viernes, 26 de septiembre de 2014

Aprendiendo a ver con otros ojos: la belleza de las mariposas nocturnas

Echando la vista atrás, no resulta difícil recordar cuando de pequeño, hacia las últimas horas del día, cuando el sol ya descansa, se colaba en casa alguna “desagradable” polilla atraída por la luz de las bombillas que iluminaban las distintas estancias del hogar.

Eran tiempos en los que uno todavía no había tenido la suerte de descubrir esta gran afición (lástima de años perdidos…), y se dedicaba a otras cosas “más normales” para un niño de aquella edad, llámese fútbol, baloncesto, trompos, canicas, cromos (fantástica aquella colección de dinosaurios, nunca la olvidaré…) y como no, la televisión...

Aquella(s) polilla(s) volaba(n) y revoloteaba(n), y se posaba(n) en los lugares más inaccesibles que os podáis imaginar, y es que antes, las viviendas, eran “más viviendas”, tenían largos pasillos, muchas estancias y techos altos a los que era difícil llegar sin la ayuda de una escalera… Allí, aquella pobre “polilla”, aunque ni lo sospechaba,  tenía el tiempo contado, justo hasta que se pusiera al alcance de la zapatilla…

Menos mal que con el tiempo, uno va ganando en razón y sensatez (a veces)… Así, en mi caso, la técnica se fue perfeccionando, abandonando aquella crueldad infantil utilizada en los primeros años en favor del método del vaso y el folio, mediante la cual, la mariposa nocturna (¿a que suena mejor este término que el de polilla?) una vez capturada, volvía inmediatamente a la libertad siendo inmediatamente liberada por la ventana  eso sí, por lo desagradable que resultaban y por perderlas pronto de vista..., y no por fines conservacionistas, que todavía no habían arraigado en mí...

Así pasaron los años, hasta que un buen día me empecé a interesar por estos “bichos”. Primero atraído por la majestuosidad y belleza de las diurnas, con sus vistosos y llamativos colores, aquellas que todos llaman Mariposas. Cierto es que cada día disfruto y aprendo más de ellas, pero tampoco es menos cierto que cada día, crece también mi interés por las nocturnas, aquellas que solo llaman Mariposa las personas que las estudian y disfrutan de ellas, aquellas personas que saben que al igual que las diurnas, son también mariposas, mariposas que en la mayoría de los casos presentan un período de actividad fundamentalmente nocturno, y por ello, suanatomía es un tanto diferente, más abigarrada y “velluda”, adaptándose a las necesidades del frío nocturno. Entendido esto,  es cuando uno aprende a apreciar la belleza vista desde este prisma, se da cuenta que poco le tienen que envidiar en muchas ocasiones a sus primas de hábitos diurnos. Por resumirlo en una frase, podríamos decir que éstas (las nocturnas), lucen estupendos abrigos, mientras que las otras (las diurnas) se engalanan con vistosos vestidos.

Todo lo anterior para contextualizar que la belleza depende de los ojos con los que se mire... Así, a continuación, os enseñaré una pequeña selección de mariposas nocturnas que echan para atrás aquello de que las mariposas nocturnas se nos muestran carentes de belleza. Para muestra, los siguientes botones:

  • Habrosyne pyritoides (Hufnagel, 1766)
Una de las 18 representantes de la familia Drepanidae que vuelan en la Península ibérica, fundamentalmente por toda la franja norte. Es una mariposa que vuela en una o dos generaciones, dependiendo de la latitud, entre los meses de mayo y septiembre.


Habrosyne pyritoides
Habrosyne pyritoides
Al igual que la que veremos a continuación, sus orugas se alimentan de diversas especies de Rubus, como la Frambuesa. Los ejemplares de las fotografías fueron retratados en Pontevedra ciudad, en el mes de septiembre de este año 2014.

Es francamente espectacular, ¿no os lo parece?

Habrosyne pyritoides con alas desplegadas
Habrosyne pyritoides con las alas desplegadas


  • Thyatira batis (Linnaeus, 1758)
Es como en el caso anterior, otra mariposa dela familia Drepanidae, que vuela fundamentalmente por toda la franja norte y tierras del oeste peninsular en una o dos generaciones, si bien, ésta se deja ver un poco antes, en el mes de abril.

Thyatira batis
Thyatira batis


Los hábitos alimenticios de esta mariposa son similares a los de la que hemos visto anteriormente.

Los ejemplares que ilustran el texto fueron fotografiados también en Pontevedra, y fueron bastante madrugadores, ya que las fotos son de finales de marzo de este 2014.

¿A que tampoco se queda corta?

Thyatira batis
Thyatira batis

  • Calliteara  pudibunda (Linnaeus, 1758)
Un limántrido ¡es-pec-ta-cu-lar!, ¿o no os lo parece?

Calliteara  pudibunda
Calliteara  pudibunda

Vuela por toda la península, si bien en el sur es bastante menos frecuente y mucho más localizado. Sus orugas son muy polífagas (Quercus, Hacer, Tilia, Rubus, Salix, etc…) por lo que no es extraño encontrársela en parques urbanos arbolados.

