sábado, 31 de octubre de 2015

Los maravillosos mantos que adornan a las Lycaena

Si recordáis, a principios del 2013 (como pasa el tiempo) abordamos el tema de la mitología griega y romana enlos nombres de las mariposas de la familia Lycaenidae. En aquella entrada comentábamos que Lycaón, Rey de Arcadia, era hijo de Pelasgo y Melibea, un personaje al que se le recuerda por la ofrenda que hizo a Zeus de uno de sus hijos desmembrado… quien consternado ante tan horrenda visión, lo castigó convirtiéndolo en lobo. Existen otras versiones que apuntan a que el cadáver ofrecido a Zeus como comida, cuando éste lo visitó en su casa haciéndose pasar por un extranjero, era el de un esclavo y no el de un hijo propio. Incluso alguna otra versión apunta a que fueron los hijos de Lycaón quienes asesinaron a su propio hermano y lo mezclaron con la carne animal para tratar de engañar al dios sin conseguirlo…

Dejando la mitología de un lado y centrándonos en la apariencia de estas delicadas mariposas, hay un rasgo visual que comparten todas ellas, el anaranjado que en mayor o menor medida engalana sus mantos o apéndices alares.

Al igual que los días de la semana, siete son las especies del género Lycaena que vuelan por la Península Ibérica, algunas más comunes y otras no tanto como veremos más adelante…

  • Lycaena alciphron
  • Lycaena bleusei 
  • Lycaena helle
  • Lycaena hippothoe
  • Lycaena phlaeas
  • Lycaena tityrus
  • Lycaena virgaureae

Los anversos de las Lycaena
Los anversos de las Lycaena ibéricas (salvo la muy localizada Lycaena helle)

Los reversos de las Lycaena
Los reversos de las Lycaena ibéricas (salvo Lycaena helle, claro está)

  • Lycaena  alciphron (Manto de púrpura)

La primera de las siete por orden alfabético es también la mayor en tamaño. Destacan sobre todo las pinceladas de color púrpura en los machos a los que alude su nombre común en castellano y que ocurren de un modo mucho más discreto en los ejemplares hembra.

Con un solo período de vuelo, podremos disfrutar de ella como imago entre los meses de junio y agosto por toda la España mediterránea y la mitad norte peninsular (incluyendo el norte de Extremadura y Toledo).

Su dieta alimenticia cuando todavía es oruga la constituyen diversas especies de Rumex, como R. acetosa o R. scutatus.


Lycaena alciphron, anverso
Lycaena alciphron, anverso de un macho


Lycaena alciphron, reverso
Lycaena alciphron, reverso alar

  • Lycaena  bleusei

La segunda de las siete por orden alfabético la conocí este mismo año en Vimioso (Portugal), en el transcurso de una inolvidable expedición entomológica de la que ya os he hablado en su momento.

Hasta hace bien poco esta mariposa era considerada subespecie de Lycaena tityrus, si bien los estudios genéticos (que no dejan de darnos sorpresas) han dejado claro que se trata de una especie bien diferenciada de la anterior.

Las orugas las podemos encontrar en zonas húmedas de media montaña, donde podemos encontrar diversas especies de Rumex de las que se alimentan.

A nivel peninsular y generalizando, Lycaena bleusei  vuela en varias generaciones que se suceden desde mayo hasta finales de septiembre en la mayor parte del territorio portugués, y desde el Sistema Central hasta Andalucía por lo que a España se refiere.

Los machos son más anaranjados que los de Lycaena tityrus, mientras que en el caso de las hembras (aunque también un pelín más anaranjadas) la distinción, en ocasiones, puede resultar más complicada.

Lycaaena bleusei, anverso alar de una hembra
Lycaaena bleusei, anverso alar de una hembra


Lycaaena bleusei, reverso alar
Lycaaena bleusei, reverso alar

  • Lycaena  tityrus (Manto oscuro)

Esta mariposa resulta bastante parecida morfológicamente a la anterior, aunque con tonos más oscuros (sobre todo en los machos) y la sustituye en el tercio norte peninsular.

Su alimentación la basa también en Rumex, y del mismo modo que la anterior vuela entre los meses de mayo y septiembre, si bien en este caso lo hace en tan solo un par de generaciones.

