Mostrando entradas con la etiqueta Lycaenidae. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lycaenidae. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de noviembre de 2015

Celastrina y las dos Cupido con colas: Cupido argiades y Cupido alcetas

Además de las vistosas y llamativas colas que adornan la vistosa anatomía de Papilio machaon e Iphiclides podalirius y de las que ya disfrutamos en una de nuestras primeras entradasdel blog dedicadas a la familia Papilionidae, a lo largo y ancho de nuestra geografía, podemos disfrutar de otra serie de lepidóperos que también lucen apéndices de este tipo. El caso más espectacular sin duda es el de Charaxes jasius, popularmente conocida como el Bajá o la Cuatro colas. Esta última será seguramente objeto de una futura entrada en nuestro blog.

Hoy sin embargo nos centraremos en un par de licénidos que, aunque de forma mucho más discreta, también se ven adornadas con pequeñas colas en sus apéndices alares traseros, del mismo modo que Lampides boeticus, Cacyreus marshalli o Leptotes pirithous, tres “azulitas” delas que ya hablamos en su momento.

Por el parecido que pudieran presentar, aunque ésta carece de colas, y porque en más de una ocasión he visto dudas a la hora de diferenciar estas especies, junto a Cupido argiades y Cupido alcetas, abordaremos también el caso en nuestra entrada de hoy de Celastrina argiolus, una mariposa a la que le gusta volar cerca de lugares muy húmedos, con pequeños (o no tanto) cursos de agua en sus cercanías en la gran mayoría de los casos.

Como ocurre con la gran mayoría de las mariposas “azulitas” de la familia Lycaenidae, el reverso de sus alas suele esconder la clave para su correcta identificación. Es por ello, por lo que centramos nuestro análisis en el diseño del reverso alar, que es además, el que nos mostrarán en la mayoría de las ocasiones.

En líneas generales, las tres especies presentan un diseño alar más o menos parecido por el reverso de sus alas, pero, como en la gran mayoría de los casos, hay algún detalle que nos llevará en la dirección adecuada a la hora de proceder a su correcta identificación.

  • Celastrina argiolus


Por lo que atiende a Celastrina argiolus, las fimbrias ajedrezadas que presenta tan marcadas en las alas delanteras harán que, si el ejemplar no está muy volado lo podamos separar claramente de las dos restantes, con fimbrias totalmente blancas.

Reverso de Celastrina argiolus
Se aprecian las fimbrias ajedrezadas por el reverso del par delantero
de Celastrina argiolus

Anverso de Celastrina argiolus
También por el anverso (de este macho de Celastrina argiolus)
se aprecian las fimbrias ajedrezadas


Puede sin embargo, y muchas veces ocurre, que nuestro ejemplar tenga ya muchas horas de vuelo y este detalle haya dejado de ser perceptible. En este caso nos fijaremos en el reverso del par alar delantero. Allí, veremos que lo que en las dos Cupido es una línea de manchas con forma de puntos, en el caso de la Náyade, que es como se conoce popularmente a Celastrina argiolus, la línea la dibujan una serie de pequeñas manchas con forma de comas (,) o guiones (-).

Como siempre, una imagen muchas veces (que no siempre), vale más que mil palabras:

Mariposa Náyade
Se aprecia la serie de guiones en el reverso alar del par delantero
de este ejemplar de Celastrina argiolus

Machos y hembras de Celestrina argiolus se diferencian por el anverso. Si el macho es uniformemente azul (salvo en el extremo final del ápice donde ennegrece), en el caso de las hembras este ennegrecimiento ocupa toda la zona submarginal.

  • Cupido argiades y Cupido alcetas


Si analizamos el reverso de ambas, aunque bastante parecido hay un detalle que resulta clave para separar la una de la otra, la apariencia de la mancha (o manchas) que se aprecia sobrev2 (la vena 2), encima justo de sus pequeñas colas.