Los machos, como el de la foto tomada en Marín (Pontevedra) la segunda semana de mayo de este año, son más oscuros y ligeramente más pequeños  que las hembras.

Calliteara  pudibunda alas
Majestuosa Calliteara  pudibunda

  • Opisthograptis luteolata (Linnaeus, 1758)
Un geométrido bivoltino (abril-junio y agosto-septiembre) cuyas orugas se alimentan de diversas especies vegetales como Crataegus, Sorbus, Lonicera, Hacer, Prunus, Tilia…

Le gustan los bosques húmedos, por lo que a nivel peninsular es mucho más sencillo encontrarla por la mitad norte que por la sur.

El ejemplar de la fotografía descansaba atraído por la luz de un concesionario de automóviles no muy lejos de O Carballiño (Ourense), a principios de mayo de este año.

Opisthograptis luteolata
Opisthograptis luteolata

  • Scopula ornata (Scopoli, 1763)
Sobran las palabras y la fragilidad y elegancia de este pequeño geométrido saltan a la vista, tal y como nos adelanta su apellido “ornata”, decorada.

Le gusta volar de día, y lo hace por casi toda la península. Sus polígafas orugas se alimentan de diversas aromáticas como Thymus, Origanum, Mentha … por lo que además de “vestir” bien, también le gusta ir bien perfumada…

La de la fotografía, es ourensana (cerca ya de León), y volaba por allí a principios de mayo.

Scopula ornata
Scopula ornata


  • Diaphora mendica (Clerck, 1759)
Una mariposa con un dimorfismo sexual acusado, las hembras como la de la foto, blancas, y los machos grisáceos, un tanto más austeros.

Pertenece a la familia Arctiidae, repleta de mariposas espectaculares. Sus orugas comen infinidad de plantas. En la Península Ibérica la podremos ver por el norte, en ecosistemas húmedos. Así, la de la foto me la encontré cerca de la ciudad de Pontevedra, a finales de mayo del pasado 2012.

Diaphora mendica
Diaphora mendica

  • Euplagia quadripunctaria (Poda, 1761)
Otro árctido maravilloso que se alimenta fundamentalmente de Urtica dioica.

Es otra mariposa con actividad fundamentalmente diurna que se deja ver en toda la península entre los meses de julio y septiembre.

Euplagia quadripunctaria
Euplagia quadripunctaria

La de la foto, disfrutaba de las Fragas del Eume, un día de finales de agosto de este año.

  • Spilosoma luteum (Hufnagel, 1766)
Un árctido más. Blanca ella y amarillo él.

Vuela en el tercio norte peninsular ya que disfruta de lugares húmedos, prados y herbazales entre los meses de mayo y septiembre en dos generaciones.

Spilosoma luteum hembra
Spilosoma luteum, la hembra

Spilosoma luteum macho
Spilosoma luteum, el macho


Los ejemplares que acompañan el texto son de la ciudad de Pontevedra, de los meses de mayo y junio de éste y el pasado año.

  • Mythimna l-album (Linnaeus, 1767)

Si la letra “C” nos la enseña una Polygonia en los rhopalóceros, la “L” nos la enseña ésta en los heteróceros.

Mythimna l-album
Mythimna l-album

Este noctuido es plurivoltino, y prácticamente nos la podremos encontrar en cualquiera de los meses del año.

  • Crysodeixis chalcites (Esper, 1789)
Otro noctuido espectacular que vuela entre los meses de Mayo y Noviembre. Tal y como me comentó José Luis Yela no hace muchos días:  “no es exactamente migradora, al menos recurrente, sino dispersora potente, capaz de realizar movimientos de larga distancia en determinadas condiciones. Hay quien llama migradoras intraareales a las especies que se comportan así”.

La foto está tomada en Bueu (Pontevedra), a finales de agosto de este mismo año.

Crysodeixis chalcites
Crysodeixis chalcites

  • Pseudoips prasinanus (Linnaeus, 1758)
Es la representante de la familia Nolidae que vamos a abordar.

Presenta doble período de vuelo: mayo-julio y agosto respectivamente. Las orugas se alimentan de hojas de Quercus, Fagus y Betula entre otros.

El ejemplar de la foto descansaba en el mismo lugar que lo hacía la Opisthograptis luteolata de la que hablamos antes.


Pseudoips prasinanus
Pseudoips prasinanus

Espero que después de haber pegado este pequeño repaso a algunos de los más bellos representantes de las mariposas nocturnas que vuelan por nuestras latitudes, alguno o alguna de vosotr@s, de los que no le veíais mucho atractivo a los heteróceros, los veáis ahora con otros ojos y aprendáis a disfrutar de ellos como he aprendido yo.


viernes, 29 de agosto de 2014

Aprendiendo a diferenciar licénidos: Lampides boeticus, Leptotes pirithous y la pequeña Cacyreus marshalli



La entrada de hoy va dirigida a todos vosotros que estáis empezando a hacer vuestros primeros pinitos en aquello de la identificación de mariposas diurnas ibéricas, y es que en muchos lugares de la red, nos encontramos con verdaderas confusiones a la hora de identificar estos tres licénidos por el parecido que pueden presentaros en un primer momento. Trataremos así pues de minimizar en lo posible esos errores de identificación, fijándonos en una serie de sencillas claves visuales, fáciles de observar, con el objeto de que esas espléndidas fotografías vayan acompañadas siempre de la leyenda apropiada.