Lycaena tityrus, anverso alar de un macho
Lycaena tityrus, anverso alar de un macho

Lycaena tityrus, anverso alar de una hembra
Lycaena tityrus, anverso alar de una hembra

Reverso alar de Lycaena tityrus
Reverso alar de Lycaena tityrus

  • Lycaena  helle (Manto violeta)

Estamos ante la que quizás sea la mariposa diurna (rhopalocera) más localizada y con menos citas en la Península Ibérica, tan solo cuatro:
  • Oliver (1985): capturada “cerca de Reinosa”.
  • Sanz y Marcos (2004), sin precisar el lugar concreto, probablemente el mismo que la anterior.
  • Masó y Pérez (1985) citan la mariposa según observaciones hechas por B. Lambert en 1980 en el Pico de Aneto por su cara sur, en La Madaleta concretamente.
  • La cita más reciente la aporta en este mismo año 2015 Miguel Ginés Muñoz Sariot, quién consigue fotografiar al licénido en el mes de junio, en un prado situado al norte de la provincia de León. Una cita de lo más interesante. En este enlace a su blog podéis ver las imágenes.


Se trata de una mariposa univoltina que surca los aires entre los meses de mayo y julio y cuyas orugas se alimentan de Polygonium bistorta.

  • Lycaena hippothoe  (Manto de cobre)

Enamora cuando la ves por vez primera. Maravillosos los tonos cobrizos que adornan sus espectaculares alas metalizadas.

Solamente vuela por el norte peninsular y sin acercarse al mar, ya que lo hace a cierta altura, normalmente por encima de los 400m, en zonas pantanosas o con mucha humedad como pueden ser las turberas.

En Portugal existe un registro muy antiguo (de hace más de cien años) de Emilio Biel que no ha llegado a ser confirmado y que probablemente esté mal identificado para la Serra do Caramulo (zona de transición entre la Beira Alta y la Beira Litoral). Esta cita la recoge Wattison en la publicación que podéis consultar a través del siguiente enlace, donde habla de un ejemplar que estaría en la colección de Emilio Biel. El problema es que  actualmente, de esta colección (Museu de Ciências Naturais da Universidade do Porto) apenas sobrevive mucha cosa, ya que las mariposas fueron comidas por insectos, por lo que el registro no puede ser verificado... Más tarde es Orazio Querci quien se vuelve a referir a la publicación Wattison en referencia al ejemplar capturado por Emilio Biel (gracias a Fernando Vaz S. Carvalho y Eduardo Marabuto por la información que nos han facilitado al respecto).

La alimentación la basan sus orugas en Rumex acetosa y Bistorta vivípara. Una vez se ganan las alas disfrutan de su único período de vuelo entre los meses de junio y agosto.

Los ejemplares de las fotografías fueron vistos un día lluvioso en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido este mismo verano (un verdadero paraíso entomológico).

Lycaena hippothoe, anverso
Lycaena hippothoe, anverso de un macho

Lycaena hippothoe, reverso
Lycaena hippothoe, reverso

  • Lycaena phlaeas  (Manto bicolor)

Se trata de la más común de las siete que nos ocupan. Vuela por la práctica totalidad de la Península, además de los archipiélagos balear y canario.

Esta mariposa de pequeño tamaño (como helle, tityrus y bleusei), presenta un período de vuelo variable, trivoltino en el sur y bivoltino en el centro-norte peninsular.

Al igual que muchas de sus “primas” sus gustos culinarios se decantan hacia diferentes especies de Rumex y Polygonium.

La estrecha fanja rojiza que se aprecia en el reverso de las alas posteriores en la zona submarginal, hace que no se confunda con ninguna de las otras compañeras de género que vuelan por nuestras latitudes.

Lycaena phlaeas, anverso
Lycaena phlaeas, anverso

Lycaena phlaeas
Un macho de Lycaena phlaeas

Lycaena phlaeas, reverso alar
Lycaena phlaeas, reverso alar

  • Lycaena  virgaureae (Manto de oro)

Dimorfismo sexual llevado al extremo en este caso. El macho presume de sus cuatro alas doradas extendiéndolas siempre que puede. La hembra, más discreta, se parece bastante a la de alciphron por el anverso, siendo el reverso quien nos saque siempre de dudas, ya que allí, las pequeñas manchas blancas postdiscales que nos muestra hacen que la confusión no sea posible con ninguna otra de nuestras Lycaena.