En el caso de Cupido alcetas, esta mancha suele ser en la gran mayoría de los casos de color negro, sin apenas tonalidad anaranjado, mientras que en el caso de Cupido argiades, los dos puntos negros que se aprecien fuertemente marcados lindan con sendas lúnulas anaranjadas bastante perceptibles en la mayoría de las ocasiones.


Cupido alcetas
Un punto negro en S2 es el sello de identidad de Cupido alcetas


Cupido argiades
En S2 y S3 sendas manchas anaranjadas llaman poderosamente la atención
en el caso de Cupido argiades.


Por lo que respecta a la diferenciación de machos y hembras, ellos son azules por el anverso mientras que ellas son marronáceas.

Cupido argiades vuela por la franja norte peninsular entre los meses de abril y agosto en dos generaciones. Sus larvas (que practican el canibalismo) se alimentan de diversas especies de Lotus y Mendicago entre otras, como puede ser el Trifolium pratense.

Cupido alcetas vuela también por el norte Peninsular, si bien en este caso, lo hace de manera mucho más localizada que Cupido argiades. Desde finales del mes de mayo hasta bien avanzado septiembre, a lo largo de tres generaciones, es cuando se pueden ver sus imagos. Cuando todavía son oruga se alimentan de Mendicago lupulina.

Celastrina argiolus, se deja ver por la práctica totalidad de la Península Ibérica desde finales del mes de marzo hasta principios de septiembre. Poco después de salir del huevo comienzan a alimentarse basando su dieta alimenticia en una gran variedad de plantas, entre las que podemos destacar por ejemplo varias especies de Rubus, Mendicago sativa, Calluna vulgaris, Genista

En resumen...

Celastrina argiolus, Cupido alcetas y Cupido argiades
Celastrina argiolus, Cupido alcetas y Cupido argiades, comparativa.



Ya te las has aprendido?

Celastrina argiolus
Esta es fácil...


Un reverso de Cupido alcetas
¿quién es?


Cupido argiades
La más fácil...


sábado, 31 de octubre de 2015

Los maravillosos mantos que adornan a las Lycaena

Si recordáis, a principios del 2013 (como pasa el tiempo) abordamos el tema de la mitología griega y romana enlos nombres de las mariposas de la familia Lycaenidae. En aquella entrada comentábamos que Lycaón, Rey de Arcadia, era hijo de Pelasgo y Melibea, un personaje al que se le recuerda por la ofrenda que hizo a Zeus de uno de sus hijos desmembrado… quien consternado ante tan horrenda visión, lo castigó convirtiéndolo en lobo. Existen otras versiones que apuntan a que el cadáver ofrecido a Zeus como comida, cuando éste lo visitó en su casa haciéndose pasar por un extranjero, era el de un esclavo y no el de un hijo propio. Incluso alguna otra versión apunta a que fueron los hijos de Lycaón quienes asesinaron a su propio hermano y lo mezclaron con la carne animal para tratar de engañar al dios sin conseguirlo…

Dejando la mitología de un lado y centrándonos en la apariencia de estas delicadas mariposas, hay un rasgo visual que comparten todas ellas, el anaranjado que en mayor o menor medida engalana sus mantos o apéndices alares.

Al igual que los días de la semana, siete son las especies del género Lycaena que vuelan por la Península Ibérica, algunas más comunes y otras no tanto como veremos más adelante…

  • Lycaena alciphron
  • Lycaena bleusei 
  • Lycaena helle
  • Lycaena hippothoe
  • Lycaena phlaeas
  • Lycaena tityrus
  • Lycaena virgaureae

Los anversos de las Lycaena
Los anversos de las Lycaena ibéricas (salvo la muy localizada Lycaena helle)

Los reversos de las Lycaena
Los reversos de las Lycaena ibéricas (salvo Lycaena helle, claro está)

  • Lycaena  alciphron (Manto de púrpura)

La primera de las siete por orden alfabético es también la mayor en tamaño. Destacan sobre todo las pinceladas de color púrpura en los machos a los que alude su nombre común en castellano y que ocurren de un modo mucho más discreto en los ejemplares hembra.

