sobre todo en la mitad norte de la península, y en el sur lo hace en puntos aislados, normalmente asociada a zonas montañosas como puede ser por ejemplo el caso de las colonias de Sierra Nevada. En Galicia es una especie bastante común.

Aglais io
Espectacular anverso de Aglais io

Aglais io
Aglais io captando la energía solar necesaria para emprender el vuelo

Aglais io es una especie que hiberna en estado adulto, para ello acostumbra a buscar oquedades en las que poder refugiarse (en ocasiones lo hace en graneros, molinos, etc.). Así, no es excesivamente extraño verla volar durante alguno de los días mas calurosos de la estación invernal. Una vez pasado el invierno, vuelve a dejarse ver en primavera, que es cuando realiza la puesta de los huevos (en gran cantidad y todos juntos) en el envés de las hojas de la ortiga (Urtica dioica) su planta nutricia. Las orugas presentan un comportamiento gregario hasta bien avanzada su madurez como oruga.