Vuela desde junio hasta septiembre en una sola generación en los sistemas montañosos del norte de la Península Ibérica.

Seguramente ya os habréis imaginado que se alimenta de diversas especies de Rumex.

Lycaena virgaureae, anverso alar de un macho
Lycaena virgaureae, anverso alar de un macho

Lycaena virgaureae, anverso alar de una hembra
Lycaena virgaureae, anverso alar de una hembra

Lycaena virgaureae, reverso alar de un macho
Lycaena virgaureae, reverso alar (macho)

domingo, 27 de septiembre de 2015

Brintesia circe: un felino que pocas veces muestra su faz


La mariposa que nos ocupa hoy vuela por gran parte de la Península Ibérica, desde las húmedas tierras del norte hasta la parte más septentrional de Andalucía, eso sí, a Brintesia circe (todavía no tengo claro si su nombre común en español es el de Rey mozo o Rey moro) salvo en Cataluña, difícil será verla volar cerca de la costa en el resto del territorio hispano-portugués.


Mariposa Brintesia circe
Brintesia circe


No son pocas las ocasiones en las que durante mis singladuras sin rumbo fijo a lo largo y ancho de red, arribo a algún bonito puerto en forma de blog o de portal fotográfico donde disfruto con maravillosas imágenes de esta especie. De cuando en vez, alguna de ellas figura con una  identificación errónea o que simplemente le sugiere y plantea bastantes dudas al intrépido fotógrafo. Chazaras, Satyrus, Arethusanas e Hipparchias  (hermione y fagi sobre todo) suelen “tener la culpa” de esta confusión, mariposas en su  gran mayoría de mediados-finales de verano.

Brintesia circe, Rey moro, Rey mozo
Brintesia circe ¿Rey moro o Rey mozo?


Hay sin embargo un detalle, una marca de nacimiento en el reverso de las alas posteriores de Brintesia Circe que nos guiará por el buen camino a la hora de lograr una identificación correcta: la pequeña mancha basal blanca.

Brintesia circe y su mancha blanca basal
Brintesia circe y su mancha blanca basal


Más o menos marcada, prácticamente siempre se apreciará en el reverso de las alas de nuestra Brintesia circe esta marca característica, tal y como vemos en esta serie de fotografías de ejemplares más y menos volados tomadas todas ellas en Galicia.

Brintesia circe sobre vegetación quemada
Malditos incendios!


Si os habéis encontrado a nuestra amiga en más de una ocasión en vuestros paseos por el campo, sabréis u os habréis dado cuenta de que a Brintesia circe no le gusta demasiado posarse con sus alas extendidas mostrándonos el espectacular diseño que engalana el anverso de sus alas, una verdadera pena, y es que a mí (e imagino que a más de uno), nos recuerda a un inquietante felino… una verdadera maravilla!

En este sentido, es necesario aclarar que aunque no acostumbra a posar de dicha manera, en ocasiones, aunque no muchas, sí que lo hace, a diferencia de otras como Colias crocea,  Coenonympha pamphilus por citar dos, que prácticamente no lo hacen nunca.

Como un servidor todavía no ha podido sorprender con su cámara a esta maravilla alada en tal pose, os pongo este enlace a Wikimedia para que juzguéis por vosotros mismos: Brintesia circe.

Nuestra cenicienta mariposa vuela en nuestras latitudes desde entrado el mes de junio hasta mediados de septiembre en una sola generación anual.

Brintesia circe en Ourense
La mancha blanca basal de Brintesia circe no la presenta Hipparchia hermione


Hipparchia hermione
Hipparchia hermione


Antes de poder surcar los cielos, y todavía sin haberse ganado el par de alas, se alimentan de diversas especies de Bromus, Festuca, y otras, poco tiempo después de salir de los huevos que sus madres han liberado en pleno vuelo entre los campos de gramíneas. Después del primer o segundo estadío de crecimiento dejarán de hacerlo e hibernarán como oruga hasta el momento propicio de la primavera siguiente en el que reanudarán su alimentación para pupar hacia mediados/finales del mes de mayo.