Con un solo período de vuelo, podremos disfrutar de ella como imago entre los meses de junio y agosto por toda la España mediterránea y la mitad norte peninsular (incluyendo el norte de Extremadura y Toledo).

Su dieta alimenticia cuando todavía es oruga la constituyen diversas especies de Rumex, como R. acetosa o R. scutatus.


Lycaena alciphron, anverso
Lycaena alciphron, anverso de un macho


Lycaena alciphron, reverso
Lycaena alciphron, reverso alar

  • Lycaena  bleusei

La segunda de las siete por orden alfabético la conocí este mismo año en Vimioso (Portugal), en el transcurso de una inolvidable expedición entomológica de la que ya os he hablado en su momento.

Hasta hace bien poco esta mariposa era considerada subespecie de Lycaena tityrus, si bien los estudios genéticos (que no dejan de darnos sorpresas) han dejado claro que se trata de una especie bien diferenciada de la anterior.

Las orugas las podemos encontrar en zonas húmedas de media montaña, donde podemos encontrar diversas especies de Rumex de las que se alimentan.

A nivel peninsular y generalizando, Lycaena bleusei  vuela en varias generaciones que se suceden desde mayo hasta finales de septiembre en la mayor parte del territorio portugués, y desde el Sistema Central hasta Andalucía por lo que a España se refiere.

Los machos son más anaranjados que los de Lycaena tityrus, mientras que en el caso de las hembras (aunque también un pelín más anaranjadas) la distinción, en ocasiones, puede resultar más complicada.

Lycaaena bleusei, anverso alar de una hembra
Lycaaena bleusei, anverso alar de una hembra


Lycaaena bleusei, reverso alar
Lycaaena bleusei, reverso alar

  • Lycaena  tityrus (Manto oscuro)

Esta mariposa resulta bastante parecida morfológicamente a la anterior, aunque con tonos más oscuros (sobre todo en los machos) y la sustituye en el tercio norte peninsular.

Su alimentación la basa también en Rumex, y del mismo modo que la anterior vuela entre los meses de mayo y septiembre, si bien en este caso lo hace en tan solo un par de generaciones.

Lycaena tityrus, anverso alar de un macho
Lycaena tityrus, anverso alar de un macho

Lycaena tityrus, anverso alar de una hembra
Lycaena tityrus, anverso alar de una hembra

Reverso alar de Lycaena tityrus
Reverso alar de Lycaena tityrus

  • Lycaena  helle (Manto violeta)

Estamos ante la que quizás sea la mariposa diurna (rhopalocera) más localizada y con menos citas en la Península Ibérica, tan solo cuatro:
  • Oliver (1985): capturada “cerca de Reinosa”.
  • Sanz y Marcos (2004), sin precisar el lugar concreto, probablemente el mismo que la anterior.
  • Masó y Pérez (1985) citan la mariposa según observaciones hechas por B. Lambert en 1980 en el Pico de Aneto por su cara sur, en La Madaleta concretamente.
  • La cita más reciente la aporta en este mismo año 2015 Miguel Ginés Muñoz Sariot, quién consigue fotografiar al licénido en el mes de junio, en un prado situado al norte de la provincia de León. Una cita de lo más interesante. En este enlace a su blog podéis ver las imágenes.


Se trata de una mariposa univoltina que surca los aires entre los meses de mayo y julio y cuyas orugas se alimentan de Polygonium bistorta.

  • Lycaena hippothoe  (Manto de cobre)

Enamora cuando la ves por vez primera. Maravillosos los tonos cobrizos que adornan sus espectaculares alas metalizadas.

Solamente vuela por el norte peninsular y sin acercarse al mar, ya que lo hace a cierta altura, normalmente por encima de los 400m, en zonas pantanosas o con mucha humedad como pueden ser las turberas.