Lampides boeticus
Lampides boeticus, Canela estriada

Leptotes pirithous
Leptotes pirithous, Gris estriada
Cacyreus marshalli
Cacyreus marshalli
Nuestras tres protagonistas de hoy, pertenecen al grupo popularmente conocido como “las azulitas”, término empleado en su extensión para referirnos a la gran familia de los licénidos (Lycaenidae).
Las tres lucen pequeñas colas precedidas de pequeños pero vistosos ocelos a la altura del ángulo anal de las alas traseras, un sencillo (y muy vistoso) método de defensa para sortear el ataque del siempre acechante depredador, ya que una de sus funciones, no es otra que la de tratar de imitar los ojos y antenas, intentando confundir al “enemigo” para que dirija su hipotético ataque hacia lugares “no vitales” de su anatomía.
Por lo que atiende a su tamaño, Lampides boeticus es la de mayor envergadura de las tres, seguida de Leptotes pirithous, y Cacyreus marshalli (la más pequeña).
Claves visuales
En la gran mayoría de las ocasiones, posarán para nosotros (o las sorprenderemos, descansando, libando o vigilantes) con sus alas replegadas sobre la vertical, mostrándonos el reverso completo de sus alas posteriores y parte del de las anteriores.
  • Lampides boeticus se nos presentará luciendo un fondo de color canela (que le da su nombre común: Canela estriada) con un estampado de estrías blancas, donde, en el par alar trasero destaca una amplia, engrosada y continua línea blanca en la zona postdiscal que se constituye como la verdadera clave para diferenciarla de las dos restantes. Por otro lado, en lo poco o mucho que nos muestre del  ala delantera, podremos observar tres franjas más o menos paralelas (con forma abanderada) que repiten el esquema: blanco-fino, canela, blanco-grueso, canela, blanco-fino.
Canela estriada
Se observa con claridad la franja blanca engrosada en el par trasero
y las franjas paralelas del par delantero
  • Leptotes pirithous por su parte, presenta tanto en las delanteras como en las traseras, un color de fondo de tono grisáceo (Gris estriada es su nombre común), salpicado por una serie de machas de ese mismo color delimitadas por un contorno blanquecino. Es como un cielo gris lleno de grandes nubarrones como las que dibujábamos en nuestra infancia..., por lo menos, a mí me lo parece y es como la aprendí en su momento. En la zona postdiscal, ésta carece de la gran banda blanca continua que caracteriza a la anterior, apareciendo en su lugar una serie de lúnulas blancas que dibujan en conjunto una mancha blanca bastante discontinua.
Gris estriada
Se observa con el "cielo con nubarrones" en ambas alas.
  • Cacyreus marshalli es una mariposa emigrante que llegó a nuestro país a finales del siglo pasado (Mallorca, 1988), en un cargamento de geranios importados desde la lejana Sudáfrica y que rápidamente se ha extendido por toda la Península y parte del continente europeo (Bruselas 1991, Roma 1996). Con un reverso de color blanco-grisáceo, el rasgo más identificador de la misma es una gran banda de color gris oscuro que recorre el reverso de sus alas a la altura de la zona discal, cerca ya de la postdiscal. Además, frente al par de ocelos que lucen  en el ángulo anal boeticus y pirithous, ésta presenta uno solo y mucho menos  vistoso, y se adorna a su vez, con unas fimbrias ajedrezadas fuertemente marcadas.
El taladro del geranio
No siempre se aprecian las vistosas fimbrias ajedrezadas, como en este ejemplar tan volado,
pero si la franja gris oscura postdiscal y el discreto ocelo cerca de la cola
Vemos a continuación un pequeño resumen comparativo de lo que hemos tratado:
Claves boeticus, pirithous y marshalli
Claves visuales de reversos de Lampides boeticus, Leptotes pirithous y Cacyreus marshalli
Por lo que respecta a los anversos alares, cuando están tomando temperatura y nos permiten esta visión, podremos observar que Lampides boeticus luce  un llamativo color azul-violáceo que se apaga a medida que nos acercamos al borde alar. Leptotes pirithos se le puede parecer bastante, pero si nos fijamos con atención, podremos observar como un efecto de trasluz en las mismas donde se intuyen unas manchas oscuras proyectadas desde el reverso. Cacyreus marshalli es marrón oscura, y destacan sobre manera las fimbrias ajedrezadas de las que ya comentamos carecen las otras dos.
Anverso Lampides boeticus
Anverso azul-violáceo de Lampides boeticus
Anverso de Leptotes pirithous
Anverso de Leptores pirithous con trasluz
Caryreus marshalli y un poce de anverso
Se aprecia el marrón del anverso de Cacyreus marshalli
en el ápex del ala trasera del ala del segundo plano