Brintesia circe al atardecer en Monterrei (Ourense)
Una Brintesia circe de final de verano al atardecer en Monterrei (Ourense)

Brintesia circe volada
Un ejemplar volado de Brintesia circe en Ourense, cerca ya de Zamora





miércoles, 26 de agosto de 2015

Paisajes de montaña en el reveso de las Hipparchia: claves visuales para diferenciar las fagi, hermione, semele, statilinus y fidia


Hoy le toca el turno a cinco mariposas de “temporada”, de esas que todavía se dejan ver hasta bien entrado el mes de septiembre, las mariposas del género Hipparchia.

Al igual que las Coenonympha (de las que ya hemos habladoen el blog en su día) y alguna más como por ejemplo las Colias, a las Hipparchia difícilmente las podréis ver o fotografiar con las alas abiertas, si acaso, en algún momento durante la cópula o precópula , ya que muy, pero que muy raramente (por no decir casi nunca) se posan con las alas abiertas. Así pues, para diferenciarlas, lo mejor será que nos fijemos y centremos en los reversos, dejando de lado y obviando los anversos que podréis consultar en muchas de vuestras guías de referencia.

Como bien sabéis, me gusta enfocar estos detalles de una manera diferente (¿os acordais de Mickey Mouse y Pontia daplidice?), buscando cuando es posible la comparación del diseño alar con algún detalle que nos pueda resultar familiar, aunque no tenga mucho o nada que ver…  y con las Hipparchia no iba a ser menos.


Hoy aprenderemos a diferenciar las Hipparchia que vuelan por  la Península Ibérica comparando los dibujos del reverso de sus alas traseras con diferentes paisajes montañosos, cada mariposa con el suyo propio y diferente a las demás.

Mariposas del Género Hipparchia en España y Portugal
Los paisajes de montaña que dibujan las Hipparchia...



  • Hipparchia fagi & Hipparchia hermione

Siguiendo el orden que acabamos de apuntar con la fotografía precedente, en primer lugar hablaremos de Hipparchia fagi & Hipparchia hermione (ésta última, muchos la encontraréis en vuestras guías como Hipparchia alcyone).

Si nos fijamos detenidamente en el reverso de sus alas posteriores, no será difícil observar que casi en el centro del ala, en el trazo que se dibuja fuertemente y que hace de frontera entre las áreas discal (más oscura) y postdiscal (blanquecina), se produce una alteración o elevación introduciéndose en  la parte postdiscal, y que buscando un símil con un accidente geográfico, podríamos equiparar a una meseta y no a una montaña, ya que la cima se ve claramente aplanada. 

Veámoslo a través de dos fotografías, una con indicación en color del asunto del que hablamos y otra sin ella para que la localicéis vosotros mismos:

Hipparchia hermione
Véase la "meseta" que se dibuja en el paisaje montañoso
de Hipparchia hermione e Hipparchia fagi


Hipparchia hermione, visualmente similar a Hipparchia fagi
Hipparchia hermione e Hipparchia fagi son prácticamente iguales de visu


Seguramente os preguntareis por qué tratamos estas dos especies de manera conjunta, y la respuesta es bien sencilla: son especies prácticamente iguales desde el punto de vista visual, por lo que su distinción con seguridad absoluta solamente es posible a través del estudio de sus genitalias (eso sí, podemos descartar fagi en la práctica totalidad de los dos tercios centro y sur peninsular a excepción de Aragón).

Las orugas de ambas especies se alimentan de gramíneas y su período de vuelo abarca desde junio hasta finales de agosto en el caso de la hermione y de septiembre en el de la fagi.


  • Hipparchia semele

Centraremos nuestra vista en el mismo punto en el que lo hacíamos para las anteriores, en el reverso del par alar posterior, casi en su centro geométrico. Allí veremos que lo que antes era una gran meseta se convierte ahora en una montaña propiamente dicha, una montaña de gran altura y con una pronunciada pendiente en la cara más cercana a la costa.

Esta montaña hará cima de manera más apuntada en el caso de los machos y un tanto más suave (o erosionada) en el de las hembras de esta especie. Veámoslo a través de fotografías:

Hipparchia semele y su gran montaña
La "montaña" de Hipparchia semele


Hipparchia semele
Hipparchia semele


Hipparchia semele se alimenta también de gramíneas cuando es oruga, y vuela del mismo modo que las demás entre los meses de junio y septiembre por toda la península a excepción del cuadrante suroeste donde no está presente.