En Portugal existe un registro muy antiguo (de hace más de cien años) de Emilio Biel que no ha llegado a ser confirmado y que probablemente esté mal identificado para la Serra do Caramulo (zona de transición entre la Beira Alta y la Beira Litoral). Esta cita la recoge Wattison en la publicación que podéis consultar a través del siguiente enlace, donde habla de un ejemplar que estaría en la colección de Emilio Biel. El problema es que  actualmente, de esta colección (Museu de Ciências Naturais da Universidade do Porto) apenas sobrevive mucha cosa, ya que las mariposas fueron comidas por insectos, por lo que el registro no puede ser verificado... Más tarde es Orazio Querci quien se vuelve a referir a la publicación Wattison en referencia al ejemplar capturado por Emilio Biel (gracias a Fernando Vaz S. Carvalho y Eduardo Marabuto por la información que nos han facilitado al respecto).

La alimentación la basan sus orugas en Rumex acetosa y Bistorta vivípara. Una vez se ganan las alas disfrutan de su único período de vuelo entre los meses de junio y agosto.

Los ejemplares de las fotografías fueron vistos un día lluvioso en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido este mismo verano (un verdadero paraíso entomológico).

Lycaena hippothoe, anverso
Lycaena hippothoe, anverso de un macho

Lycaena hippothoe, reverso
Lycaena hippothoe, reverso

  • Lycaena phlaeas  (Manto bicolor)

Se trata de la más común de las siete que nos ocupan. Vuela por la práctica totalidad de la Península, además de los archipiélagos balear y canario.

Esta mariposa de pequeño tamaño (como helle, tityrus y bleusei), presenta un período de vuelo variable, trivoltino en el sur y bivoltino en el centro-norte peninsular.

Al igual que muchas de sus “primas” sus gustos culinarios se decantan hacia diferentes especies de Rumex y Polygonium.

La estrecha fanja rojiza que se aprecia en el reverso de las alas posteriores en la zona submarginal, hace que no se confunda con ninguna de las otras compañeras de género que vuelan por nuestras latitudes.

Lycaena phlaeas, anverso
Lycaena phlaeas, anverso

Lycaena phlaeas
Un macho de Lycaena phlaeas

Lycaena phlaeas, reverso alar
Lycaena phlaeas, reverso alar

  • Lycaena  virgaureae (Manto de oro)

Dimorfismo sexual llevado al extremo en este caso. El macho presume de sus cuatro alas doradas extendiéndolas siempre que puede. La hembra, más discreta, se parece bastante a la de alciphron por el anverso, siendo el reverso quien nos saque siempre de dudas, ya que allí, las pequeñas manchas blancas postdiscales que nos muestra hacen que la confusión no sea posible con ninguna otra de nuestras Lycaena.

Vuela desde junio hasta septiembre en una sola generación en los sistemas montañosos del norte de la Península Ibérica.

Seguramente ya os habréis imaginado que se alimenta de diversas especies de Rumex.

Lycaena virgaureae, anverso alar de un macho
Lycaena virgaureae, anverso alar de un macho

Lycaena virgaureae, anverso alar de una hembra
Lycaena virgaureae, anverso alar de una hembra

Lycaena virgaureae, reverso alar de un macho
Lycaena virgaureae, reverso alar (macho)

viernes, 29 de agosto de 2014

Aprendiendo a diferenciar licénidos: Lampides boeticus, Leptotes pirithous y la pequeña Cacyreus marshalli



La entrada de hoy va dirigida a todos vosotros que estáis empezando a hacer vuestros primeros pinitos en aquello de la identificación de mariposas diurnas ibéricas, y es que en muchos lugares de la red, nos encontramos con verdaderas confusiones a la hora de identificar estos tres licénidos por el parecido que pueden presentaros en un primer momento. Trataremos así pues de minimizar en lo posible esos errores de identificación, fijándonos en una serie de sencillas claves visuales, fáciles de observar, con el objeto de que esas espléndidas fotografías vayan acompañadas siempre de la leyenda apropiada.