  • Hipparchia statilinus

En Hipparchia statilinus, lo que en Hipparchia semele era una gran montaña se queda en una pequeña “colina”, una pequeña elevación del terreno sin grandes pendientes…

Además, frente al fondo atigrado que caracteriza a semele, statilinus muestra un fondo de apariencia más ceniza, mas difuminado, aspecto éste que también nos ayudará a diferenciarlas cuando la cosa se complique.

Vamos a verlo en fotos:

Una colina se dibuja en Hipparchia statilinus
En Hipparchia statilinus se dibuja una "colina"...


Hipparchia statilinus
Hipparchia statilinus


Las orugas de Hipparchia statilinus comen también gramíneas y del mismo modos que las anteriores vuelan entre junio y  septiembre por la práctica totalidad de la Península Ibérica en este caso.


  • Hipparchia fidia

Hipparchia fidia es quizás la más fácil de identificar de las cinco que componen este repóquer.  En este caso hablamos de palabras mayores en lo que a “relieve” se refiere, y es que ahora, más que de una simple colina o montaña, podemos hablar de un gran pico, mucho más apuntado sin duda en el caso de los machos que en de las hembras.

Nuestro pico, parece dibujado con un fuerte rotulador negro, lo que hace destacar de manera acusada el relieve montañoso sobre el fondo grisáceo de las alas de esta mariposa.  Además,  y a media “montaña”, un trazo del mismo color negro pudiera, por qué no, representar un río que desciende por sus laderas…

Seguro que a través de las fotos (magníficas fotos de Rafa Obregón en este caso) resulta mucho más sencillo:

El pico de Hipparchia fidia
En Hipparchia fidia, un gran pico destaca en el paisaje...
(Gracias R. Obregón por esta magnífica foto)


Hipparchia fidia
Hipparchia fidia


Las gramíneas son también el alimento preferido de Hipparchia fidia, una mariposa que vuela a su vez entre los meses de junio y septiembre por la práctica totalidad de la península, a excepción de las tierras bañadas por el Cantábrico occidental, la mayor parte de Galicia, y el sur de Castilla la Mancha.


Para aquellos que os gusten los nombres populares o llevados al español, comentaros que Hipparchia fagi es Banda curva, Hipparchia hermione es Banda acodada, Hipparchia semele es Pardo-rubia, Hipparchia statilinus es Sátiro moreno y finalmente la Hipparchia fidia es Festón blanco.

miércoles, 29 de julio de 2015

Las dos tornasoladas: Apatura iris y Apatura ilia: claves visuales identificativas

Si tratamos de rankear las mariposas más espectaculares que vuelan por nuestra geografía ibérica (visualmente hablando), y aunque como ya hemos mencionado en más de una ocasión “para gustos los colores”, creo que no cabe duda alguna de que el par que vamos a analizar hoy se encuentra si o si entre ellas.

Nuestras dos Apatura (Fam. Nymphalidae) vuelan por el norte peninsular compartiendo prácticamente áreas de vuelo, sin embargo Apatura ilia, bastante más restrictiva, no se deja ver cerca de la costa y desaparece en determinadas áreas de la geografía norteña, como la Asturias oriental o la parte más occidental de los Pirineos. Además de esto, Apatura iris se deja ver también en el centro de la Península Ibérica en la Sierra del Guadarrama.

Si nos detenemos a analizar los períodos de vuelo de ambas especies, Apatura iris es una mariposa estrictamente veraniega y univoltina, durante los meses de junio, julio y agosto, mientras que Apatura ilia, con dos períodos de vuelo, se veja ver desde mayo hasta el mes de septiembre.

Para alimentarse cuando todavía son oruga, a la Tornasolada (Apatura iris) le van diferentes especies de Salix (caprea, cinerea, etc.), mientras que la Tornasolada chica (Apatura ilia), incluye en sus menús además de Salix diferentes especies de Populus (tremula, alba, nigra…).

  • Identificación y diferenciación: los anversos


Aunque a primera vista resultan dos especies bastante parecidas, disponemos como siempre de algún truco o clave visual para aprender a diferenciarlas sin miedo a equivocarnos.

En el caso de nuestras Apatura, existe un detalle clave en cada uno de los dos pares de alas, las delanteras y las traseras.

Si nos fijamos en el par primer par de alas, las delanteras, veremos que en el caso de Apatura ilia, el ocelo oscuro que se aprecia en la zona postdiscal del espacio s2, se presenta circunvalado por un anillo anaranjado, cosa que no ocurre en el caso de Apatura iris, donde el ocelo o mancha es totalmente negro sin borde alguno de color.

Puede que por causas de deterioro alar, como posibles mutilaciones, u otros, no nos sea posible observar este detalle, será obligado entonces dirigir nuestra vista al par alar trasero. Allí nos será fácil observar que en Apatura iris en este caso, a la altura de s4, y casi en el centro geométrico del ala, la franja blanca que recorre la misma deja de ser regular y presenta un pronunciado apuntamiento hacia la zona externa del ala, cosa que no ocurre en las Apatura ilia.


Como ya sabéis que nos gusta ilustrar estos detalles con imágenes para hacerlos más comprensibles, a continuación lo explicamos con un par de fotografías de las dos especies.

Apatura ilia y Apatura iris, anverso alar
Anverso alar de Apatura ilia y Apatura iris


  • Identificación y diferenciación: los reversos


Si nuestra mariposa lo que nos muestra es su reverso y no su anverso la identificación también es fácil si sabemos dónde fijarnos. Aquí la clave es la banda discal banca, que en el caso de Apatura iris se muestra muy definida y contrastada con el resto del fondo alar y con el apuntamiento del que antes hablamos al mencionar los anversos, mientras que en el caso de Apatura ilia, la blanca banda discal aparece muy difuminada y sin apuntamiento alguno. Veámoslo a través de fotografías:

Apatura ilia y Apatura iris, reverso alar
Apatura ilia y Apatura iris, reverso alar


Decíamos al principio que “para gustos los colores”, pues en el caso de las Apatura los colores, del mismo modo que los gustos pueden cambiar. Los cambios en la coloración en estas estas mariposas se deben a fenómenos ópticos (reflexión, refracción e interferencia lumínica). Así, dependiendo del ángulo de visión y la incidencia de la luz sobre sus escamas, tanto Apatura iris como Apatura ilia pueden mostrársenos más o menos azules dependiendo del momento.

Las fotografías que os pongo a continuación (Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, finales de julio de 2015) ilustran este comentario y pertenecen a un mismo ejemplar con un intervalo de tiempo entre ambas tomas de apenas unos segundos.

Apatura iris
Apatura iris en azules...


Apatura iris color negro
Apatura iris en negro...


Así como son de bonitas, no parecen bastante “refinadas” a la hora de refrigerarse, y es que a estas mariposas (como a muchas otras) les encanta libar entre otras cosas sudores humanos, orina y excrementos de origen animal... 

lunes, 22 de junio de 2015

Claves visuales para diferenciar las Pyronia que vuelan por España y Portugal



El trío de mariposas que se acerca hoy a nuestro blog no puede presumir quizás de la vistosidad de otras, aunque, como bien sabemos se “para gustos, colores”, y ellas que hacen del marrón color de moda en muchos de nuestros campos de gramíneas desde abril (en el caso de bathseba) hasta bien entrado septiembre (cecilia y tithonus).

Las Pyronia tithonus, cecilia y bathseba son mariposas de tamaño medio que suelan por la práctica totalidad de la península, si bien la tercera no se acerca al Mar cantábrico ni al océano atlántico por Galicia, siendo Pyronia cecilia difícil de ver también cerca del Cantábrico.

En ocasiones hemos tratado especies que no acostumbran a posar con sus alas desplegadas (como las Colias o las Gonepteryx). No es el caso de las Pyronias, ya que como podréis comprobar, estas mariposas se posan indistintamente con sus alas desplegadas o replegadas, en función de las necesidades de cada momento, tomar temperatura en el primer caso y pasar inadvertidas o prepararse para la noche en el segundo.

Estos tres Lobitos: el agreste, el jaspeado y el listado (nombres comunes en español para las Pyronia tithonus, Pyronia cecilia y Pyronia bathseba), puede que nos planteen dudas sobre su correcta identificación en un principio, es por ello por lo que a continuación, y como siempre, pasaremos a analizarlas a través de unas sencillas claves visuales que harán que esta tarea os resulte mucho más sencilla.

Los machos

Hay un aspecto visual claro que nos ayudará a identificar a los machos de las tres especies sin miedo a equivocarnos: la apariencia de la androconia (o marca sexual).