Lampides boeticus
Lampides boeticus, Canela estriada

Leptotes pirithous
Leptotes pirithous, Gris estriada
Cacyreus marshalli
Cacyreus marshalli
Nuestras tres protagonistas de hoy, pertenecen al grupo popularmente conocido como “las azulitas”, término empleado en su extensión para referirnos a la gran familia de los licénidos (Lycaenidae).
Las tres lucen pequeñas colas precedidas de pequeños pero vistosos ocelos a la altura del ángulo anal de las alas traseras, un sencillo (y muy vistoso) método de defensa para sortear el ataque del siempre acechante depredador, ya que una de sus funciones, no es otra que la de tratar de imitar los ojos y antenas, intentando confundir al “enemigo” para que dirija su hipotético ataque hacia lugares “no vitales” de su anatomía.
Por lo que atiende a su tamaño, Lampides boeticus es la de mayor envergadura de las tres, seguida de Leptotes pirithous, y Cacyreus marshalli (la más pequeña).
Claves visuales
En la gran mayoría de las ocasiones, posarán para nosotros (o las sorprenderemos, descansando, libando o vigilantes) con sus alas replegadas sobre la vertical, mostrándonos el reverso completo de sus alas posteriores y parte del de las anteriores.
  • Lampides boeticus se nos presentará luciendo un fondo de color canela (que le da su nombre común: Canela estriada) con un estampado de estrías blancas, donde, en el par alar trasero destaca una amplia, engrosada y continua línea blanca en la zona postdiscal que se constituye como la verdadera clave para diferenciarla de las dos restantes. Por otro lado, en lo poco o mucho que nos muestre del  ala delantera, podremos observar tres franjas más o menos paralelas (con forma abanderada) que repiten el esquema: blanco-fino, canela, blanco-grueso, canela, blanco-fino.
Canela estriada
Se observa con claridad la franja blanca engrosada en el par trasero
y las franjas paralelas del par delantero
  • Leptotes pirithous por su parte, presenta tanto en las delanteras como en las traseras, un color de fondo de tono grisáceo (Gris estriada es su nombre común), salpicado por una serie de machas de ese mismo color delimitadas por un contorno blanquecino. Es como un cielo gris lleno de grandes nubarrones como las que dibujábamos en nuestra infancia..., por lo menos, a mí me lo parece y es como la aprendí en su momento. En la zona postdiscal, ésta carece de la gran banda blanca continua que caracteriza a la anterior, apareciendo en su lugar una serie de lúnulas blancas que dibujan en conjunto una mancha blanca bastante discontinua.
Gris estriada
Se observa con el "cielo con nubarrones" en ambas alas.
  • Cacyreus marshalli es una mariposa emigrante que llegó a nuestro país a finales del siglo pasado (Mallorca, 1988), en un cargamento de geranios importados desde la lejana Sudáfrica y que rápidamente se ha extendido por toda la Península y parte del continente europeo (Bruselas 1991, Roma 1996). Con un reverso de color blanco-grisáceo, el rasgo más identificador de la misma es una gran banda de color gris oscuro que recorre el reverso de sus alas a la altura de la zona discal, cerca ya de la postdiscal. Además, frente al par de ocelos que lucen  en el ángulo anal boeticus y pirithous, ésta presenta uno solo y mucho menos  vistoso, y se adorna a su vez, con unas fimbrias ajedrezadas fuertemente marcadas.
El taladro del geranio
No siempre se aprecian las vistosas fimbrias ajedrezadas, como en este ejemplar tan volado,
pero si la franja gris oscura postdiscal y el discreto ocelo cerca de la cola
Vemos a continuación un pequeño resumen comparativo de lo que hemos tratado:
Claves boeticus, pirithous y marshalli
Claves visuales de reversos de Lampides boeticus, Leptotes pirithous y Cacyreus marshalli
Por lo que respecta a los anversos alares, cuando están tomando temperatura y nos permiten esta visión, podremos observar que Lampides boeticus luce  un llamativo color azul-violáceo que se apaga a medida que nos acercamos al borde alar. Leptotes pirithos se le puede parecer bastante, pero si nos fijamos con atención, podremos observar como un efecto de trasluz en las mismas donde se intuyen unas manchas oscuras proyectadas desde el reverso. Cacyreus marshalli es marrón oscura, y destacan sobre manera las fimbrias ajedrezadas de las que ya comentamos carecen las otras dos.
Anverso Lampides boeticus
Anverso azul-violáceo de Lampides boeticus
Anverso de Leptotes pirithous
Anverso de Leptores pirithous con trasluz
Caryreus marshalli y un poce de anverso
Se aprecia el marrón del anverso de Cacyreus marshalli
en el ápex del ala trasera del ala del segundo plano

jueves, 24 de abril de 2014

Los tres licénidos verdes: Callophrys rubi, Callophrys avis y Tomares ballus: claves para diferenciarlas




Nuestras tres protagonistas verdes, lo son en realidad por la cara de sus alas que podemos observar normalmente cuando se encuentran posadas, la del reverso. Sin embargo, y del mismo modo que nuestra luna, estos tres licénidos poseen también tienen una cara oculta (aunque no tanto), la del anverso de sus alas, así, a no ser en vuelo o en el momento de la precópula, difícilmente podremos apreciar que el color de las mismas no es verde sino marrón.

Tomares ballus, Callophrys rubi y avis
Claves visuales para diferenciar Callophrys rubi de Callophrys avis y Tomares ballus

Cardenillo, Cejialba y Cejirrubia son los nombres comunes que reciben en el idioma de Cervantes la Tomares ballus, la Callophrys rubi y la Callophrys avis respectivamente.


  • Tomares ballus

La más diferente de las tres es la pequeña Tomares ballus, una fantástica mariposa univoltina que se deja ver desde fechas muy tempranas cada inicio de temporada, siempre antes en el sur (desde enero incluso) que en las latitudes más al norte de la Península Ibérica, donde hay que esperar normalmente hasta finales del mes de febrero o principios del mes de marzo. Como imagos con alas podremos disfrutar de ella hasta bien entrado el mes de mayo incluso, dependiendo del lugar.

Tomares ballus posada
Tomares ballus

El Cardenillo no vuela en la Península Ibérica por la franja norte. Así, quedan excluidas de su área de vuelo  las tierras bañadas por el cantábrico, desde el límite Atlántico occidental de Galicia hasta la parte más oriental de los Montes Pirineos.

El dimorfismo sexual es acusado en esta especie, ya que por el anverso alar, mientras que los machos son prácticamente marrones en toda su extensión, las hembras presentan en las delanteras las zonas basal y discal anaranjadas (llegando incluso a la zona postdiscal) rodeadas del marrón típico del macho, mientras que en el par trasero el anaranjado lo presentan en la zona postdiscal y submarginal.

Cardenillo
Cardenillo, nombre común de Tomares ballus

Cuando todavía no se han ganado las alas y crecen como oruga, su alimentación se basa fundamentalmente en diferentes especies de Mendicago, Lotus corniculatus, Trifolium cherleri y otras leguminosas, presentando en ocasiones comportamientos de canibalismo.

Como otros muchos licénidos durante su fase larvaria viven en asociación con hormigas, en este caso concreto Plagiolepis pygmaea.

A la hora de identificarla sin miedo a confundirla con alguna de las dos Callophrys, nos fijaremos en lo bien “abrigada” que se encuentra ésta en el abdomen y zona basal de las alas, el cual se presenta bien cubierto de pelillos de color verde fácilmente distinguibles.