  • Pyronia tithonus: la androconia presenta una forma más o menos apuntada a medida que nos alejamos de la zona basal de las alas anteriores.
  • Pyronia cecilia: la androconia presenta una forma más o menos rectangular a medida que nos alejamos de la zona basal de las alas anteriores.
  • Pyronia bathseba: la androconia queda encerrada en la mancha basal oscura de las alas anteriores.
Además de esto, conviene también señalar, por lo que a las alas posteriores se refiere, que Pyronia tithonus presenta para cada ala un ocelo cercano al ángulo anal que Pyronia cecilia no tiene, mientras que Pyronia bathseba nos muestra una serie de tres o cuatro ocelos negros para cada una de sus alas traseras en la zona postdiscal.
Ahora que lo hemos leído con palabras, veámoslo en imágenes:

Diferencias entre machos de Pyronia tithonus, Pyronia cecilia y Pyronia bathseba
Claves visuales para diferenciar los machos de
Pyronia tithonus, Pyronia cecilia y Pyronia bathseba
(Foto de anverso de Pyronia bathseba cortesía de Rafael Obregón)


Las hembras

En el caso de las hembras, al carecer éstas de androconia nos fijaremos en las alas posteriores y comprobaremos la presencia o no de ocelos y su número, tal y como acabamos de indicar para los machos, ya que el esquema es el mismo.

Pero puede que en algún caso no encontremos con algún un ejemplar extraño de tithonus que pueda carecer del ocelo posterior, o que tenga las alas dañadas o con alguna mutilación a esta altura. En estos casos, hay otro aspecto visual que nos ayudará para la correcta identificación, y es la presencia o ausencia de una especie de “ceja” orbitando alrededor del ocelo de las alas anteriores, si tiene ceja hablaríamos de Pyronia cecilia, mientras que si no la tiene estaríamos ante una Pyronia tithonus.

El siguiente esquema visual trata de explicar un poco más en detalle lo anterior (no figura foto de la hembra de Pyronia bathseba, y es que no la tengo, pero su apariencia recuerda bastante a la del macho que hemos visto al principio, pero sin la zona basal oscurecida):


Diferencias entre hembras de Pyronia tithonus y Pyronia cecilia
Claves visuales para diferenciar las hembras
de Pyronia tithonus de las de Pyronia cecilia 


Los reversos

Si no tenemos la suerte de que nuestro lepidóptero nos muestre el anverso de sus alas y lo que nos muestra es el reverso, los ocelos serán también la clave fundamental a la hora de proceder a una correcta identificación.

  • Pyronia tithonus: línea quebrada de ocelos postdiscales difuminados con pupila blanca, a veces son poco perceptes pero suelen estar casi siempre presentes.
  • Pyronia cecilia: no presenta línea de ocelos postdiscal.
  • Pyronia bathseba: línea de ocelos negros postdiscales con pupila blanca muy marcados que descansan sobre una franja irregular de color vainilla muy definida.
Esto que hemos tratado de definir con palabras con imágenes se traduce así:

Claves visuales para diferenciar Pyronia tithonus, Pyronia cecilia y Pyronia bathseba por el reverso
Claves visuales para diferenciar Pyronia tithonus,
Pyronia cecilia y Pyronia bathseba por el reverso


Otra vez es Pyronia bathseba la que resulta más fácil de identificar respecto de las otras dos.

En el caso de las dos restantes, si aun así se nos plantean dudas, no resulta muy complicado hallar una “Y” blanca más o menos definida en contraste con el fondo marrón parduzco en el caso de Pyronia cecilia que en Pyronia tithonus no se muestra.



Pyronia cecilia
Pyronia cecilia, en esta foto cuesta pero se aprecia la "Y"
entre las zonas discal y postdiscal del reverso alar del par posterior

Pon en práctica tusconocimientos:

Pyronia
Ésta es fácil!


Un macho de Pyronia...
...y ésta, ¿quién es?


Una hembra de Pyronia...
¿Sabes de quién se trata?


Un macho de Pyronia...
Muchos detalles te dan la pista de su identidad...


Reverso de Pyronia...
¿y ésta?

Todas las fotos que ilustran esta entrada ha sido realizadas en Galicia a excepción de la magnífica imagen del anverso de Pyronia bathseba, cortesía de Rafael Obregón.