Mucho más fácil todavía, y en contraposición a las Cejialba y Cejirrubia, es ver en el reverso del par de alas delantero un vistoso diseño de puntos negros sobre fondo anaranjado. En el reverso de las alas traseras, de color verde hasta la zona submarginal, se aprecian también una serie de puntos marronáceos en arco que hacen de frontera entre la zona postdiscal y submarginal.


Tomares ballus al sol
La pequeña Tomares ballus


  • Callophrys rubi

La segunda a la que nos vamos a referir, Callophrys rubi recibe el nombre común de Cejialba. Al igual que la Tomares, se trata de una mariposa univoltina que aunque también temprano, aparece un poco  más tarde que la anterior, en el mes de marzo, pudiéndose ver individuos incluso hasta bien entrado en mes de julio.

Callophrys rubi
Callophrys rubi

La Cejialba  vuela a lo largo y ancho de toda la Península Ibérica y Archipiélago Balear (cierto es que existe una cita en Tenerife de principios de los años 60 la cual desconocemos si está confirmada o no).

El dimorfismo sexual es muy poco acusado en esta especie, limitándose a la presencia de la pequeña androconia que presentan los machos y no las hembras justo al final de la celda en el anverso de las alas anteriores, de color marronáceo en ambos sexos.

Callophrys rubi posada
Callophrys rubi, verde esmeralda

Como oruga (de aspecto y colorido muy variable) se alimenta de diferentes especies de Cystius y Genista, Ulex, Dorynium, Rubus, Arbutus, Rhamnus y otras. 

La posible confusión a la hora de identificarla puede llegar a producirse con su “prima” Callophrys avis (la Cejirrubia). Para no caer en este error será necesario que nos fijemos en un aspecto clave y que el lector atento quizás ya haya deducido de su nombre común: la coloración de sus “cejas”. Callophrys rubi presenta las cejas claramente blancas, mientras que la avis las presenta de color “óxido”.

Como muchas otras mariposas, a las Callophrys “no les gusta” posarse con las alas abiertas, así, cuando nos permiten disfrutar de su observación en reposo, siempre lo hacen del  con las alas replegadas mostrándonos su maravilloso verde esmeralda en el reverso alar. En él, la línea blanca de puntos que adorna el par trasero a la altura de la zona media discal, raramente se prolonga por el par delantero, y si lo hace, es claramente vestigial (en el caso de la avis, la línea blanca aparece claramente marcada tanto en el reverso del par anterior como en el del posterior).

Cejialba
La Cejialba


  • Callophrys avis

Finalmente, y para rematar este pequeño apunte, nos queda referirnos un poco más en detalle a la Callophrys avis recibe el nombre común de Cejirrubia (ahora ya sabéis por qué). Otra mariposa univoltina que aparece en el mes de marzo y que se suele dejar ver hasta principios del mes de junio (aunque en determinadas localidades este período de vuelo es mucho más reducido, apareciendo más tarde y desapareciendo antes).

Callophrys avis
Callophrys avis, Cejirrubia

La Cejirrubia presenta un área de vuelo peninsular bastante más restrictiva que la anterior: Portugal, Extremadura y zonas occidental y parte de la centro-oriental de Andalucía, Costa catalana y puntos salpicados de la cuenca del Ebro, lo mismo que en la Comunidad Valenciana.

El dimorfismo sexual es similar al de la Cejialba.

Como oruga, y dentro del ámbito peninsular, se alimenta fundamentalmente de Arbutus unedo, aunque también de Coryaria myrtifolia y Salvia verbenaca.

A diferencia de la Callophrys rubi que las tiene blancas, las cejas de la Callophrys avis son de color óxido, y la línea blanca del reverso alar que se inicia en el par trasero continua de forma marcada en el par delantero.

Mucho más recelosa que la rubi, a la avis le encanta reposar y solearse en las hojas de su nutricia y descender mucho al suelo.